Defensores de la globalización
Hay que comprender que la globalización implica la integración económica de los países, de manera que exista la menor cantidad de barreras para que las empresas e individuos puedan moverse para producir y negociar bienes y servicios. También implica que los gobiernos ejerzan el poder público en forma limitada y permitan a sus ciudadanos y extranjeros tomar libremente sus decisiones sobre dónde vivir y trabajar y qué productos consumir, concentrando sus esfuerzos en proveer servicios elementales y mantener el orden público y jurídico.
La población en general no confía de la defensa lanzada por los líderes de los gobiernos, porque durante la campaña electoral dicen una cosa, usualmente crítica de la globalización, y cuando ejercen el poder simplemente hacen lo contrario. Justifican el incumplimiento de sus promesas electorales diciendo que la integración económica es un mal inevitable del mundo actual. Tampoco cree en las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, por las inconsistencias de sus planteamientos. Durante los años "60 y "70 abogaron por gobiernos intervencionistas, para lo cual suministraron miles de millones de dólares en préstamos, y ahora defienden la globalización como la única salvación para los males que afectan al mundo, otra vez ofreciendo miles de millones de dólares en préstamos.
Por último, los argumentos planteados por las empresas multinacionales tampoco han calado mucho en la opinión pública, porque consideran mentiras todas las promesas de "responsabilidad social corporativa", ya que esa posición ignora que las multinacionales están motivadas principalmente por el lucro. Tiene razón la población en cuestionar las posiciones adoptadas por los defensores de la globalización. Sin embargo, también debe cuestionar a sus detractores, pues sólo se limitan a señalar realidades incontrovertibles sin necesariamente introducir el elemento de causalidad con la apertura económica de los últimos diez años.
Nunca se logrará consenso sobre qué políticas económicas adoptar; sin embargo, en el intercambio de ideas, que a Panamá ha llegado tarde, todos deben informarse mejor antes de tomar posiciones a favor o en contra, evitando de antemano el encajonamiento sobre la base de estereotipos y conceptos desfasados.
La población en general no confía de la defensa lanzada por los líderes de los gobiernos, porque durante la campaña electoral dicen una cosa, usualmente crítica de la globalización, y cuando ejercen el poder simplemente hacen lo contrario. Justifican el incumplimiento de sus promesas electorales diciendo que la integración económica es un mal inevitable del mundo actual. Tampoco cree en las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, por las inconsistencias de sus planteamientos. Durante los años "60 y "70 abogaron por gobiernos intervencionistas, para lo cual suministraron miles de millones de dólares en préstamos, y ahora defienden la globalización como la única salvación para los males que afectan al mundo, otra vez ofreciendo miles de millones de dólares en préstamos.
Por último, los argumentos planteados por las empresas multinacionales tampoco han calado mucho en la opinión pública, porque consideran mentiras todas las promesas de "responsabilidad social corporativa", ya que esa posición ignora que las multinacionales están motivadas principalmente por el lucro. Tiene razón la población en cuestionar las posiciones adoptadas por los defensores de la globalización. Sin embargo, también debe cuestionar a sus detractores, pues sólo se limitan a señalar realidades incontrovertibles sin necesariamente introducir el elemento de causalidad con la apertura económica de los últimos diez años.
Nunca se logrará consenso sobre qué políticas económicas adoptar; sin embargo, en el intercambio de ideas, que a Panamá ha llegado tarde, todos deben informarse mejor antes de tomar posiciones a favor o en contra, evitando de antemano el encajonamiento sobre la base de estereotipos y conceptos desfasados.