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Déficit fiscal y medias verdades


"Una media verdad es, muchas veces, peor que una mentira". Una frase vieja, pero certera y, además, aplicable a realidades que diariamente vivimos en Panamá, como es el caso de cacareado déficit fiscal. Un déficit se produce cuando los gastos exceden a los ingresos. Cualquier diccionario ofrece definiciones como la siguiente: "Descubierto que resulta en una cuenta comparando el activo con el pasivo o los ingresos con los gastos". Esto vale tanto para la finanzas familiares como para las cuentas del Estado (Diccionario Castell de la Lengua Española).
El Presupuesto es el instrumento financiero y legal (en Panamá es una ley) que refleja los ingresos y egresos del Estado para un período determinado.
En Panamá es anual, aunque, según se dice, el MEF considera adoptar presupuestos plurianuales. Esperaremos a que expliquen las ventajas.
Siguiendo esa cuerda, en Panamá habrá déficit fiscal cuando al final del año calendario se haya gastado más de lo ingresado. Por tanto, en principio, el monto específico del déficit sólo se conocerá después del 31 de diciembre de cada año. Pero con base en el ritmo mensual de los ingresos, proyectándolos hasta fin de año y comparándolos con los gastos presupuestados, se puede estimar si habrá déficit y su monto probable.
Las nuevas autoridades, por intermedio del titular del MEF, no bien éste se hubo posesionado, anunciaron que el déficit fiscal para el 2004 será de 720 millones de balboas, equivalente al 5.6% del Producto Interno Bruto y que, en consecuencia, se violaría el límite del 2% fijado por la Ley de Responsabilidad Fiscal. Y como las autoridades anteriores lo habían estimado dentro del límite legal, las calificaron desde irresponsables para arriba.
Como ese prólogo tenía bemoles, seguidamente el titular del MEF presentó un proyecto de ley para abolir el techo del 2%. Por ello, en el 2004 y en el 2005, y quién sabe por cuántos años más, el límite del déficit será el que decida el MEF. Si el gobierno anterior, como dice el nuevo, excedió el 2%, para el PRD es porque era irresponsable, pero si el actual lo hace es un "alarde de astucia".
Con su aplanadora legislativa, para el nuevo gobierno era fácil modificar la Ley pero, en su momento, comprobará que a las instituciones financieras internacionales, que impusieron ese techo, les importará muy poco esta viveza criolla. La reforma de la Ley no cambiará los hechos. Si el déficit es superior al 2% del PIB, contará la realidad y no la ficción legal.
Pero, pregúntese usted, ¿por qué el empeño del nuevo gobierno en eliminar el techo del 2%? y ¿por qué su afán de estimar el déficit en el 5.6% del PIB para el año 2004?
La respuesta a la primera interrogante es que le sirve internamente. Si el déficit puede exceder el 2%, el gobierno puede gastar por encima de ese tope en lo que resta del año y, además, tiene justificación para financiar ese gasto con endeudamiento interno, mediante la emisión de bonos y letras del Tesoro, y meterle mano al Fondo Fiduciario.
La contestación a la segunda se me antoja menos transparente, pero igualmente tortuosa. Como a las IFIs les importa poco la modificación del techo legal del déficit, a primera vista podría pensarse que el gobierno ha actuado con torpeza, echándose la soga al cuello; pero no es así. Lo que se persigue es, por un lado, darle veracidad a la acusación de que el gobierno anterior irresponsablemente calculó mal el déficit o "lo maquilló, como han dicho algunos voceros oficiales u oficiosos; por el otro, evitarse explicar y sustentar las bases de su pronóstico.
El MEF, en mi opinión, le debe al país una explicación más coherente. Por ejemplo, debe aclarar si para calcular el déficit del 5.6% tomo en cuenta o no las cuentas del Canal. También debe aclarar si durante el último cuatrimestre tomará medidas específicas, y cuáles, para reducir el gasto público y, en consecuencia el anunciado déficit. E, igualmente, debe aclarar porqué el renglón de ingresos del Presupuesto para el 2005 es mayor que el del 2004, cuando, supuestamente, según también han dicho voceros oficiales, se "inflaron" los ingresos para poder gastar más.
Una característica de las nuevas autoridades, que ya se vuelve recurrente, es la de anunciar mucho y explicar poco, no sólo en el caso de déficit fiscal y el Presupuesto sino también sobre la anunciada reforma tributaria o sus medidas "para salvar" la Caja de Seguro Social o la ampliación del Canal. Esta última, se dice, ha sido explicada con lujo de detalles a visitantes y empresarios y en varios foros internacionales. Eso no me parece mal, pero sí me lo parece que tanto ese tema, como en muchos otros, el pueblo que las eligió siga en ayunas.

101 años de Panamá América

 
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