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Definiciones políticas


La elección del nuevo Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Democrático consolidó, sin lugar a dudas, el liderazgo de Martín Torrijos como jefe indiscutible de ese colectivo. Estamos seguros que la veteranía de Hugo Torrijos que sacrificara justas aspiraciones personales en favor de su primo hermano, tuvo mucho que ver con el triunfo alcanzado en el desarrollo y organización de este magno evento perredista.
Como lo dijimos en artículos anteriores, las definiciones políticas comienzan a darse de manera fatal ante los calendarios que fijan las distintas elecciones electorales. Los claros títulos entregados democráticamente a los altos mandos perredistas, demuestran vigor y nuevas sangres generacionales. De las generaciones del presente están Martín Torrijos, Juan Carlos Navarro, Héctor Alemán, Samuel Buitrago acompañado por la experiencia de Hugo Giraud, Arturo Melo, Balbina Herrera, Reynaldo Rivera y Juan José Amado III.
222...Vallarino irá con o sin el Partido Arnulfista. Y es muy probable que use símbolos y signos del arnulfismo, ya que él siempre ha sostenido que proviene de ese colectivo.
Los que hemos seguido la política, desde hace varias décadas sabemos que el equipo conformado es poderoso y está en condiciones de dar una batalla electoral. En nuestra opinión, será el que se enfrentará a Alberto Vallarino y su equipo para dirimir el resultado final en las próximas elecciones.
Todo parece indicar que Vallarino irá con o sin el Partido Arnulfista. Y es muy probable que use símbolos y signos del arnulfismo, ya que él siempre ha sostenido que proviene de ese colectivo. La gran marea de opinión ciudadana que pide a Vallarino como un candidato y futuro Presidente de la República puede que haga definir prontamente esta otra alternativa electoral.
Estos son dos nombres Alberto y Martín, los que se presentan al gran escenario electoral del momento, con trazas de ser los que lleguen al final de la meta. Los demás sencillamente no marcarán.
No obstante, dadas las condiciones de la grave crisis socioeconómica y cultural que vive el país, podríamos soñar que, por primera vez en la historia panameña, como ocurrió con el pacto liberal-conservador en Colombia, que dio paz y prosperidad a la hermana República por varios lustros, de que estas dos corrientes políticas de Panamá que encabezan Alberto y Martín, decidieron coaligarse en entendimientos concretos y hasta de tipo electoral para sacar al país de la carrera hacia el abismo hacia donde vamos vertiginosamente.
Por encima de los intereses mezquinos de la política nuestra debemos de anteponer el país político al país nacional en algo nuevo que presentado ante la faz de la República despierte las expectativas y la estámina de nuestro pueblo hacia un despegue socioeconómico y cultural que nos lleve a la posición a que tenemos derecho por todos nuestros recursos y potencialidades.

101 años de Panamá América

 
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