Dejá vu
Seis años atrás -mientras el Gobierno de entonces analizaba la posibilidad que el ejército norteamericano permaneciera en nuestro país luego del 31 de diciembre de 1999- escribí un artículo que, frente a las circunstancias actuales, bien merece repasar algunos de sus párrafos más relevantes.
Bajo el título de "Sueños de la Nación soñada" intenté - aparentemente con cierto éxito, pues se produjeron cartas personales, comentarios públicos y llamadas de amigos alentándome a continuar con una posición que parecía perdida en ese momento- advertir a la opinión panameña sobre lo nocivo del concepto si de verdad intentábamos convertirnos en un pueblo digno, con metas y destinos propios, al recabar el máximo provecho que pudieran rendir las cosas que son nuestras.
De las diversas cuestiones planteadas en dicho escrito la principal tenía que ver con un desarrollo nacional esbozado en torno al Canal, las infraestructuras de soporte y sus riberas para que, integradas racionalmente, mejoraran las condiciones socioeconómicas de la Nación panameña.
Dije entonces que lo más puro en los negocios es que los mismos resulten provechosos y que las partes se beneficien equitativamente. En ese sentido resultan contradictorias las declaraciones que diera recientemente el Ministro de Comercio e Industria, Joaquín Jácome, relacionadas con el delicado asunto de la equiparación otorgada a Panama Ports Company. Para tal fin cito textualmente la parte relevante al tema y que publicaran, tanto el diario La Prensa, como El Panamá América el día 17 de julio de 2002.
222...lo más puro en los negocios es que los mismos resulten provechosos y que las partes se beneficien equitativamente....resultan contradictorias las declaraciones que diera el Ministro de Comercio...
"El Ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome, aseguró que este gobierno prefiere una inversión de varios millones de dólares, la que generará empleos e impulsará la economía, aunque el fisco tenga que perder dinero. El ministro se refería a la equiparación concedida a Panama Ports Company (PPC) que implica que el Estado dejará de percibir 22 millones de dólares más el 10% de las rentas que obtenga la empresa anualmente. Jácome comentó: "puede que haya una disminución en la recaudación fiscal pero... los beneficios, los empleos, la inversión y las actividades comerciales que se desprenden de esa decisión son supremamente superiores a lo que puede dejar de recibir el Estado". Además, apuntó, el contrato de PPC la compromete a invertir 70 millones de dólares y ya han invertido mucho más. El ministro indicó que cualquier país de la región haría lo imposible para atraer una inversión extranjera de 250 millones de dólares de una empresa tan importante como la Panama Ports".
Para comenzar, la condonación del pago obligatorio al Estado panameño supera, con creces, la inversión que PPC pretende llevar a cabo con dicha medida. Asegurar que esta obra se puede efectuar en "cualquier país de la región" es ignorar las infinitas ventajas que ostenta la República de Panamá por tener la mejor infraestructura portuaria en América Latina, la segunda zona libre del planeta, un oleoducto en perfecto estado, el ferrocarril transístmico, un sistema bancario y de servicios que complementan todo lo anterior, además del único canal del mundo que une el Atlántico con el Pacífico.
Si 250 millones de dólares producirán toda esa bonanza que PPC no ha cesado de pregonar contratando páginas enteras en los medios locales, anuncios televisivos y vallas publicitarias, entonces tomemos parte del Fondo Fiduciario o el dinero de la Caja de Seguro Social y promovamos, con la misma medida, mejorar el bajo rendimiento que hoy genera ese efectivo como preservar la anualidad que dicha empresa se comprometió pagar cuando firmó el contrato - ley con el Estado panameño. La vía interoceánica es, sin la menor duda, una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Sería bueno saber qué hubieran hecho los gobiernos de China, Estados Unidos, Holanda, Corea o Japón para el provecho de sus respectivos pueblos de haber tenido esas ilimitadas posibilidades de desarrollo que representa el Canal para Panamá y su gente. La decisión es nuestra. Ojalá y quienes tengan que fallar sobre tan lesivo asunto den un veredicto en justicia, moral y derecho para encarrilar, de una vez por todas, ese sueño de Nación que muchos queremos dejarle a las generaciones venideras.
(rbermudez@cableonda.net)
Mi apoyo a "la reelección" obviamente no fue al neoliberalismo, sino a la reelección como institución, que pensaba y aún pienso es una institución beneficiosa, tal cual como dejé debidamente estatuido en los escritos de aquella época.
(egrimal@cableonda.net)
Bajo el título de "Sueños de la Nación soñada" intenté - aparentemente con cierto éxito, pues se produjeron cartas personales, comentarios públicos y llamadas de amigos alentándome a continuar con una posición que parecía perdida en ese momento- advertir a la opinión panameña sobre lo nocivo del concepto si de verdad intentábamos convertirnos en un pueblo digno, con metas y destinos propios, al recabar el máximo provecho que pudieran rendir las cosas que son nuestras.
De las diversas cuestiones planteadas en dicho escrito la principal tenía que ver con un desarrollo nacional esbozado en torno al Canal, las infraestructuras de soporte y sus riberas para que, integradas racionalmente, mejoraran las condiciones socioeconómicas de la Nación panameña.
Dije entonces que lo más puro en los negocios es que los mismos resulten provechosos y que las partes se beneficien equitativamente. En ese sentido resultan contradictorias las declaraciones que diera recientemente el Ministro de Comercio e Industria, Joaquín Jácome, relacionadas con el delicado asunto de la equiparación otorgada a Panama Ports Company. Para tal fin cito textualmente la parte relevante al tema y que publicaran, tanto el diario La Prensa, como El Panamá América el día 17 de julio de 2002.
222...lo más puro en los negocios es que los mismos resulten provechosos y que las partes se beneficien equitativamente....resultan contradictorias las declaraciones que diera el Ministro de Comercio...
"El Ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome, aseguró que este gobierno prefiere una inversión de varios millones de dólares, la que generará empleos e impulsará la economía, aunque el fisco tenga que perder dinero. El ministro se refería a la equiparación concedida a Panama Ports Company (PPC) que implica que el Estado dejará de percibir 22 millones de dólares más el 10% de las rentas que obtenga la empresa anualmente. Jácome comentó: "puede que haya una disminución en la recaudación fiscal pero... los beneficios, los empleos, la inversión y las actividades comerciales que se desprenden de esa decisión son supremamente superiores a lo que puede dejar de recibir el Estado". Además, apuntó, el contrato de PPC la compromete a invertir 70 millones de dólares y ya han invertido mucho más. El ministro indicó que cualquier país de la región haría lo imposible para atraer una inversión extranjera de 250 millones de dólares de una empresa tan importante como la Panama Ports".
Para comenzar, la condonación del pago obligatorio al Estado panameño supera, con creces, la inversión que PPC pretende llevar a cabo con dicha medida. Asegurar que esta obra se puede efectuar en "cualquier país de la región" es ignorar las infinitas ventajas que ostenta la República de Panamá por tener la mejor infraestructura portuaria en América Latina, la segunda zona libre del planeta, un oleoducto en perfecto estado, el ferrocarril transístmico, un sistema bancario y de servicios que complementan todo lo anterior, además del único canal del mundo que une el Atlántico con el Pacífico.
Si 250 millones de dólares producirán toda esa bonanza que PPC no ha cesado de pregonar contratando páginas enteras en los medios locales, anuncios televisivos y vallas publicitarias, entonces tomemos parte del Fondo Fiduciario o el dinero de la Caja de Seguro Social y promovamos, con la misma medida, mejorar el bajo rendimiento que hoy genera ese efectivo como preservar la anualidad que dicha empresa se comprometió pagar cuando firmó el contrato - ley con el Estado panameño. La vía interoceánica es, sin la menor duda, una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Sería bueno saber qué hubieran hecho los gobiernos de China, Estados Unidos, Holanda, Corea o Japón para el provecho de sus respectivos pueblos de haber tenido esas ilimitadas posibilidades de desarrollo que representa el Canal para Panamá y su gente. La decisión es nuestra. Ojalá y quienes tengan que fallar sobre tan lesivo asunto den un veredicto en justicia, moral y derecho para encarrilar, de una vez por todas, ese sueño de Nación que muchos queremos dejarle a las generaciones venideras.
(rbermudez@cableonda.net)
Mi apoyo a "la reelección" obviamente no fue al neoliberalismo, sino a la reelección como institución, que pensaba y aún pienso es una institución beneficiosa, tal cual como dejé debidamente estatuido en los escritos de aquella época.
(egrimal@cableonda.net)