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Dejen trabajar al Ombudsman


A nadie han perseguido ni atacado tanto en este país como al Dr. Antinori. Sólo me basta recordar los seis meses que, en el gobierno anterior, lo mantuvieron en su casa sin permitirle el dinero para organizar la Defensoría del Pueblo, recuerdo luego la acción de inconstitucionalidad y el fallo de la Corte donde le quitaron algunas funciones de la ley de la Defensoría del Pueblo y una segunda acción de inconstitucionalidad que interpusieron en lo relativo al presupuesto de la institución. Recuerdo los atentados y amenazas que ha sufrido el Defensor, además de los insultos que fueron patrocinados por el gobierno anterior de Ernesto Pérez Balladares y cómo algunos sectores del P.R.D. le decían que era una botella y que era un loco.
Me he preguntado cómo es posible que una persona sea atacada tan inmisericordemente. La respuesta única que concibo es porque no se ha dejado dominar, porque cuando todos temían a Pérez Balladares, fue el Dr. Antinori el único que se atrevió a enfrentársele y a sacar a la luz toda la corrupción que había en su gobierno; lo atacan porque no representa a los grandes intereses económicos, porque no representa a ningún partido político, porque no cree en los políticos tradicionales que tanto daño nos han hechos; lo atacan porque está del lado del pobre y porque lucha valerosamente por lo que él considera que es justo, aun cuando esto le traiga problemas.
Cuando comenzaba su período le gritaban que era una botella; ahora que ha sacado en televisión una propaganda donde pone imágenes de lo que él hace para dar a conocer su labor, dicen entonces que está en política. Y esto resulta absurdo y ridículo cuando estamos a cuatro años de un torneo electoral y cuando él ni siquiera ha estado ni está inscrito en ningún partido político.
¿Cómo entonces pueden decir que es una propaganda política, si para participar en la vida política en este país tiene uno necesariamente que estar inscrito en un partido político?
Ahora nuevamente lo atacan por una cuña televisiva. Que el Dr. Italo Antinori salga en las imágenes, me parece muy lógico, pues es él la figura que conocemos de la Defensoría del Pueblo y que puede dar al televidente desde el principio, la idea de lo que está viendo.
Si aparecen imágenes de girar que realiza a sitios inhóspitos y recónditos es porque ni el gobierno anterior ni éste le han dado el presupuesto que le permita abrir sedes en el interior, y por ello, tiene que acudir a nuestras comunidades para escuchar personalmente nuestras necesidades y nuestros problemas.
Yo que soy un asiduo televidente, puedo dar fe que su cuña sólo aparece un vez al día en un solo canal de producción, porque la editaron en la Defensoría del Pueblo y la convocatoria se hizo por periódico como ninguna otra institución del Estado hace y yo le creo, porque ese hombre sí se ha atrevido a enfrentarse a los poderosos y a denunciar la corrupción del gobierno anterior, porque fue él quien logró conseguir una hora adicional de votación para que fuéramos a votar en el referéndum de 1998.
Es el Dr. Antinori quien le ha dado respetabilidad al cargo de Defensor del Pueblo y es él el único funcionario que nos hace sentir a todos los que nos somos ricos, poderosos ni políticos, que podemos contar con alguien a quien acudir cuando se cometan contra nosotros muchas de las injusticias que a diario ocurren en este país, con la confianza de que nuestro ombudsman Antinori ni se vende ni se raja.
La cuña de la Defensoría no sólo es hermosa en cuanto a la letra, música y contenido, sino que envía un mensaje de un hombre público que sí trabaja por todos nosotros, los humildes y desposeídos para que tengamos esperanza y que sí se atreve a denunciar lo incorrecto. Los que critican su cuña, algunos malintencionadamente, no se han dado cuenta, que le hacen publicidad gratuita, pues los que aún no la habían visto esperarán las noticias de TVN Canal 2 de 6 a 7 de la noche para verla y darse cuenta de lo linda y edificante que es. Siga adelante, Dr. Antinori que el pueblo está con usted.

101 años de Panamá América

 
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