Del cholo Omar a la chola Balbina
Ambos son líderes populares carismáticos que levantan pasiones y sentimientos en las clases populares, que confunden y asustan a sus detractores. Hace un año escuché a Alfredo Orange señalar en un programa de radio, que "La próxima campaña se perfila coma una rifa entre candidatos millonarios ajenos a las necesidades del pueblo. Esto será así hasta que surja un candidato popular, un candidato del pueblo". Son palabras proféticas que reflejan una realidad que hoy se materializa en la persona de Balbina Herrera.
En el 2006 y el 2007 Balbina no manifestaba interés en participar la campaña presidencial, por eso los intereses políticos y económicos no le mostraban los colmillos. Hoy es diferente, pues las últimas encuestas la colocan en nivel de aceptación popular por encima de precandidatos que tienen cinco y más años de estar en campaña franca y declarada.
Percibo que eso no gusta a los políticos que no piensan en resolver los problemas sociales que aquejan al país, y como siempre sólo están en busca de cómo hacerse más ricos; por eso encuentran en el "Baúl de los disfraces para toda ocasión", el discurso demagogo que esperan que el pueblo se trague. Omar marcó cambios importantes para el país: la construcción de las hidroeléctricas que hoy alivian la carga del costo de energía generada por petróleo (termoeléctricas), la lucha por el reintegro del territorio de la Zona del Canal, lo cual marca un hito en la historia reciente del país; además, la economía permitió el crecimiento de empresas cuyos propietarios disfrutaron de beneficios sin igual.
Esos hechos no se pueden negar, y tampoco podemos negar que, más recientemente, las reformas fiscales y a la Caja del Seguro Social, así como la aprobación del referéndum para la expansión del Canal, han generado la explosión económica que beneficia a obreros y empresarios.
Percibimos que al igual que Omar, Balbina también es y será factor de cambio importante para el futuro del país, especialmente para aquellas mayorías que más necesitan y están desamparadas. Ellas son la fuerza de Balbina, por eso es la "candidata del pueblo", la que tiene un compromiso serio para reducir, lo más que se pueda, la pobreza.
La chola Balbina está haciendo una campaña limpia; no le hemos escuchado una mala palabra o gesto hacia los candidatos de su partido o de oposición.
Del cholo Omar a la chola Balbina, líderes de dos generaciones, con mucha carisma y las mismas tareas; soluciones directas e inmediatas a los múltiples y complejos problemas sociales y reducción de la pobreza, como objetivo principal para un país con mejor educación, salud, trabajo y suficiente comida para todos, vía la determinación política y apoyo a la empresa privada generadora de riquezas. Así lo percibo, así lo escribo.