Del cincuentenario al centenario
El 3 de noviembre de 1953, cuando Panamá celebraba sus 50 años de vida republicana, nació José Luis Fernández, compañero del Colegio Javier, de la Universidad y del gremio odontológico; mi amigo sincero; mi compadre, socio y como nos reconocíamos, mi hermano por adopción.
El pasado 27 de mayo, entregó su alma al Señor Supremo, luego de haber luchado por casi dos años contra una enfermedad dura, que no doblegó su espíritu fácilmente, ya que realizaba acciones con esperanzas de ganarle a la adversidad. Durante sus honras fúnebres, sus familiares recogieron las muestras de amor, respeto y solidaridad de centenares de personas en el Santuario Nacional. Manifestación que servirá de acicate para su esposa, Talía, y sus hijos, José Luis y Beatriz.
Su vida transcurrió en un período histórico que inició del cincuentenario de la República hasta el Centenario, es decir vivió plenamente medio siglo. De personalidad inquieta, desde su niñez se ganó un sobre nombre que le va a sobrevivir: "Plaga". Los estudiantes de años superiores que viajaban con él en el bus colegial del Javier, ante su chispa le llamaban "Plaga de mosquito" lo que se acortó luego a sólo Plaga. Tanto caló este sobrenombre, que en los inicios de su ejercicio como odontólogo y ortodoncista muchos lo conocían por "El Dr. Plaga". Palmo a palmo su vida la fue labrando, superando todo reto. En primaria, en secundaria, en la universidad en el grado y el postgrado, en su ejercicio profesional, en el gremio, en el Activo 20-30, como esposo y padre, como empresario, como aficionado al mar, y hasta en la política algo poco conocido (participó apoyándome en proyectos, como cuando fui candidato). En fin, fue una vida plena.
Los poseedores de fe religiosa, aunque nos cuesta, aceptamos el llamado de Dios, porque sabemos que pasamos a la vida eterna. Con su muerte, José Luis ha entrado en nosotros, en el yo espiritual. Como decía Amado Nervo "El que muere entra simplemente dentro de nosotros. Mientras vivía era algo exterior que obraba sobre nuestros sentidos. La muerte le ha dado -le ha devuelto, mejor dicho- la identidad espiritual con nuestro Yo. Nada, pues, nos acerca tanto a los seres como el morir".
El uso de la conjunción "y" o con una afirmación cualquiera es una técnica propia para comenzar el poema lo que produce la impresión de que la poesía continúa un discurso iniciado con anterioridad.
Otros escritores consideran que hay dos formas de iniciar el poema: un comienzo misterioso de modo que el poema se desarrolle en medio de la sorpresa que provoca o acumular al principio presentimientos y dudas para culminar con un final brillante.
Comprobamos que algunas prácticas no perjudican la calidad estética de un buen poema y que el estudio de las técnicas es imperativo y beneficioso.
El pasado 27 de mayo, entregó su alma al Señor Supremo, luego de haber luchado por casi dos años contra una enfermedad dura, que no doblegó su espíritu fácilmente, ya que realizaba acciones con esperanzas de ganarle a la adversidad. Durante sus honras fúnebres, sus familiares recogieron las muestras de amor, respeto y solidaridad de centenares de personas en el Santuario Nacional. Manifestación que servirá de acicate para su esposa, Talía, y sus hijos, José Luis y Beatriz.
Su vida transcurrió en un período histórico que inició del cincuentenario de la República hasta el Centenario, es decir vivió plenamente medio siglo. De personalidad inquieta, desde su niñez se ganó un sobre nombre que le va a sobrevivir: "Plaga". Los estudiantes de años superiores que viajaban con él en el bus colegial del Javier, ante su chispa le llamaban "Plaga de mosquito" lo que se acortó luego a sólo Plaga. Tanto caló este sobrenombre, que en los inicios de su ejercicio como odontólogo y ortodoncista muchos lo conocían por "El Dr. Plaga". Palmo a palmo su vida la fue labrando, superando todo reto. En primaria, en secundaria, en la universidad en el grado y el postgrado, en su ejercicio profesional, en el gremio, en el Activo 20-30, como esposo y padre, como empresario, como aficionado al mar, y hasta en la política algo poco conocido (participó apoyándome en proyectos, como cuando fui candidato). En fin, fue una vida plena.
Los poseedores de fe religiosa, aunque nos cuesta, aceptamos el llamado de Dios, porque sabemos que pasamos a la vida eterna. Con su muerte, José Luis ha entrado en nosotros, en el yo espiritual. Como decía Amado Nervo "El que muere entra simplemente dentro de nosotros. Mientras vivía era algo exterior que obraba sobre nuestros sentidos. La muerte le ha dado -le ha devuelto, mejor dicho- la identidad espiritual con nuestro Yo. Nada, pues, nos acerca tanto a los seres como el morir".
El uso de la conjunción "y" o con una afirmación cualquiera es una técnica propia para comenzar el poema lo que produce la impresión de que la poesía continúa un discurso iniciado con anterioridad.
Otros escritores consideran que hay dos formas de iniciar el poema: un comienzo misterioso de modo que el poema se desarrolle en medio de la sorpresa que provoca o acumular al principio presentimientos y dudas para culminar con un final brillante.
Comprobamos que algunas prácticas no perjudican la calidad estética de un buen poema y que el estudio de las técnicas es imperativo y beneficioso.