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Del descubrimiento del ADN al clon humano


Desde la primavera de 1953, cuando Watson y Crick legaron al mundo el descubrimiento del ADN, la humanidad ha sido testigo de los avances sin precedentes en el conocimiento científico y, sobre todo, en la biotecnología, a tal punto que en la víspera de la celebración de las bodas de oro de este importante adelanto, el experto en fertilidad Severino Antinori vaticinó, el año pasado, el nacimiento del primer clon humano para los primeros días del 2003 y otros dos unas semanas después, y por si fuera poco, la empresa Clonaid anunció el 27 de diciembre del año 2002, el nacimiento del primer clon humano “Eva” sin que a la fecha, hallan mostrado evidencias científicas que avalen esta posibilidad.
Si damos un rápido pantallazo a la técnica de clonación por transferencia nuclear es bueno recordar que para hacer un clon, los científicos toman en primer lugar un óvulo y por medio de una microjeringuilla, le extraen todo el material genético contenido en el núcleo. A continuación, se toma el núcleo de una célula (embrionaria, fetal o de cualquier parte del cuerpo del ser humano o mamífero) que va a ser clonado, y se inserta en el óvulo alterado, el desarrollo del óvulo continúa in vitro por varios días y, antes de dividirse en 8 células, es implantado en el útero materno, para convertirse en un potencial ser humano. La clonación de Dolly fue impresionante y revolucionó la biotecnología a nivel mundial, introduciendo un nuevo paradigma biológico, porque fue la primera vez que, en forma exitosa, alguien programaba una célula adulta nuevamente a su estado embrionario, a fin de dar vida a un mamífero.
Al analizar los resultados de las investigaciones que se han realizado con relación a la clonación de otros mamíferos superiores (ganado vacuno, cerdo, ratones, gatos, conejos y cabras) a partir de la clonación de Dolly, de manera que es obvio que la tecnología de transferencia nuclear se ha venido perfeccionando cada día. Por tanto, no nos sorprende que existan varios grupos investigadores en la carrera de hacer realidad el primer clon humano y que, en efecto, el nacimiento de uno o varios clones humanos pueda darse en estos tiempos, ya que es evidente que las bases para la eventual clonación de seres humanos fueron sentadas por el equipo de científicos dirigidos por el escocés Ian Wilmut en julio de 1996, con la clonación de Dolly.
Si de acuerdo al desarrollo de la biotecnología, la clonación de células humanas con fines reproductivos es factible técnicamente hablando, ¿por qué hay tanta oposición a esto? ¿Será solamente por principios éticos, morales y religiosos o científicamente hay razones de peso? El punto clave es que los cuestionamientos no surgen solamente por válidas consideraciones bioéticas, sino que expertos en clonación de mamíferos superiores como Ian Wilmut, Ryuzo Yanagimachi de la Universidad de Hawaii, John Hill de Texas A&M University, Randall Prather de la Universidad de Missouri y Yaneish entre otros, emiten válidos argumentos científicos en contra de este tipo de clonación, e igualmente, abordan importantes consideraciones bioéticas. Y es que los datos en la clonación de animales indican que el rendimiento es bajo. Según Wilmut, se realizaron 277 intentos para obtener a Dolly; por su parte, Randall Prather declara que en los cerdos, gatos y ratones fracasa entre el 95 y 99% de los ensayos. John Hill, un veterinario que clonó con éxito vacas en Texas, indica que clones que parecen sanos al momento del nacimiento a menudo cursan con hígados, pulmones, corazón y vasos sanguíneos con anormalidades, como ejemplo podemos citar a la primera cabra clonada en el mundo, que nació en China en junio del año 2000 y falleció a las 36 horas de vida por problemas respiratorios causados por un pulmón pobremente desarrollado. Por otro lado, Janeisch dijo que aunque un clon humano parezca saludable, podría no estarlo y envejecer prematuramente, recordemos a Dolly, quien con una edad de 6 años, tiene un genoma envejecido comparable con el de una oveja de 30 años y padece de artritis.
Aunque desde el punto de vista técnico este tipo de clonación sea factible, aún los expertos no tienen claro qué factores contribuyen a la anormalidad en órganos y sistemas del animal clonado, ni de qué manera esto está vinculado, por ejemplo, con la utilización de células adultas y no embrionarias o fetales, en donde pueda verse alterada la expresión de algunos genes, ya que, a pesar de que la reprogramación del óvulo se logra y con ello el desarrollo del clon, el ADN nuclear sigue siendo de una célula vieja.
El legado que nos dejaron Watson y Crick hace 50 años, ha impactado tremendamente la biotecnología y la medicina moderna haciéndola más predictiva y más preventiva, vaticinando que la ingeniería genética continuará ocupando un espacio importante dentro de las tres ciencias que estarán dominando el conocimiento científico mundial en este año 2003. Pero, en lo que respecta a la clonación de células humanas con fines reproductivos (clon humano), el panorama es bastante sombrío y cuestionable, tanto desde el punto bioético como científico, ya que los resultados obtenidos en el seguimiento del desarrollo de los mamíferos clonados, indican claramente que los riesgos superan los beneficios.

101 años de Panamá América

 
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