Del Estado interventor....
En nuestro artículo titulado: "Capacidad del sistema neoliberal", publicado en este diario el 3 de agosto pasado, decíamos que después de la Segunda Guerra Mundial, en los años '50, se fortaleció la visión estatista de que el Estado debía intervenir en la generación de riquezas, es decir, que el Estado interventor también cumplió un rol de dominación dentro de las formas de dominación ideológicas y políticas del capitalismo.
Recordemos que en 1959 surgió la Revolución Cubana y en América Latina había una gran cantidad de convulsiones sociales, principalmente, vinculadas con la lucha por la tierra. De allí que una de las acciones contrainsurgentes que se impulsaron tras el triunfo de la Revolución Cubana, fueron las reformas agrarias, insertas en lo que se conoció como La Alianza Para el Progreso y los Acuerdos de Punta del Este (principio de los años '60).
Lo que hoy estamos viviendo y que se conoce como neoliberalismo es una forma particular de funcionamiento del sistema capitalista y, como consecuencia, tiene una forma económica, política e ideologica de dominación.
En el caso de la estructura económica, el fundamento del neoliberalismo es el libre mercado, es decir, que el Estado no debe de intervenir más allá que para poner en manos privadas lo que se dio durante la época de intervención del Estado. Por eso es que la política de privatización es una de las políticas impulsadas por el neoliberalismo, porque en la época previa (estatista) se promovió la existencia de muchas empresas estatales, y como esto se promovió la reversión es la privatización de esas empresas.
En esta época del neoliberalismo, al Estado se le permite intervenir, pero es -repetimos- para que se privaticen empresas tales como la Oficina de Regulación de Precios, que anteriormente formó parte de aquel esquema de intervención estatal. Después de que se hayan privatizando las empresas estatales, el rol del Estado neoliberal será de "vigilancia", es decir, vigilar que el mercado funcione.
Sin embargo, en esta filosofía del neoliberalismo existe un error grave, y es que el neoliberalismo supone que el libre mercado no produce distorsiones, sino que implícitamente, lo único que produce distorsiones en el mercado son las intervenciones del Estado al estilo de lo que existía anteriormente. Pero este tema será objeto de un artículo posterior.