Delincuencia y Pobreza
Solemos asumir sin discusión que el incremento de la criminalidad se debe a la pobreza. Pero en Estados Unidos y Europa hay especialistas que opinan lo contrario, esto es, que es la delincuencia la que causa la pobreza al ahuyentar el flujo de inversiones generador de empresas y empleos. Si ello es así, podríamos estar jugando la carta equivocada y botando el dinero en supuestos esfuerzos de reivindicación social, creyendo erróneamente que con ello disminuiremos la criminalidad. Por el contrario, lo que aconsejan muchos expertos es empezar por reprimir el crimen para crear un ambiente propicio para atraer capitales.
Una vez lograda una condición de plena seguridad, la disminución de la pobreza es cuestión de tiempo, vendrá sola por efecto de la prosperidad, pues raras veces delinque quien está ocupado, trabajando y pagando escuelas e hipoteca.
Debiéramos hacer mayor esfuerzo por combatir el crimen e imponer un estricto cumplimiento de la ley a todos los niveles, doblando la capacidad carcelaria e imponiendo trabajos comunitarios por delitos pequeños y castigos severos por los correspondientes, de modo que nadie quede impune y queden firmemente cimentada en el conocimiento de todos que aquí la ley se cumple implacablemente y punto. En fin, debemos acabar con la inseguridad en los barrios, empezando por los marginales, de modo que se pueda transitar tranquilo a toda hora por cualquier vereda o rincón, sin el temor de estar en zonas vedadas ajenas a la autoridad. Si lo logramos, estaremos en el camino de un verdadero y sano desarrollo económico con beneficios sociales.