Delitos ambientales
Ha sido el Alcalde del Distrito quien ha anunciado el inicio de una campaña contra el ruido. Esto brinda al menos esperanzas al pueblo panameño de que no le revienten los oídos y lo conduzcan irremisiblemente a la sordera, previo el suplicio de afecciones varias que los médicos han señalado hasta el cansancio. Ojalá esta vez sí se cumpla.
En más de una ocasión, hemos denunciado el criminal ataque que por años ha venido haciéndosele a la comunidad sin que haya habido fuerza humana que, por misericordia y, precisamente con base en la ley, haya perseguido el ruido innecesario y exagerado.
Somos unos permanentes defensores del ambiente. La tala de un árbol sin autorización merece nuestro total repudio. Muchos somos los panameños que nos sentimos heridos cuando se hiere un árbol y, peor aún, cuando se le mata talándolo, pero ¿vale un árbol más que el sistema auditivo de un ser humano? Creemos que la tala ilegal, el represar cuerpos de agua, la contaminación y la construcción en áreas propensas a desastres naturales deben ser cosas perseguidas y castigadas con todo el rigor de la ley, pero hagámoslo incluyendo también los ruidos innecesariamente exagerados.
En consecuencia, rogamos muy considerada y encarecidamente a las autoridades del Ministerio de Salud, a la Autoridad Nacional del Ambiente y a quienes corresponda, tomar acción sobre el ruido exagerado e innecesario como lo que es: Delito contra la salud pública.
En más de una ocasión, hemos denunciado el criminal ataque que por años ha venido haciéndosele a la comunidad sin que haya habido fuerza humana que, por misericordia y, precisamente con base en la ley, haya perseguido el ruido innecesario y exagerado.
Somos unos permanentes defensores del ambiente. La tala de un árbol sin autorización merece nuestro total repudio. Muchos somos los panameños que nos sentimos heridos cuando se hiere un árbol y, peor aún, cuando se le mata talándolo, pero ¿vale un árbol más que el sistema auditivo de un ser humano? Creemos que la tala ilegal, el represar cuerpos de agua, la contaminación y la construcción en áreas propensas a desastres naturales deben ser cosas perseguidas y castigadas con todo el rigor de la ley, pero hagámoslo incluyendo también los ruidos innecesariamente exagerados.
En consecuencia, rogamos muy considerada y encarecidamente a las autoridades del Ministerio de Salud, a la Autoridad Nacional del Ambiente y a quienes corresponda, tomar acción sobre el ruido exagerado e innecesario como lo que es: Delito contra la salud pública.