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Democracia restringida y dinosaurios


Aunque usted no lo crea, los partidos de mayor membresía le negaron a representantes de la sociedad civil, el derecho al voto en la Comisión Nacional de Reformas Electorales. Quizás olvidaron, que hace algo más de un año, todos los partidos políticos suscribieron por segunda vez el Pacto Etico Electoral, en el cual en la exposición de motivos, se afirmaba: "Que la democracia implica más que el sólo acto de emitir un voto, ya que debe abarcar la totalidad del proceso de participación del ciudadano/a en la vida política de su país."
Es necesario recordarles que antes de las elecciones de 1994 y 1999, los partidos políticos panameños suscribieron el Compromiso Etico Electoral de Santa María la Antigua. La concertación fue convocada por la Comisión de Justicia y Paz de la Iglesia Católica. Este suceso inédito en la historia política fue un factor clave para el éxito de las elecciones generales. La concertación política reunió a todos los partidos políticos y logró expresar su adhesión con la institucionalidad de la democracia; la defensa y fortalecimiento de la independencia del Tribunal Electoral; el velar porque ni las instituciones judiciales, ni ningún otro órgano del Estado fueran utilizados como mecanismo de represión o persecución; y el compromiso con una transición franca, armónica y pacífica del gobierno que resulte elegido.
Pues bien, parece que algunos partidos han olvidado que lo pactado no se reducía al momento electoral, sino que se proyectaba más allá, al espacio cotidiano de la vida democrática donde nadie debe quedar excluido.
Con la negación el voto a la sociedad civil, expresan su adhesión a una concepción de democracia restringida, que reduce la participación política a la emisión del voto en el momento electoral, que es todo lo contrario a la cita antes expuesta.
Para ello, estos partidos están afirmando que la representación política que ostentan, es el único espacio de acción sociopolítica existente y absoluto, negando así el papel de participación ciudadana de la sociedad civil, que en la práctica reducen a un rol pasivo y receptivo.
Visto cuantitativamente, más de un millón de panameños no están inscritos en partidos políticos, y de los 700 mil que sí están afiliados, muchos no hacen vida partidaria, por lo que se hace importante la representación de todos los sectores de la vida nacional en la reforma de leyes, que debería hacer más transparente y eficaz la democracia.
Pareciera que los partidos políticos quieren manejar la política como cosa nada más de su incumbencia, lo que les permite sostener viejas formas de hacer política, contra la necesaria modernización, innovación y cambio que el país necesita. Por ejemplo, un aspecto clave en estas reformas es la financiación de los partidos políticos, pues la actualidad:
No hay límites topes a los gastos de partidos y candidatos en los torneos electorales. No es obligatorio que los candidatos y partidos, descubran la fuente de los dineros que manejan en sus campañas.
Los partidos tienen financiamiento estatal en más de 15 millones de balboas. Es urgente revisar el tema del financiamiento, para que estos fondos tengan topes y se haga público la fuente de las donaciones, pues así se controlaría no sólo la infiltración de dineros malhabidos o de narcomafias, sino la "compra" de partidos o candidatos por parte de intereses que luego pasan la factura exigiendo espacios políticos, o determinadas orientaciones o leyes o favores en su propio beneficio.
Al mismo tiempo, es necesario resolver el tema del financiamiento estatal, el que debería tener mejor uso, en la medida que los partidos impulsan el autofinanciamiento en base al desenvolvimiento de una membresía activa, que tenga vida orgánica y que aporte a su organización.
Otros aspecto clave es ampliar las oportunidades de libre postulación a todos los niveles, para incorporar sin trabas ni obstáculos las energías de muchos ciudadanos que no encuentra cabida o no quieren expresarse a través de partidos, sino de movimientos cívicos, comunales o sociales.
En estos y otros temas necesitan de la participación de la sociedad civil, quizás los partidos no han tomado nota del enorme desprestigio de las instituciones políticas en Panamá y en muchos países, que ha llevado al agotamiento de los partidos como en el caso de Venezuela o Perú, otrora sociedades apoyadas en fuertes sistemas partidarios.
Los partidos, debe tomar conciencia que abriendo los canales de la participación, fortalecen una democracia más participativa, puesto que la democracia restringida no es ya sostenible, y -tarde o temprano- desaparecerá como le ocurrió a los dinosaurios.

101 años de Panamá América

 
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