Demoras de entrada en Tocumen
¡Bien por el turismo en el país!, pero malo para los turistas. Los pobres tardan hasta más de una hora, según quejas, para obtener el sello de entrada tras desembarcar en el Aeropuerto de Tocumen. Cierto, se han hecho importantes ampliaciones que dan una mejor apariencia física a nuestra primera terminal aérea, que antes lucía como un mercado persa; pero ese esfuerzo e inversión de millones puede estropearse si no se halla una solución al problema.
Una forma es comprobar las causas del congestionamiento. Se menciona el arribo de vuelos especiales, tipo "charter", con destino a hoteles específicos, más que todo los ubicados en el área de Playa Blanca, efecto del auge turístico que tiene volando a Coclé desde la construcción del Decameron. Si así fuere, quizás ha llegado el momento de ir pensando en habilitar la pista de Río Hato y construir en ella una terminal de pasajeros e infraestructura tecnológica para que reciban vuelos directos de grandes aviones. Con el Enrique Malek, en Chiriquí, habría que hacer igual, pensando en grande y no como hasta ahora, con inversiones tímidas que, al cabo de dos años, hay que botar por insuficientes.
La carretera Interamericana, que atraviesa la pista de Río Hato, no sería un gran problema. Alguna alternativa sencilla podría aplicarse. Por ejemplo, se atribuye al prominente Ing. Roberto Roy, la idea de construir un túnel bajo la vía, mediante la simple fórmula de excavar la actual pista aérea y luego tender sobre el hueco una losa de hormigón que restauraría la pista rota, dejando bajo ella un espacio por donde transitarían los vehículos. Pues, ¡manos a la obra!
Una forma es comprobar las causas del congestionamiento. Se menciona el arribo de vuelos especiales, tipo "charter", con destino a hoteles específicos, más que todo los ubicados en el área de Playa Blanca, efecto del auge turístico que tiene volando a Coclé desde la construcción del Decameron. Si así fuere, quizás ha llegado el momento de ir pensando en habilitar la pista de Río Hato y construir en ella una terminal de pasajeros e infraestructura tecnológica para que reciban vuelos directos de grandes aviones. Con el Enrique Malek, en Chiriquí, habría que hacer igual, pensando en grande y no como hasta ahora, con inversiones tímidas que, al cabo de dos años, hay que botar por insuficientes.
La carretera Interamericana, que atraviesa la pista de Río Hato, no sería un gran problema. Alguna alternativa sencilla podría aplicarse. Por ejemplo, se atribuye al prominente Ing. Roberto Roy, la idea de construir un túnel bajo la vía, mediante la simple fórmula de excavar la actual pista aérea y luego tender sobre el hueco una losa de hormigón que restauraría la pista rota, dejando bajo ella un espacio por donde transitarían los vehículos. Pues, ¡manos a la obra!