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Denuncias, mucho ruido, pocas nueces


Si lo comparamos con lo que está ocurriendo en Costa Rica, con dos presidentes presos, otro en capilla ardiente y un cuarto en apuros, aquí no está pasando nada. Ni pasará. "Mucho ruido, pocas nueces"; o si queremos decirlo en panameño, "puro tilín, tilín y nada de paletas". ¿Qué sobra a los ticos que nos falta a los panameños? Vergüenza.
Además, gozan de un orgulloso, prestigioso y robusto aparato judicial, dotado de merecida independencia, respeto institucional y ciudadano. Cuando el ex mandatario y recién dimitido secretario general de la OEA, Miguel Angel Rodríguez, arribó al país para enfrentar voluntariamente acusaciones de soborno, fue tratado de forma implacable, como un ratero cualquiera.
Fue esposado y empujado al interior de una "chota", sin la más mínima consideración; y de allí llevado a la cárcel. Poco después sufrió igual suerte otro de sus colegas ex mandatarios; y un tercero, a duras penas, se salvó del vergonzoso trance, gracias a una fianza. El cuarto, José Figueres hijo, está en serios aprietos, por acusaciones de haber recibido otro soborno. El fue quien llevó a INTEL, la gigante de los microprocesadores, a Costa Rica, generando miles de empleos y disparando sus exportaciones al infinito. De nada le vale. La presunción de inocencia no es impunidad.
"Mal de muchos, consuelo de tontos". Fue inevitable para los panameños dibujar una sonrisa de burla, por aquello de "la paja en el ojo ajeno y el leño en el propio". En el fondo, siempre resentimos aquello de "Suiza de América" y su riqueza ecológica, que consideramos inflada. Nos creemos mejores; y tal vez lo seamos, pero cada vez menos. Allá a quien pescan, chico o grande, lo encierran; y acá no, excepto a los pobres, sin padrino, ni nombre, ni fortuna.
Nada va a pasar, porque nuestras instituciones judiciales y de persecución de los delitos, están enfermas, minadas de gente corrupta e inepta. Carecemos de voluntad de cambio, tanto en el interior del aparato como fuera de él. Nuestra PTJ es muy inferior a su similar tica OIJ que, gracias a la cooperación española, casi copió departamentos y sistemas enteros de investigación y rastreo de pagos ilícitos, peculados, delitos financieros y similares. Acá no. Cualquier reforma y modernización del sistema tendría que pasar antes por el tamiz de una profunda depuración a cargo de un liderazgo fuerte, del que este gobierno carece. Lo demás, es puro engaño y botar la plata.
Para ella, la función de la Casa de Estudios es brindarle la oportunidad a los estudiantes de desarrollarse y de adquirir conocimientos para desempeñarse laboralmente
Al respecto, Noemí Castillo, de CosPAE explica que el mundo moderno está ofreciendo más de 3,000 ofertas académicas y en Panamá sólo se encuentran alrededor de 800, provocando que los estudiantes se enfoquen en carreras tradicionales, saturando más el mercado laboral.
Para el Secretario de Educación y Cultura de APEDE, Juan Carlos Mastellari, las empresas deben incentivar a los estudiantes con becas para que hagan maestrías o doctorados o dándoles un subsidio. Se deben aumentar los recursos para incrementar el interés por el estudio.
Con relación al estereotipo que tienen los estudiantes de que las empresas prefieren a los graduados de colegios privados, Mastellari explicó que a la hora de contratar las empresas no toman en cuenta la procedencia del estudiante, sino que se basan en los conocimientos y habilidades de la persona.
  • En Panamá no hay un estudio que indique la realidad del mercado laboral, es decir, en qué áreas se requieren nuevos profesionales, afirma la representante de la Universidad de Panamá.

  • Mastellari, de APEDE aconseja a los estudiantes enfocarse en diversas carreras, ya que si se inclinan en una sola área será más difícil luchar contra los índices de desempleo del país.

  • Noemí Castillo aconseja a los estudiantes que sean proactivos y no reactivos para enfrentar los retos de este siglo que requiere nuevas destrezas y habilidades.

101 años de Panamá América

 
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