Dependencia al experimentalismo
Recientemente se han dado una serie de anuncios y rumores extraoficiales que hablan sobre algunos cambios y renuncias en el Gabinete del actual gobierno; lo cual ha mantenido a gran parte de la población panameña al tanto de la misma, debido al estado de incertidumbre en que se mantiene por la aún existente desaceleración económica y una notable carencia de amplios resultados.
Desde el inicio de la gestión del actual gobierno- hasta lo que va de la misma- se han hecho una serie de operaciones experimentales en el plano gubernamental, entre otros, con la finalidad de encontrar soluciones a las principales problemas que aún existen. Pero lo más delicado del asunto es que estando en medio de un entorno de insuficiencia productiva ante las demandas primordiales en el panorama nacional, salgan a relucir toda una gama de anuncios y pretensiones inclinadas al apetito personal y partidista. Esto representa un evidente apego al ambicionismo y el experimentalismo, que pretenden ser tomados como forma de entusiasmar y mejorar el rendimiento de la actual administración gubernamental.
El éxito de una gestión administrativa radica en un plan de ejecución dotado de organización, control, dirección, planificación y objetividad a vasto margen. Y no debe estar basado en acciones experimentales.
En mi libre juicio, hago la observación al actual gobierno de la necesidad de consideración que merecen estos señalamientos, ante la insuficiente definición de resultados primordiales, ya que el nivel de comportamiento y accionar demostrado por ellos hasta la fecha, podría comenzar a tomarse como un estilo de acción con tendencias y dependencias al experimentalismo que, sin lugar a dudas, refleja inestabilidad, descontrol y desorientación en el ritmo y desempeño de una gestión gubernamental.
Desde el inicio de la gestión del actual gobierno- hasta lo que va de la misma- se han hecho una serie de operaciones experimentales en el plano gubernamental, entre otros, con la finalidad de encontrar soluciones a las principales problemas que aún existen. Pero lo más delicado del asunto es que estando en medio de un entorno de insuficiencia productiva ante las demandas primordiales en el panorama nacional, salgan a relucir toda una gama de anuncios y pretensiones inclinadas al apetito personal y partidista. Esto representa un evidente apego al ambicionismo y el experimentalismo, que pretenden ser tomados como forma de entusiasmar y mejorar el rendimiento de la actual administración gubernamental.
El éxito de una gestión administrativa radica en un plan de ejecución dotado de organización, control, dirección, planificación y objetividad a vasto margen. Y no debe estar basado en acciones experimentales.
En mi libre juicio, hago la observación al actual gobierno de la necesidad de consideración que merecen estos señalamientos, ante la insuficiente definición de resultados primordiales, ya que el nivel de comportamiento y accionar demostrado por ellos hasta la fecha, podría comenzar a tomarse como un estilo de acción con tendencias y dependencias al experimentalismo que, sin lugar a dudas, refleja inestabilidad, descontrol y desorientación en el ritmo y desempeño de una gestión gubernamental.