Derecho Internacional, la ONU e Irak
El Derecho Internacional Público tiene como objetivo primordial regular las relaciones entre los distintos Estados y pueblos dentro de un marco jurídico de igualdad y justicia para todos los países miembros de la comunidad internacional.
El fortalecimiento y reconocimiento universal del Derecho Internacional Público como medio para resolver las disputas entre los Estados no fue gratuito, sino más bien resultado de una humanidad traumatizada por las grandes pérdidas humanas que se registraron durante las guerras mundiales (sobre todo la segunda).
El mundo entero entendió que jamás podría existir la paz y estabilidad en el planeta, mientras los países más poderoso insistieran en dominar militarmente a los débiles mediante la guerra.
Pese a esto, sería ridículo pretender exponer que con la aparición y perfeccionamiento del Derecho Internacional, se acabaron los problemas de la humanidad y el abuso por parte de las potencias en detrimento de los países más débiles. Sin embargo, sí hubo un avance cualitativo encaminado a obtener dicho ideal. El actual orden jurídico internacional está cargado de fallas y de disposiciones que favorecen el dominio de las grandes potencias (v.g. el derecho a veto de las cinco potencias vencedoras dentro del Consejo de Seguridad). Pero en todo caso, algo es claro: mucho peor que los defectos del Derecho Internacional actual, está el hecho de que la gran potencia mundial declare simplemente su desconocimiento total hacia el mismo. De hecho esto último es lo que ocurriría si Estados Unidos optara por desoír al mundo entero y lanzara una campaña bélica en contra de Irak.
Este caso dejaría sentado un precedente nefasto para el orden jurídico internacional, pues si bien no sería la única vez que Estados Unidos y otras potencias ignoran las normas de la ONU, sí sería la primera ocasión en que, luego de someter determinado caso al arbitrio del ente internacional, se ignorara la decisión de éste por considerarla desfavorable a los intereses de un Estado en particular (en este caso, EE.UU.). Podría imaginarse alguien qué valor puede quedarle a la ONU después de un ataque de Estados Unidos a Irak, cuando el presidente de este país a dicho, embriagado de prepotencia, que si la ONU no acepta su voluntad dejará de tener validez como instancia de decisión mundial. Sumándose a la lógica de Bush, algunos “analistas” alegan que la ONU debe cumplir “su deber” y avalar un ataque a Irak, o de lo contrario quedará relegada al ostracismo. Esto carece de fundamento, pues el papel de la ONU es precisamente actuar de manera independiente de cualquier Estado en la búsqueda de la paz entre los países y no someterse a los caprichos de algún gobernante, cegado por la ira.
222...sería ridículo pretender que con la aparición y perfeccionamiento del Derecho Internacional, se acabaron los problemas de la humanidad ...
Sin embargo, Estados Unidos y sus pocos gobiernos aliados, no sólo pretenden violar el principio de no intervención contra un estado soberano, sino que también pretenden violar la prohibición a la colonización producto de victorias militares, pues ya afirman que ocuparían militarmente Irak o lo que quede de él por un período indeterminado de tiempo. Incluso afirman, cínicamente, que utilizarán el petróleo iraquí como botín de guerra “para sufragar los gastos de la intervención armada”; es decir, los iraquíes tendrán que pagarle a los estadounidenses el precio de las bombas con las que habrán de ser asesinados. Con esto se violan otras normas internacionales y se retrotrae el mundo al siglo XIX.
Tenemos, pues, a una potencia que no sólo se apresta a violar un sinnúmero de normas jurídicas internacionales, sino que se vanagloria de ello. Más preocupante aún, muchos gobiernos del mundo no entienden el peligro para la humanidad que representa enterrar el Derecho Internacional. Tal vez no comprenden que luego de Irak, seguirá quizás la Corea democrática (del Norte), Irán, Libia, nuestra vecina Colombia o cualquier otro sobre el que caiga el dedo acusador y omnipotente de un gobierno que se considera por encima de la legalidad internacional y que por desgracia cuenta con suficientes armas de destrucción masiva para destruir varias veces este planeta.
El fortalecimiento y reconocimiento universal del Derecho Internacional Público como medio para resolver las disputas entre los Estados no fue gratuito, sino más bien resultado de una humanidad traumatizada por las grandes pérdidas humanas que se registraron durante las guerras mundiales (sobre todo la segunda).
El mundo entero entendió que jamás podría existir la paz y estabilidad en el planeta, mientras los países más poderoso insistieran en dominar militarmente a los débiles mediante la guerra.
Pese a esto, sería ridículo pretender exponer que con la aparición y perfeccionamiento del Derecho Internacional, se acabaron los problemas de la humanidad y el abuso por parte de las potencias en detrimento de los países más débiles. Sin embargo, sí hubo un avance cualitativo encaminado a obtener dicho ideal. El actual orden jurídico internacional está cargado de fallas y de disposiciones que favorecen el dominio de las grandes potencias (v.g. el derecho a veto de las cinco potencias vencedoras dentro del Consejo de Seguridad). Pero en todo caso, algo es claro: mucho peor que los defectos del Derecho Internacional actual, está el hecho de que la gran potencia mundial declare simplemente su desconocimiento total hacia el mismo. De hecho esto último es lo que ocurriría si Estados Unidos optara por desoír al mundo entero y lanzara una campaña bélica en contra de Irak.
Este caso dejaría sentado un precedente nefasto para el orden jurídico internacional, pues si bien no sería la única vez que Estados Unidos y otras potencias ignoran las normas de la ONU, sí sería la primera ocasión en que, luego de someter determinado caso al arbitrio del ente internacional, se ignorara la decisión de éste por considerarla desfavorable a los intereses de un Estado en particular (en este caso, EE.UU.). Podría imaginarse alguien qué valor puede quedarle a la ONU después de un ataque de Estados Unidos a Irak, cuando el presidente de este país a dicho, embriagado de prepotencia, que si la ONU no acepta su voluntad dejará de tener validez como instancia de decisión mundial. Sumándose a la lógica de Bush, algunos “analistas” alegan que la ONU debe cumplir “su deber” y avalar un ataque a Irak, o de lo contrario quedará relegada al ostracismo. Esto carece de fundamento, pues el papel de la ONU es precisamente actuar de manera independiente de cualquier Estado en la búsqueda de la paz entre los países y no someterse a los caprichos de algún gobernante, cegado por la ira.
222...sería ridículo pretender que con la aparición y perfeccionamiento del Derecho Internacional, se acabaron los problemas de la humanidad ...
Sin embargo, Estados Unidos y sus pocos gobiernos aliados, no sólo pretenden violar el principio de no intervención contra un estado soberano, sino que también pretenden violar la prohibición a la colonización producto de victorias militares, pues ya afirman que ocuparían militarmente Irak o lo que quede de él por un período indeterminado de tiempo. Incluso afirman, cínicamente, que utilizarán el petróleo iraquí como botín de guerra “para sufragar los gastos de la intervención armada”; es decir, los iraquíes tendrán que pagarle a los estadounidenses el precio de las bombas con las que habrán de ser asesinados. Con esto se violan otras normas internacionales y se retrotrae el mundo al siglo XIX.
Tenemos, pues, a una potencia que no sólo se apresta a violar un sinnúmero de normas jurídicas internacionales, sino que se vanagloria de ello. Más preocupante aún, muchos gobiernos del mundo no entienden el peligro para la humanidad que representa enterrar el Derecho Internacional. Tal vez no comprenden que luego de Irak, seguirá quizás la Corea democrática (del Norte), Irán, Libia, nuestra vecina Colombia o cualquier otro sobre el que caiga el dedo acusador y omnipotente de un gobierno que se considera por encima de la legalidad internacional y que por desgracia cuenta con suficientes armas de destrucción masiva para destruir varias veces este planeta.