¿Derecho o Poder?
El concepto de derecho debiera entenderse como el conjunto de postulados inspirados de justicia, que regulan la convivencia social. Un término abstracto que se desvanece en su aplicación, limitando su acción sólo a quien goza de poder. Así es como en nuestro país y en otros más, parece emplearse este término amorfo enraizado en un sueño idílico basado en la igualdad. Quien tiene poder, puede aplicar derecho, pero quien no lo tiene simplemente queda preso de la injusticia.
Para muestra un botón; hace ya más de dos semanas denuncié públicamente las falsedades que presentó el Asesor Legal de la Embajada de Estados Unidos David Wattley, en la investigación de la muerte de Franklin Brewster. Una colaboración bilateral, efectuada a nombre del gobierno estadounidense, pero de la que no existe ningún documento original que la avale. Se afirma que se practicaron análisis en el laboratorio del FBI, y que las gráficas de los exámenes de poligrafía reposan en los archivos de esta institución, pero la verdad es que esto no es cierto.
En el FBI no hay nada que avale la asistencia con carácter bilateral que ofreció la Embajada de Estados Unidos en Panamá. Es difícil de creer, especialmente si la ayuda proviene del FBI, una institución de reputación internacional. Pero ese fue precisamente el secreto, amparar la investigación en un paraguas de credibilidad para que nadie se atreviera a cuestionarla.
¿Qué cree usted que ha hecho la Procuradora ante semejante denuncia? Nada. ¿Cuál ha sido la reacción de la Embajada al cuestionar públicamente la credibilidad y autenticidad de dicha asistencia? Silencio.
Es increíble como una entidad que dice representar a un país transparente y democrático, con justicia y derecho, sea capaz de encubrir uno de los escándalos más grandes que alcanza a sus organizaciones antidrogas. El pueblo espera su respuesta, y yo, soy la primera en exigirla.