Derecho a réplica
Señor Juan Manuel Handal: Son muchas las ocasiones en que usted se ha referido a mi obra de gobierno, usualmente de forma despectiva o insinuando malos manejos o -para usar sus términos- chanchullos. Me había abstenido de contestarle hasta el día de hoy por el respeto que siento por su hija, Victoria Figge, quien, como usted deberá recordar, formó parte importante de mi gobierno, como Gerente General de Zona Libre y luego en la delicada y confidencial posición de Directora de la Unidad de Análisis Financiero. Sin embargo, como usted parece haber mal interpretado mi paciencia y mi consideración por su hija me voy a tomar el trabajo, esta primera vez, de explicarle algunos conceptos que usted no maneja bien, por ignorancia o por mala intención. Pero no se equivoque: si persiste en calumniar a mi persona o a personas de mi gobierno, procederé de acuerdo a lo que establecen las leyes.
Me referiré, pues, a su artículo publicado por este diario el 11 de mayo: "El negociado de ICA". En primer lugar, no hay ni hubo negociado. Sí hay y hubo un negocio bueno a los intereses de los panameños, que son los únicos beneficiados de la construcción del Corredor Sur. Veamos si logra entender:
1) Dice usted que "ICA pide que le aumenten la ganancia razonable porque aduce que la obra le ha costado 78 millones de dólares más de lo estimado". Lo remito a la Cláusula Primera, punto primero del contrato que dice textualmente que El Concesionario (para su ilustración, ICA) se compromete a: "Realizar a su costo los diseños definitivos y a permitir alternativas a esos diseños, siempre que estas alternativas no incrementen el monto de la inversión (subrayado nuestro) y el programa de la obra contenido en LA PROPUESTA de EL CONCESIONARIO. EL ESTADO y EL CONCESIONARIO acuerdan que podrán efectuarse cambios en el diseño y el trazado de la obra, si ello fuera necesario y conveniente".
2) El Contrato, en su Cláusula Décima Quinta, sobre Monto Recuperable dice: "En el caso de que el monto de la inversión realizada por EL CONCESIONARIO, por cualquier causa resulte menor que la estimada en la propuesta presentada, la ganancia razonable y el monto total recuperable serán ajustados tomando en consideración dicha disminución".
Como podrá entender el lector (y espero que usted también, Sr. Handal), se tomó la precaución de no permitir aumentos de costos de la obra, particularmente por ser este un contrato en el que tanto el diseño como la construcción eran responsabilidad del concesionario. Sin embargo, sí se dejó muy establecido en el contrato, de manera clara e inequívoca, que si la obra costaba menos de la equivalencia presentada en el pliego de cargos, se disminuirían proporcionalmente el monto recuperable y la ganancia razonable. Este es un mecanismo diseñado para funcionar en un solo sentido, es decir únicamente si la obra costaba menos, no si costaba más. A lo que ICA sí tiene derecho es a recuperar el excedente sobre los 10 millones invertidos por ellos en la rehabilitación del aeropuerto de Albrook, -diez millones fue el monto presentado en su oferta- debido a que asumió, a solicitud del gobierno, los costos de los nuevos equipos de navegación aérea. Este excedente es de alrededor de dos millones de dólares. También tiene derecho ICA a ser compensada por la pérdida de terrenos del antiguo aeropuerto de Paitilla, misma que se produjo al cambiar la ruta acordada (que pasaba frente a Punta Paitilla) por la ruta actual (que fue decisión del Estado). Dicha pérdida puede ser de alrededor de cuatro hectáreas para la servidumbre del corredor. Esta compensación se debió determinar, según el contrato, en la inspección final de la obra terminada, la cual debió haber llevado a cabo el actual gobierno que, como recordarán, la recibió poniendo una placa conmemorativa, tan grande como inmerecida, frente al antiguo Colegio Las Esclavas. Desconozco si se hizo o no la evaluación para determinar si el monto invertido en la nueva alineación del corredor es igual o superior al ofertado. De resultar así, se pudo haber compensado con derechos a rellenos adicionales.
En cuanto a todo el pseudo análisis que usted hace de la venta de tierras por parte de ICA y del valor de las mismas, que no pasa de ser una perorata sin valor financiero alguno, producto de la especulación morbosa que le caracteriza, le hago los siguientes comentarios, por si de verdad se quiere ilustrar para no seguir desinformando:
1) El valor de la tierra asignado fue de$250.00 por metro cuadrado, que se obtuvo, como lo establece la Ley, promediando los avalúos del Ministerio de Hacienda y Tesoro (hoy MEF) y la Contraloría General de la República. Si el señor Handal quiere asignarle a las tierras del Estado un valor distinto (que podría llamarse "valor Handal"), debe proponer ante la Asamblea Legislativa una ley que modifique el Código Fiscal. Mientras tanto, tendremos que seguir ajustándonos a la ley existente y no a su muy personal criterio.
2) Para evitar especulaciones (de precios, no a las morbosas) el contrato de concesión estableció, en la misma Cláusula Décima Quinta, la forma como se darían las fuentes de recuperación de la inversión y la ganancia razonable, usando la base de precios de $250.00 por metro cuadrado. Le recomiendo señor Handal, leerla antes de llenar sus escritos de tanta especulación.
3) Adicionalmente, la misma cláusula señala: "Toda oferta de venta de terreno deberá ser publicada en un periódico de circulación nacional por un mínimo de tres días y el plazo para recibo de ofertas de los interesados no será menor de 30 días calendarios contados a partir de la última publicación". También señala lo siguiente: "Toda publicación de terrenos en venta deberá contener identificación del área o superficie de terreno a vender y precio base".
Todo lo anterior desmiente claramente su escrito y sus infames insinuaciones contra mí, mi gobierno y mis colaboradores. Ni siquiera voy a referirme a las otras sandeces que publicó, pues proviniendo de un hombre que ha quebrado su propia empresa por su incapacidad -y dicen algunos que con engaño-, puedo comprender que pasen las cosas que el señor Handal sí sería capaz de hacer y que supone (equivocadamente, desde luego) que todos somos capaces de hacer.
Juan Manual Handal, reasegurador fracasado: usted se equivoca. No todos los panameños somos como usted. Aquí hay hombres y mujeres que al mismo tiempo que son exitosos también son honorables. Entiendo que sienta usted envidia.
Para su decepción, no creo que la ciudadanía de este país contraiga Alzheimer y por eso sé que recordarán siempre en qué gestión de gobierno se dieron pasos en firme para tratar de sacar a este país de un inmerecido estancamiento. Ojalá a usted tampoco lo afecte el Alzheimer, aunque la ventaja que tendría es que le permitiría olvidarse de sus odios y rencores, y sobre todo de su envidia que, contrario a lo que se pudiera creer, no es solo de mí, sino de muchos (as) panameños (as) que trabajan por el beneficio de este país, incluida esa honorable y capaz que es su propia hija, ex funcionaria de mi gobierno.
Me referiré, pues, a su artículo publicado por este diario el 11 de mayo: "El negociado de ICA". En primer lugar, no hay ni hubo negociado. Sí hay y hubo un negocio bueno a los intereses de los panameños, que son los únicos beneficiados de la construcción del Corredor Sur. Veamos si logra entender:
1) Dice usted que "ICA pide que le aumenten la ganancia razonable porque aduce que la obra le ha costado 78 millones de dólares más de lo estimado". Lo remito a la Cláusula Primera, punto primero del contrato que dice textualmente que El Concesionario (para su ilustración, ICA) se compromete a: "Realizar a su costo los diseños definitivos y a permitir alternativas a esos diseños, siempre que estas alternativas no incrementen el monto de la inversión (subrayado nuestro) y el programa de la obra contenido en LA PROPUESTA de EL CONCESIONARIO. EL ESTADO y EL CONCESIONARIO acuerdan que podrán efectuarse cambios en el diseño y el trazado de la obra, si ello fuera necesario y conveniente".
2) El Contrato, en su Cláusula Décima Quinta, sobre Monto Recuperable dice: "En el caso de que el monto de la inversión realizada por EL CONCESIONARIO, por cualquier causa resulte menor que la estimada en la propuesta presentada, la ganancia razonable y el monto total recuperable serán ajustados tomando en consideración dicha disminución".
Como podrá entender el lector (y espero que usted también, Sr. Handal), se tomó la precaución de no permitir aumentos de costos de la obra, particularmente por ser este un contrato en el que tanto el diseño como la construcción eran responsabilidad del concesionario. Sin embargo, sí se dejó muy establecido en el contrato, de manera clara e inequívoca, que si la obra costaba menos de la equivalencia presentada en el pliego de cargos, se disminuirían proporcionalmente el monto recuperable y la ganancia razonable. Este es un mecanismo diseñado para funcionar en un solo sentido, es decir únicamente si la obra costaba menos, no si costaba más. A lo que ICA sí tiene derecho es a recuperar el excedente sobre los 10 millones invertidos por ellos en la rehabilitación del aeropuerto de Albrook, -diez millones fue el monto presentado en su oferta- debido a que asumió, a solicitud del gobierno, los costos de los nuevos equipos de navegación aérea. Este excedente es de alrededor de dos millones de dólares. También tiene derecho ICA a ser compensada por la pérdida de terrenos del antiguo aeropuerto de Paitilla, misma que se produjo al cambiar la ruta acordada (que pasaba frente a Punta Paitilla) por la ruta actual (que fue decisión del Estado). Dicha pérdida puede ser de alrededor de cuatro hectáreas para la servidumbre del corredor. Esta compensación se debió determinar, según el contrato, en la inspección final de la obra terminada, la cual debió haber llevado a cabo el actual gobierno que, como recordarán, la recibió poniendo una placa conmemorativa, tan grande como inmerecida, frente al antiguo Colegio Las Esclavas. Desconozco si se hizo o no la evaluación para determinar si el monto invertido en la nueva alineación del corredor es igual o superior al ofertado. De resultar así, se pudo haber compensado con derechos a rellenos adicionales.
En cuanto a todo el pseudo análisis que usted hace de la venta de tierras por parte de ICA y del valor de las mismas, que no pasa de ser una perorata sin valor financiero alguno, producto de la especulación morbosa que le caracteriza, le hago los siguientes comentarios, por si de verdad se quiere ilustrar para no seguir desinformando:
1) El valor de la tierra asignado fue de$250.00 por metro cuadrado, que se obtuvo, como lo establece la Ley, promediando los avalúos del Ministerio de Hacienda y Tesoro (hoy MEF) y la Contraloría General de la República. Si el señor Handal quiere asignarle a las tierras del Estado un valor distinto (que podría llamarse "valor Handal"), debe proponer ante la Asamblea Legislativa una ley que modifique el Código Fiscal. Mientras tanto, tendremos que seguir ajustándonos a la ley existente y no a su muy personal criterio.
2) Para evitar especulaciones (de precios, no a las morbosas) el contrato de concesión estableció, en la misma Cláusula Décima Quinta, la forma como se darían las fuentes de recuperación de la inversión y la ganancia razonable, usando la base de precios de $250.00 por metro cuadrado. Le recomiendo señor Handal, leerla antes de llenar sus escritos de tanta especulación.
3) Adicionalmente, la misma cláusula señala: "Toda oferta de venta de terreno deberá ser publicada en un periódico de circulación nacional por un mínimo de tres días y el plazo para recibo de ofertas de los interesados no será menor de 30 días calendarios contados a partir de la última publicación". También señala lo siguiente: "Toda publicación de terrenos en venta deberá contener identificación del área o superficie de terreno a vender y precio base".
Todo lo anterior desmiente claramente su escrito y sus infames insinuaciones contra mí, mi gobierno y mis colaboradores. Ni siquiera voy a referirme a las otras sandeces que publicó, pues proviniendo de un hombre que ha quebrado su propia empresa por su incapacidad -y dicen algunos que con engaño-, puedo comprender que pasen las cosas que el señor Handal sí sería capaz de hacer y que supone (equivocadamente, desde luego) que todos somos capaces de hacer.
Juan Manual Handal, reasegurador fracasado: usted se equivoca. No todos los panameños somos como usted. Aquí hay hombres y mujeres que al mismo tiempo que son exitosos también son honorables. Entiendo que sienta usted envidia.
Para su decepción, no creo que la ciudadanía de este país contraiga Alzheimer y por eso sé que recordarán siempre en qué gestión de gobierno se dieron pasos en firme para tratar de sacar a este país de un inmerecido estancamiento. Ojalá a usted tampoco lo afecte el Alzheimer, aunque la ventaja que tendría es que le permitiría olvidarse de sus odios y rencores, y sobre todo de su envidia que, contrario a lo que se pudiera creer, no es solo de mí, sino de muchos (as) panameños (as) que trabajan por el beneficio de este país, incluida esa honorable y capaz que es su propia hija, ex funcionaria de mi gobierno.