Derechos humanos de las mujeres
No debe parecer una perogrullada que los hombres hagamos causa común en la protección de los derechos humanos de las mujeres. La aseveración que hago, es fruto del proceso de construcción de mi experiencia como ser humano. No sólo en mi calidad de observador y agente activo en el proceso que diariamente realizo como co-constructor, específicamente de nuestra realidad como ciudadano panameño. Por tales motivos considero:
Reconocer que los derechos humanos de las mujeres son universales e indivisibles. Debemos ratificar e implementar tratados internacionales para la protección de los derechos humanos. Alentar la erradicación de la discriminación, que niega los derechos humanos de las mujeres. Salvaguardar los derechos humanos de las mujeres durante los conflictos armados. Oponernos y detener violaciones, abuso sexual y todas aquellas torturas y maltratos por agentes del gobierno y grupos paramilitares. Prevenir todos los actos de desapariciones y ejecuciones extrajudiciales por agentes del gobierno y compensar a las víctimas. Categóricamente rechazar persecuciones por conexiones familiares. Alentar que se salvaguarden los derechos a la salud física y emocional de mujeres arrestadas. Liberación de todos los prisioneros de conciencia inmediata e incondicionalmente. Asegurar juicios rápidos y justos para todos los prisioneros políticos. Prevenir violaciones de los derechos humanos de refugiadas, buscadoras de asilo y mujeres exiliadas. Solidaridad y apoyo al trabajo de organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales relevantes. Promover los derechos de la mujer como derechos humanos a través de programas oficiales de educación y entrenamiento. Presionar a grupos políticos a salvaguardar los derechos humanos de las mujeres.
A mi modo de ver, estos serían los pasos necesarios hacia una ecología postmodernista de las interrelaciones e interdependencia de los seres humanos entre sí, de organismos y sus ambientes. El cumplimiento de lo expuesto podríamos concebirlo como idóneo en la protección de los derechos humanos de las mujeres.
Reconocer que los derechos humanos de las mujeres son universales e indivisibles. Debemos ratificar e implementar tratados internacionales para la protección de los derechos humanos. Alentar la erradicación de la discriminación, que niega los derechos humanos de las mujeres. Salvaguardar los derechos humanos de las mujeres durante los conflictos armados. Oponernos y detener violaciones, abuso sexual y todas aquellas torturas y maltratos por agentes del gobierno y grupos paramilitares. Prevenir todos los actos de desapariciones y ejecuciones extrajudiciales por agentes del gobierno y compensar a las víctimas. Categóricamente rechazar persecuciones por conexiones familiares. Alentar que se salvaguarden los derechos a la salud física y emocional de mujeres arrestadas. Liberación de todos los prisioneros de conciencia inmediata e incondicionalmente. Asegurar juicios rápidos y justos para todos los prisioneros políticos. Prevenir violaciones de los derechos humanos de refugiadas, buscadoras de asilo y mujeres exiliadas. Solidaridad y apoyo al trabajo de organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales relevantes. Promover los derechos de la mujer como derechos humanos a través de programas oficiales de educación y entrenamiento. Presionar a grupos políticos a salvaguardar los derechos humanos de las mujeres.
A mi modo de ver, estos serían los pasos necesarios hacia una ecología postmodernista de las interrelaciones e interdependencia de los seres humanos entre sí, de organismos y sus ambientes. El cumplimiento de lo expuesto podríamos concebirlo como idóneo en la protección de los derechos humanos de las mujeres.