Desacertada intervención
El pasado lunes 29 de septiembre ante la Cámara de Comercio e Industrias de Panamá, a santo no sé de qué ni por qué, estuvo como oradora de fondo la Embajadora de los Estados Unidos de Norteamérica en Panamá, Linda Watt, quien se refirió a diversos temas sobre la realidad socio político económica de nuestro país. Según mi entender, la disertación de la Embajadora no es más que un retroceso de por lo menos 15 años en el desarrollo de nuestra historia mundial y de nuestra relación con los E.E.U.U. Sus comentarios no constituyen sino una directa participación e injerencia en nuestros propios asuntos, los cuales si bien no ofrecen solución alguna a nuestras realidades y necesidades, contribuyen a despertar nuevamente aquel malestar que produce el entrometido que quien dizque pretendiendo “solucionar” nuestros problemas, mediante la imposición de directrices foráneas con esquemas totalmente distintos a nuestras vicisitudes, lo que nos deja es ese amargo sabor, como el producido por el vecino “vidajena”.
Por quien no es conocido los distintos puntos que ella mencionó, aquí hemos venido desarrollando a nuestra manera, a nuestro “swing”, todos los temas que le competen al Estado panameño y sus nacionales, al igual que el resto de las naciones, sabemos que ni aspiramos a ser perfectos y que estamos distantes de serlo, sin embargo, nuestras realidades y necesidades, solo serán enfrentadas y resueltas por nosotros mismos, quienes no debemos tener ni el complejo de rebaño, ni el espíritu proteccionista al que aspiran los pro norteamericanos que, para variar, en nuestro país si bien no son la mayoría, por lo menos siempre han existido unos cuantos. Imagínese Sra. Embajadora que, sus declaraciones son por excelencia caldo de cultivo para que los estudiantes de clase pensante, desaten sus más férreos ataques contra la sobrada errada política internacional que lleva a cabo su país que, solo se mantiene como potencia mundial por la fuerza, más no por la razón. Se ha expuesto usted a que le saquen un dossier de hechos no muy bien ponderados sobre realidades actuales de su propio país, entonces si no es realmente el paraíso terrenal su nación, para qué y con qué fin se ha referido sobre la realidad panameña? ¿Qué es lo que se traen ahora?
Entienda que nuestro guarapo es tan bueno para nosotros, como lo es para ustedes su Jack Daniel´s, a pesar de que a mí no me gusta el suyo, no por eso puedo decir que es malísimo al paladar. Rectifique sus palabras cuando se refiera a nuestro país que, por demasiado tiempo, le sirvió al suyo. No es correcto que usted haya pretendido hacer ver que aquí andamos mal, como si en su país están sobradamente bien. Nosotros sabemos resolver nuestros problemas. Nuestras leyes, reglamentaciones, legisladores, ministros, buenas o malas y a todo lo que usted se refiera, son nuestras, no son “made in USA”, eso ya lo hemos venido superando desde hace buen rato ya. Nuevamente cobran vigencia a raíz de su desacertada intervención, las palabras del Dr. Arnulfo Arias Madrid cuando sabiamente sentenciaba “Panamá para los panameños”; la frase pronunciada por Omar Torrijos Herrera ante la firma de los Tratados Torrijos-Carter, cuando señaló que el “Tratado de Neutralidad nos coloca bajo el paraguas defensivo del Pentágono”. Ya ve que, aquí a nosotros lo que nos sobra es historia y elementos para defender nuestros errores y aciertos que, en gran parte también se debieron a los desaciertos de las relaciones estrechas que tuvimos con ustedes. No pretendo acrecentar ningún sentimiento de aversión hacia los suyos, sin embargo sí pretendo exigirle más respeto y mesura hacia nosotros.
¿Por qué no firman ustedes el Protocolo de Kyoto referente a la protección del cambio climático; en qué quedó aquel escándalo de hace año y medio de la secretaria amante de un Senador desaparecida; cómo se ha controlado la proliferación del consumo de la cocaína por tantos adolescentes y seres inocentes de su país; como han controlado los más de 80 soldados muertos en Irak, desde que su Presidente anunció “el fin de la guerra”, es corrupción o sinvergüencería otorgarle a empresas de su vicepresidente Cheney, la reconstrucción de puentes, edificios y carreteras bombardeados por ustedes mismos en Irak? En fin, pudiésemos seguir detallando otros cuestionamientos que, no contribuyen en nada ni a solucionar sus problemas ni los nuestros, como ser humano me duele y lamento ver que su país atraviesa por situaciones sociopolíticas muy delicadas, pero eso no me autoriza, ni aunque fuese Embajador, para que yo resalte lo negativo de ustedes. Recuerde que en toda situación siempre queda una semilla de la cual se germina igual o mayor beneficio, y, en esta ocasión, espero que usted a tiempo pueda pedir las disculpas pertinentes, puesto que de lo contrario, va usted misma solo a contribuir a que se den divisiones políticas, manifestaciones en la Universidad de Panamá y todos esos actos de repudio hacia la errada política internacional norteamericana.
(augusto2312@hotmail.com)
Por quien no es conocido los distintos puntos que ella mencionó, aquí hemos venido desarrollando a nuestra manera, a nuestro “swing”, todos los temas que le competen al Estado panameño y sus nacionales, al igual que el resto de las naciones, sabemos que ni aspiramos a ser perfectos y que estamos distantes de serlo, sin embargo, nuestras realidades y necesidades, solo serán enfrentadas y resueltas por nosotros mismos, quienes no debemos tener ni el complejo de rebaño, ni el espíritu proteccionista al que aspiran los pro norteamericanos que, para variar, en nuestro país si bien no son la mayoría, por lo menos siempre han existido unos cuantos. Imagínese Sra. Embajadora que, sus declaraciones son por excelencia caldo de cultivo para que los estudiantes de clase pensante, desaten sus más férreos ataques contra la sobrada errada política internacional que lleva a cabo su país que, solo se mantiene como potencia mundial por la fuerza, más no por la razón. Se ha expuesto usted a que le saquen un dossier de hechos no muy bien ponderados sobre realidades actuales de su propio país, entonces si no es realmente el paraíso terrenal su nación, para qué y con qué fin se ha referido sobre la realidad panameña? ¿Qué es lo que se traen ahora?
Entienda que nuestro guarapo es tan bueno para nosotros, como lo es para ustedes su Jack Daniel´s, a pesar de que a mí no me gusta el suyo, no por eso puedo decir que es malísimo al paladar. Rectifique sus palabras cuando se refiera a nuestro país que, por demasiado tiempo, le sirvió al suyo. No es correcto que usted haya pretendido hacer ver que aquí andamos mal, como si en su país están sobradamente bien. Nosotros sabemos resolver nuestros problemas. Nuestras leyes, reglamentaciones, legisladores, ministros, buenas o malas y a todo lo que usted se refiera, son nuestras, no son “made in USA”, eso ya lo hemos venido superando desde hace buen rato ya. Nuevamente cobran vigencia a raíz de su desacertada intervención, las palabras del Dr. Arnulfo Arias Madrid cuando sabiamente sentenciaba “Panamá para los panameños”; la frase pronunciada por Omar Torrijos Herrera ante la firma de los Tratados Torrijos-Carter, cuando señaló que el “Tratado de Neutralidad nos coloca bajo el paraguas defensivo del Pentágono”. Ya ve que, aquí a nosotros lo que nos sobra es historia y elementos para defender nuestros errores y aciertos que, en gran parte también se debieron a los desaciertos de las relaciones estrechas que tuvimos con ustedes. No pretendo acrecentar ningún sentimiento de aversión hacia los suyos, sin embargo sí pretendo exigirle más respeto y mesura hacia nosotros.
¿Por qué no firman ustedes el Protocolo de Kyoto referente a la protección del cambio climático; en qué quedó aquel escándalo de hace año y medio de la secretaria amante de un Senador desaparecida; cómo se ha controlado la proliferación del consumo de la cocaína por tantos adolescentes y seres inocentes de su país; como han controlado los más de 80 soldados muertos en Irak, desde que su Presidente anunció “el fin de la guerra”, es corrupción o sinvergüencería otorgarle a empresas de su vicepresidente Cheney, la reconstrucción de puentes, edificios y carreteras bombardeados por ustedes mismos en Irak? En fin, pudiésemos seguir detallando otros cuestionamientos que, no contribuyen en nada ni a solucionar sus problemas ni los nuestros, como ser humano me duele y lamento ver que su país atraviesa por situaciones sociopolíticas muy delicadas, pero eso no me autoriza, ni aunque fuese Embajador, para que yo resalte lo negativo de ustedes. Recuerde que en toda situación siempre queda una semilla de la cual se germina igual o mayor beneficio, y, en esta ocasión, espero que usted a tiempo pueda pedir las disculpas pertinentes, puesto que de lo contrario, va usted misma solo a contribuir a que se den divisiones políticas, manifestaciones en la Universidad de Panamá y todos esos actos de repudio hacia la errada política internacional norteamericana.
(augusto2312@hotmail.com)