Desaciertos
Parece que estamos convirtiéndonos en un país de alcahuetes y morones. El Consejo Nacional de Transparencia está solicitando que se investigue cómo es que el Banco Nacional de Panamá le prestó dinero a deudores de la fenecida y tristemente célebre COFINA. Allí se perdieron millones de dólares por préstamos que resultaron ser irrecuperables porque varios se hicieron sin garantías; pero a nadie se ha investigado por qué se otorgaron sin ellas, cosa que tiene tufo de compadrazgo y contubernio. Es de esperar que a los que hasta ahora se han hecho se les haya requerido y que le cierren las puertas a posibles morosos de COFINA que pretendan obtener nuevos préstamos.
Por otro lado, no nos explicamos qué clase de investigadores tenemos. Por una llamada se supo que en la Playita de Amador había un cargamento de marihuana. Y en vez de montar vigilancia hasta que fueran a recogerla, se apresuraron a retirarla. No hay responsable apresado. También ocurrió en Veraguas. En un bus David-Panamá se descubrió en el espacio destinado al equipaje, un maletín con pegón y cocaína. Los investigadores, en vez de dejar que el bus continuara su ruta y embarcar una o dos unidades para que apresaran al que lo retirara al final del viaje, lo que hicieron fue preguntarle al conductor y a los pasajeros de quién era el maletín; desde luego, nadie admitió que era suyo. Detuvieron a un sospechoso, pero perdieron la oportunidad de apresar al indubitable delincuente.