Desastre y discapacidad
En los últimos tiempos, nuestro país ha sido objeto de las consecuencias de cambios climáticos y de otra índole, siendo afectadas personas y grupos vulnerables. El ser humano posee una tendencia natural a salvaguardar su vida, pero en un grupo en condición de vulnerabilidad sobreviven los más fuertes.
Entre ellos se encuentran niños (as), mujeres, ancianos (as) y todo (a) aquel (lla) con discapacidad o necesidades especiales. En la Convención de los Derechos Humanos, ONU, 2006, se hace un llamado para que se incorpore, en los programas de prevención y restauración de desastres, a la población con discapacidad.
En nuestro país se hace necesaria la elaboración e implementación de políticas de prevención de desastre donde tengan una participación activa las personas con discapacidad, ya que el apoyo que se les debe brindar en estas circunstancias debe ser el requerido por ellas. Todo (a) el (la) que brinde ayuda a esta población, sea o no en condición de desastre, ha de sensibilizarse, concienciarse e instruirse en el trato correcto a brindar, de acuerdo a la condición de discapacidad presente.
La Secretaria Nacional de Discapacidad (SENADIS) a través del Departamento de Promoción y Sensibilización, realiza jornadas con este fin, dirigidas a grupos organizados e instituciones gubernamentales y particulares que las soliciten.
Cómo conducirse ante personas con discapacidad visual: Anúnciese en voz alta. No le grite o hable a través de tercera persona. Puede usar palabras como “mira” “ver” o “ciego “. Preguntarle por el tipo de ayuda que necesita. Indique lo que se va a hacer antes de actuar. Ofrézcale su brazo, para servirle de guía.
Discapacidad auditiva: Encienda y apague las luces para llamar su atención. Diríjase directamente, no al intérprete. Póngase de cara a la luz, no mueva la cabeza y nunca mastique chicle. Use gestos para comunicarse. Compruebe que entendió el mensaje. Utilice papel y lápiz, al dar instrucciones. Sea paciente. Facilítele el leer los labios en la oscuridad.
Limitaciones del Aprendizaje: Dificultades para seguir indicaciones, paciencia. El sentido de la dirección es limitado. La información y órdenes deben ser breves. Utilice símbolos y señales simples. Háblele según su edad cronológica.
Discapacidad física o movilidad reducida: Con una muleta o bastón es capaz de utilizar las escaleras. Si usa dos muletas, tómele una de ellas. Abra una vía de paso si las escaleras están llenas. Si usa silla de ruedas, pregúntele como ayudarle.
Con ciudades accesibles se facilita la evacuación y con programas de prevención reducen los gobiernos el costo de restauración, habilitación y rehabilitación. Apoyemos todos.
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