Desatinadas políticas públicas
AL CUMPLIRSE un año de la asunción al poder de Patria Nueva, encabezada por el presidente Martín Torrijos, hemos encontrado grandes desavenencias en materia de políticas públicas. En efecto, haciendo honor a su slogan de campaña "más empleo", su miembros, han implementado singular política económica para fomentar el fortalecimiento de las arcas del Estado, para lo cual diseñaron una reforma fiscal que sus efectos los palparemos en el 2006.
Esa reforma fiscal fue mercadeada ante la faz del país con el supuesto que el gobierno de la presidenta Moscoso había administrado los fondos públicos con impericia, en consecuencia, existía un "cash flow" negativo en el erario público. Esto denotó en el gobierno su particular interés de aumentar los ingresos de caja sin presentar un plan estratégico de gastos en el cual plasmará las áreas sociales donde se llevará una planificada inversión social en el país.
Los argumentos esgrimidos, aunado con el engañoso marketing apuntan en la actualidad que el Gobierno nunca realizó un profundo estudio de las finanzas públicas. Prueba de ello es que no han podido reglamentar dicha reforma, en virtud del cual identificaron que ésta no establece en el país condiciones apropiadas para fomentar los empleos necesario tendiente a constituir un ciclo económico favorable para la empresa privada.
Todos sabemos que la reforma fue creada por connotados financistas amantes del negocio de capitales que, sin duda, soslayaron factores fundamentales para enmarcar una política económica de Estado que acogiera los futuros compromisos de la nación concerniente a los tratados de libre comercio. En ese sentido, nuestro comercio exterior está enfocado en las relaciones con Estados Unidos (EU), por lo tanto, un futuro TLC traería consigo una merma de recaudaciones por lo que habría que realizar otra reforma para encarar los posibles efectos. De igual forma, han reformado la ley de la Caja de Seguro Social en un ambiente tenso y lleno de muchas irregularidades, reflejando en dicha reforma el espíritu de apuntalar las finanzas públicas, sin embargo, no presagia señales claras que alienten a sectores independientes ha innovar negocios que ayuden a crear empleo.
Por lo anterior, es mi convicción que el gobierno encauza políticas públicas que contradicen su slogan político; no obstante, en el primer trimestre hubo crecimiento económico en varios sectores, empero, ese crecimiento económico es producto de las políticas macroeconómicas implementada en el país hace dos años; por lo cual, el Gobierno tiene que vislumbrar la constreñida economía que preven los sectores económicos, a fin de enmendar profundamente el enfoque de sus políticas.
En materia de combate a la corrupción, el Gobierno ha puesto de manifiesto la lucha contra la corrupción dando para tales efectos un ribete jurídico. Efectivamente, derogaron el reglamento de la ley de transparencia, con lo cual abolieron la suspicacia que revelaba el reglamento en cuestión, así mismo establecieron el Consejo Nacional de Transparencia contra la Corrupción, integrada por las instituciones encargadas de velar por la transparencia de la administración pública. También, designaron para el cargo de Procurador de la Nación a una profesional del derecho independiente y con una visión de cómo adecentar la justicia. Sin embargo, titularon para el cargo de Procurador de la Administración a una persona cuestionada por su actuación, en el sentido que acepta abiertamente el fallo de la Corte Suprema de Justicia que lo exime del pago de un préstamo hipotecario a la Caja de Ahorros.
Esa actitud empaña una gestión pública abocada a la lucha contra la corrupción por lo que el Presidente de la República saludablemente debe utilizar sus buenas relaciones con el señor Procurador para que le haga frente a la deuda contraída con el "Banco de la Familia Panameña".
En materia de más seguridad, Patria Nueva ha demostrado una evidente incoherencia para enmarcar un plan nacional de seguridad que apunte a paliar la abierta delincuencia que se suscita en distintos puntos del país, producto de una ausencia de visión proactiva para tratar estas cuestiones con un plan estratégico inclinado hacia los focos delincuenciales que se organizan dentro de los barrios más populares. Evidentemente, la inseguridad es manifiesta en todas las provincias, por lo cual, tiene directa incidencia en el pudor que reflejan los empresarios que quieren innovar en sus negocios para buscar mejor rentabilidad; sin embargo, el flagelo no les permite implementar con versatilidad sus ideas, lo cual indica que el Gobierno debe de replantear su política de seguridad acogiendo dentro de ella métodos preventivos, pero, cohesionando los lineamientos de seguridad de la administración Moscoso basados en una estrategia novedosa y muy efectiva denominada mano dura, con lo cual controlaron significativamente la delincuencia, en consecuencia, constituyeron un ambiente seguro para los empresarios y la sociedad que aspiran a convivir en sosiego.
(scfelipe@hotmail.com)
Esa reforma fiscal fue mercadeada ante la faz del país con el supuesto que el gobierno de la presidenta Moscoso había administrado los fondos públicos con impericia, en consecuencia, existía un "cash flow" negativo en el erario público. Esto denotó en el gobierno su particular interés de aumentar los ingresos de caja sin presentar un plan estratégico de gastos en el cual plasmará las áreas sociales donde se llevará una planificada inversión social en el país.
Los argumentos esgrimidos, aunado con el engañoso marketing apuntan en la actualidad que el Gobierno nunca realizó un profundo estudio de las finanzas públicas. Prueba de ello es que no han podido reglamentar dicha reforma, en virtud del cual identificaron que ésta no establece en el país condiciones apropiadas para fomentar los empleos necesario tendiente a constituir un ciclo económico favorable para la empresa privada.
Todos sabemos que la reforma fue creada por connotados financistas amantes del negocio de capitales que, sin duda, soslayaron factores fundamentales para enmarcar una política económica de Estado que acogiera los futuros compromisos de la nación concerniente a los tratados de libre comercio. En ese sentido, nuestro comercio exterior está enfocado en las relaciones con Estados Unidos (EU), por lo tanto, un futuro TLC traería consigo una merma de recaudaciones por lo que habría que realizar otra reforma para encarar los posibles efectos. De igual forma, han reformado la ley de la Caja de Seguro Social en un ambiente tenso y lleno de muchas irregularidades, reflejando en dicha reforma el espíritu de apuntalar las finanzas públicas, sin embargo, no presagia señales claras que alienten a sectores independientes ha innovar negocios que ayuden a crear empleo.
Por lo anterior, es mi convicción que el gobierno encauza políticas públicas que contradicen su slogan político; no obstante, en el primer trimestre hubo crecimiento económico en varios sectores, empero, ese crecimiento económico es producto de las políticas macroeconómicas implementada en el país hace dos años; por lo cual, el Gobierno tiene que vislumbrar la constreñida economía que preven los sectores económicos, a fin de enmendar profundamente el enfoque de sus políticas.
En materia de combate a la corrupción, el Gobierno ha puesto de manifiesto la lucha contra la corrupción dando para tales efectos un ribete jurídico. Efectivamente, derogaron el reglamento de la ley de transparencia, con lo cual abolieron la suspicacia que revelaba el reglamento en cuestión, así mismo establecieron el Consejo Nacional de Transparencia contra la Corrupción, integrada por las instituciones encargadas de velar por la transparencia de la administración pública. También, designaron para el cargo de Procurador de la Nación a una profesional del derecho independiente y con una visión de cómo adecentar la justicia. Sin embargo, titularon para el cargo de Procurador de la Administración a una persona cuestionada por su actuación, en el sentido que acepta abiertamente el fallo de la Corte Suprema de Justicia que lo exime del pago de un préstamo hipotecario a la Caja de Ahorros.
Esa actitud empaña una gestión pública abocada a la lucha contra la corrupción por lo que el Presidente de la República saludablemente debe utilizar sus buenas relaciones con el señor Procurador para que le haga frente a la deuda contraída con el "Banco de la Familia Panameña".
En materia de más seguridad, Patria Nueva ha demostrado una evidente incoherencia para enmarcar un plan nacional de seguridad que apunte a paliar la abierta delincuencia que se suscita en distintos puntos del país, producto de una ausencia de visión proactiva para tratar estas cuestiones con un plan estratégico inclinado hacia los focos delincuenciales que se organizan dentro de los barrios más populares. Evidentemente, la inseguridad es manifiesta en todas las provincias, por lo cual, tiene directa incidencia en el pudor que reflejan los empresarios que quieren innovar en sus negocios para buscar mejor rentabilidad; sin embargo, el flagelo no les permite implementar con versatilidad sus ideas, lo cual indica que el Gobierno debe de replantear su política de seguridad acogiendo dentro de ella métodos preventivos, pero, cohesionando los lineamientos de seguridad de la administración Moscoso basados en una estrategia novedosa y muy efectiva denominada mano dura, con lo cual controlaron significativamente la delincuencia, en consecuencia, constituyeron un ambiente seguro para los empresarios y la sociedad que aspiran a convivir en sosiego.
(scfelipe@hotmail.com)