Descaro y ambición
El descaro y la ambición de los diputados actuales, miembros de la bancada oficialista y algunos de la oposicionista, por sus acciones del pasado y las del presente, están provocando tal indignación en la conciencia colectiva de los panameños, que se hace indispensable un escrutinio individual para lograr que la justicia penal se encargue de ellos, lo que, de obtenerse, contaría con el respaldo de todo ciudadano decente.
La actual Asamblea Nacional pasará a la historia, desde los inicios de nuestra vida republicana hasta el año 2009, como el más patético ejemplo de cinismo, codicia, enriquecimiento ilícito y corrupción. Aparte del cúmulo de acciones desvergonzadas antes descritas, el Ministerio Público debiera también alcanzar a los miembros de la tal Comisión de Credenciales e investigarlos por denegación de justicia en dos ocasiones consecutivas. Primeramente un magistrado de la Corte Suprema hizo una denuncia, evadieron actuar y optaron por archivar el caso. Luego, 18 organizaciones cívicas solicitaron, con centenares de firmas, la misma investigación, pero volvió la comisión a burlarse del pueblo y ordenó el archivo del caso nuevamente.
En cuanto a la actual sinvergüencería de pretender que ser les paguen salarios, gastos de representación y dietas hasta el 31 de agosto, instamos al Ministerio Público a que, de inmediato, tras el cese de sus funciones el 30 de junio de conformidad con el numeral 5° del artículo 327 de la Constitución Política, se persiga a cuantos hayan cobrado por la posible comisión de delitos de abuso de autoridad, tráfico de influencias, concusión y peculado.