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Descubriendo la mala distribución de la riqueza


Al parecer no nos libramos del fantasma del mal llamado "Descubrimiento de América" realizado por el desorientado y tristemente célebre Cristóbal Colón. Esto lo señalamos cuando, a estas alturas del partido, en nuestra Panamá, que de abundancia y no de peces, sólo tiene unos cuántos, la Embajadora de Estados Unidos, Linda Watts, proclama en un acto social, que llamaremos "el descubrimiento de la mala distribución de la riqueza y sus consecuencias con relación a lo que se vive hoy día".
Es conocido por todos que uno de los pocos primeros lugares que ocupa Panamá de acuerdo a mediciones con el resto del mundo, tiene que ver con la deshonrosa etiqueta de ser el segundo país con la peor distribución de la riqueza. Pero, como el grito de "tierra a la vista", la Sra. Watts señala, como vigía en el mástil, que en Panamá hay una mala distribución de la riqueza y así como todo "yes man" se oyen voces al unísono: "¡Ohhhhh...cómo es posible! Pero como lo dice la señora, ahora es noticia y hasta ministros del actual gobierno se han pronunciado diciendo que sí es verdad lo que dice la señora.
Después de la terrible invasión sufrida por los panameños el 20 de diciembre de 1989, Panamá no ha vuelto a ser la misma, y es que hemos estado experimentando una transformación que lamentablemente no es la que sufre el sapo en príncipe, sino al contrario. Vemos cómo en nombre de la incipiente democracia que vivimos se recrudece la violencia social, los grupos de extrema pobreza van en aumento, la clase media pasa a la fila de los pobres, la corrupción se convierte en ama y señora de los corruptos y unos cuantos gozan de la riqueza sin importar si son bienes bien habidos.
Estudios realizados por organismos como el BID, el PNUD, junto con el último Informe de Desarrollo Humano, dedican un amplio enfoque al tema de la pobreza que, al parecer, no tuvo el impacto que ha tenido la vigía en el mástil. Con ese grito del descubrimiento de lo ya descubierto, pero no querido ser visto ni aceptado por otros, por lo menos se ha logrado que quienes buscan estar siempre de lado del poder sólo por congraciarse repetirán una y otra vez "¡Ohhhhh, cómo es posible que esto ocurra en Panamá!
Como una realidad permanente hemos sido testigos de la vida en los barrios, donde se sobrevive a diario en el resuelve ya sea en lo legal o lo ilegal y que no es por moda que los jóvenes hoy lo llamen "el ghetto". Mujeres y niños indígenas que pululan en las calles como fantasmas, ya que la mayoría no los vemos y por eso no nos espantan. El interiorano que en busca del modernismo sacrifica su tierra por una plancha de cemento y aquellos que en la basura encuentran su sustento. Ante estos hechos innegables que tienen en común el factor pobreza, cabe preguntarnos si es justo que vivamos en una sociedad donde unos cuantos tienen mucho, y muchos tienen poco. ¿Quién se encarga de distribuir la riqueza? Para los creyentes, definitivamente no puede ser ese ser supremo lleno de bondad y misericordia. Entonces si yo no fui, ¿quién fue? Pégale, pégale, ¿quién fue?
El dedo apunta hacia el norte, a ese sistema de consumo promovido por un capitalismo y ahora neoliberalismo materialista con alma de guerrero se está encargando de llevarnos a un canibalismo por el deseo de tener cosas sin importar el costo o a cambio de que. De esta unión surgen engendros como la violencia y la corrupción que a diario cobran víctimas, aunque lamentablemente en su mayoría los que poco o nada tienen.
El grito de la vigía en el mástil, es una oportunidad para todos los que de una y otra forma han estado luchando contra la pobreza. El mensaje ha sido claro. ¡Aleluya! Han visto la luz y ahora qué vamos a hacer. Pero esa es otra historia.
Para hoy se tiene previsto la llegada de otros funcionarios del Buró Nacional de Seguridad y Transporte, para colaborar con las pesquisas.
Ayer, expertos en explosivos de la Policía Técnica Judicial (PTJ) y de la División de Criminalística acudieron a la escena del accidente para levantar evidencia y analizar los puntos exactos de las explosiones registradas.ppp Santiago Velásquezppp Rigoberto Pérez, hermano de la víctima panameña. La caja negra o caja de la verdad contiene la grabación de los datos de vuelo (Flight Data Recorder) y las conversaciones en la cabina de mando (Cockpit Voice Recorder). Se instalan en la cola del avión y son de color naranja para ser encontradas con facilidad. Según la literatura aeronáutica es la única pieza del avión que no es de color negro.

101 años de Panamá América

 
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