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Desde las entrañas


La inseguridad que padecemos es producto de la ineficacia de políticas como "mano dura" o la inactividad de las autoridades para atacar el problema de raíz.

En la actualidad, la violencia es fundamentalmente social, de las relaciones entre personas. La inseguridad ciudadana no sólo coarta las libertades de las personas, amenaza su integridad y se convierte en un problema de orden público que pone en entredicho la autoridad del Estado.

Para entenderla y prevenirla, debemos echar un vistazo a la cotidianeidad. Me gustaría compartir con usted el testimonio de un delincuente, muy popular por cierto, cuando narra el comienzo de su vida delictiva. "Me topo de sopetón con el diablo. Es el día en que veo de frente a los ojos, a la mismísima muerte. Se arma una pelea tremenda entre dos hombres, con machetes en la esquina de mi casa. El sonido del metal con metal, retumba en forma estereofónica en mi cerebro. (…) Ya no soy el mismo. Dejo de ser niño. He perdido la inocencia. Desde ese día inconscientemente busco la violencia. Me vuelvo rebelde, peleador, pendenciero y agresivo. Robo fruslerías en los almacenes y en mi casa. (…) A los doce años, tengo mi segundo encuentro violento con el destino. Cuando voy camino al colegio, dos hombres a bordo de una motocicleta atacan a un policía que transporta el dinero de las ventas de un almacén. El policía al oponer resistencia, muere en un cruce de disparos, no sin quedar uno de los asaltantes herido, aunque el dinero finalmente es tomado como botín por los bandidos". Este mafioso no emanaba de una familia disfuncional o demasiado pobre. Se trata de un niño desencantado por su entorno que queda inmerso en una organización criminal.

Y sigue: "Las peleas a machetes y cuchillo son ya historia. Las armas de fuego entran en escena nos cautivan. Un alférez me empieza a mostrarme cómo se corrompe la oficialidad dentro de la institución, recibiendo regalos de los mafiosos y los políticos que defienden el régimen. Ahora sé que los policías tienen un precio".

Me parece que la enseñanza es que luchar contra el crimen requiere de una política criminal y prevención social; intervenciones no penales sobre delincuentes potenciales orientadas a eliminar la propensión criminal, aunque los resultados sean a largo plazo.

El testimonio es de Jhon Jairo Velásquez alias "Popeye", principal lugarteniente de Pablo Escobar Gaviria.

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