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"Desde que no veo, he encontrado la luz"


Así se titula un artículo del libro "Saber sufrir, Saber Amar", escrito por el Padre Enzo M. Canonici, que estuve leyendo y que me llamó tremendamente la atención, pues estoy pasando una situación parecida. El mismo narra la historia de una religiosa colombiana llamada Susana Rodríguez Peña, llena de muchas cualidades y virtudes; que le ganan la simpatía y admiración tanto de sus compañeras como de sus alumnas en el colegio donde trabaja.
A sus 25 años, Sor Susana empezó a tener molestias en los ojos. Las atenciones y exámenes médicos no pudieron detener su progresiva ceguera. Desorientación, amargura, desesperación, frustración e interrogantes fueron las primeras reacciones. Pero la gracia y la luz del Señor prevalecieron, porque ella fue profundizando en los designios de Dios, lo cual le devolvió los ánimos, el valor y la fortaleza. No se cruzó de brazos, sino que siguió sirviendo a Dios y a los hermanos que sufren.
Ciertamente, "Dios dispone todas las cosas para bien de los que lo aman, a quienes él ha escogido y llamado" (Romanos 8, 28-31). Claro que él quiso el bien para sor Susana (ceguera) como para mí (baja visión). Perdiendo la vista empezamos a ver otra luz, "La fe", "y la esperanza" que "no defrauda" (Romanos 5,5). La luz y la esperanza en un ¡Cristo Resucitado, vivo!. Porque "Todo lo puedo en aquel que me fortalece" (Filipenses 4,13).
Sor Susana perdió la vista a los 27 años, yo he perdido un 80% de la vista; sin embargo, ella con su fe tan clara y fuerte, llegó a decir: (lo cual comparto totalmente) "Desde que no veo, he encontrado la luz", y también dijo: "Perdí la vista, pero me queda la capacidad de hablar, oír, caminar y ante todo, pensar. Entonces, ¡trabajemos con lo que tenemos!. Así es, queridos hermanos. ¡Adelante! Aceptemos los infortunios de la vida y trabajemos con lo que nos queda, que muchísimo se pude hacer. ¡Qué Dios les bendiga!
Igual sucedió con las prácticas indignantes del Pyongyang de secuestrar personas en Japón para utilizarlos como "conejillos de indias" en sus entrenamientos de espionaje contra Tokio.
El rapto de ciudadanos niponés no es permisible, pues se impide la tolerancia y se afecta el modo de vida de jóvenes inocentes que fueron víctimas de la Guerra Fría.
Estados Unidos ahora deberá enfrentar su cruzada al terror en varios frentes: Afganistán, Irak y ahora Norcorea. Igual, el enfrentamiento global para controlar las amenazas de los países furtivos significa que Washington lidia contra una actitud belicista de naciones interesadas en ser factores decisivos en el destino del planeta.
Si usted no lo quería reconocer, ahora sí vivimos una tercera guerra mundial. Norcorea e Irak sólo son el otro frente de batalla. ¿Qué seguirá? ¿Colombia? Eso lo veremos pronto...
Sus investigaciones abordan el desarrollo de metodología de análisis de diseño de sistemas; análisis diseño e implementación de lenguaje de cuarta generación; metodología de los flujos de procedimientos y motivadores e inhibidores de los sistemas de información en las empresas, entre otros.

101 años de Panamá América

 
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