Deseos navideños
Antes de Navidad, será éste mi artículo precedente a tan celebrada fecha. El próximo será en torno al nuevo año y todo lo que él espero signifique.
Cónsono con la fecha, mis recuentos y esperanzas. Ha sido un año complejo para mí, por decir lo menos. Grandes problemas de salud han replanteado mi vida, casi podría decir que he sufrido más de lo que he vivido, en la acepción positiva de lo que la vida significa en mi personal forma de ver la misma. A pesar de mi positiva recuperación, he aprendido a dejar el largo plazo para después y procurar vivir, aquí y ahora, a veces hasta con cierto grado de irresponsabilidad, teniendo bien claro lo transitorio que resulta nuestro tránsito por estos parajes. Simplemente, son experiencias, como ya escribí hace unos meses, que redefinen tu vida, valorando integralmente todo y dando prioridad a aquello que deseas lograr para siempre, mientras ese siempre dure. Es el hoy, el presente, lo que en definitivamente cuenta, aceptando el destino como venga, aunque a veces sienta uno un poco de ansiedad al respecto. Admito que cuesta, pero fue como una maduración casi automática que sigo asimilando, a veces de manera rápida, a veces de manera lenta. Es el enfrentamiento con la realidad... Walt Whitman dijo que "todo viene por el cuerpo, sólo la salud te pone en relación con el universo". Gran verdad.
Una de mis hijas se fue a estudiar fuera del país y esto ha hecho que tenga vivencias únicas, respecto de ella y de los demás que también, salvo Vero, ya iniciaron su partida. Me ha hecho comprender que, no es que se van, sino que la vida se los lleva, como dice un profundo pensamiento que, entre otros conceptos, lo hace ver a uno el siguiente tramo de la vida en función de la independencia natural que van adquiriendo los hijos.
También ha sido un año en el que, a pesar de todo lo anterior, he renovado compromisos en muchos órdenes. Asumí nuevamente la conducción de nuestro partido Unión Patriótica en el momento más importante de la vida del mismo, en el período electoral. Llevarlo al triunfo junto a todos los miembros del equipo conductor será la meta para comenzar a forjar ese gran cambio con el que nos hemos comprometido y que honraremos, como el pueblo lo espera. Comprendo el reto; también, lo que tendré que experimentar hasta el 3 de mayo, pero allí estaré para alcanzar, espero, juntos la victoria. El sentido de país se impone más que nunca y lo tengo bien claro. Ojalá ustedes también.
Les deseo a todos una muy feliz Navidad. Que las esperanzas personales sean una realidad para juntos forjar un mejor porvenir. Panamá somos todos y se merece que lo protejamos, lo hagamos más justo y equitativo, dentro de un ambiente de paz, esperanza y de cambio renovador. ¡Un gran abrazo!