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Deseos para el Año Nuevo


El año 2009 se ha ido rápidamente. Ayer no más celebramos su llegada y ya lo despedimos. Han sucedido tantas cosas buenas y malas que no alcanzaría para señalarlas. Pero veamos que esperamos del próximo. Necesitamos un cambio radical en la mentalidad y en la cultura de los panameños tanto de los que manejan como de los peatones, de los gobernantes como gobernados, de trabajadores como empresarios, de pobres como ricos. Nuestros problemas no están en la falta de calles ni en la Constitución militarista, ni en las instituciones; está en nosotros, en nuestra manera de ser y de ver las cosas; está en nuestra cultura que cada vez la perdemos más; está en el comportamiento en la calle y en el hogar, en lo individual y en sociedad. Las instituciones las formamos los hombres y mujeres de este país y somos los equivocados hasta llevarlo al descalabro, a la mala distribución de la riqueza, a la irresponsabilidad, al populismo heredado, a la falta de valores porque nosotros los veneramos o los violamos.

Yo pido para mi patria esos cambios porque Panamá es una tierra bendita por Dios que nos ha dado riquezas para repartir; honremos ese honor y ese don para que el Altísimo continúe proveyendo lo necesario. Respetemos la naturaleza y los ángeles de la Guarda que nos acompañan en las calles cuando manejamos mal, cuando gobernamos para los menos y no para la mayoría. Quiero pedir responsabilidad en nuestros actos, amor al trabajo que tenemos, respeto por los que nos rodean, agradecimiento por lo que tenemos y fidelidad a las condiciones socio-políticas que nos acompañan. Mejoremos nuestro vocabulario, nuestra cultura, leamos más y asimilemos mejor.

Cuando los panameños nos dispongamos a cambiar nuestra manera de pensar y olvidemos el juega vivo para tener tolerancia y benevolencia, hemos reunido muchos de los valores que yo quisiera que aprendiéramos para ponerlos en práctica y ser mejores ciudadanos amando la patria y sus símbolos; amando su gente y llevando en el corazón un amor inmenso a Dios y a nuestros semejantes.

Lector que me lees, analiza mis deseos y hazlos tuyos aunque tengamos que pagar una penitencia para alcanzarlos y conservarlos. Cuéntalos a los que no me leen y formemos un grupo grande para que se cumplan nuestros sueños, estos y los de cada uno de ustedes. Que Dios los bendiga por leerme y tengan el mejor de los años 2010.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América