Desgaste político II
La semana pasada hice un análisis histórico de lo sucedido en 1998 y que, en parte, se está repitiendo. ¿Cuál es la situación de los partidos tanto de oposición como del gobierno? Existe una obsesión política en las personas que los dirigen. Pareciera que sólo importa llegar al poder sin mirar a quién realmente corresponde la silla presidencial que es una. Se vislumbra un egocentrismo que impide llegar a una alianza de oposición que pueda llevarlos a la Presidencia. Como soy el mayoritario, no cedo sino limosnas a los demás y, si es que se busca llegar a esas negociaciones, ceder es lo correcto. Conceder algunas candidaturas negociables, unilateralmente hechas por el panameñismo, no parecen satisfacer totalmente a los demás.
Nada se ha dicho sobre los uninominales que no están dispuestos a dar. No es que seamos indispensables; pero sí necesarios porque saben que solos no alcanzarán el triunfo. Todos los partidos necesitan dar un aporte. Pero si existe algún candidato que sea fuerte para UP, por ejemplo, por qué insistir el panameñismo en no darlo.
Los partidos de oposición y de gobierno se están manejando con un secretismo nunca visto, tanto hacia sus bases como hacia el pueblo. Sus altas esferas se reúnen y no filtran información hacia abajo que es la fuerza. No escuchan a las mismas. Hace unos días oí una queja de un PRD en ese sentido. Veinte personas de una directiva pueden equivocarse si no escuchan a las bases. De allí la gran deserción de los partidos porque existe un descontento en la forma de manejarlos.
Si es cierto que las encuestas son tempranas para ser totalmente ciertas, envían señales dignas de analizar. Si queremos dar otra cara política para cambiar su fisonomía, variemos la forma de trabajo, de propaganda, de mensajes. El votante no es igual. Estudia su psicología y deja de besar bebés y señoras que ya eso no funciona. Escuchen a la gente. El PRD cree que todo lo hace bien y los de oposición se incrustan en su concha, inabordables. No existe comunicación y eso es malo.
No basta bailar con la juventud; diles cómo les darás empleo y futuro digno. Enseña tus planes de gobierno que rompan con la monotonía del PRD y abran esperanzas. Si no, el perjudicado es el panameño. Vendan la unión opositora a alta voz que es indispensable. Tiene que venir.
marisín@cableonda.net