Desiderata 2001
La discusión si fue el 2000 ó 2001 el inicio de un nuevo siglo y de un nuevo milenio no es lo importante. Lo cierto es que el futuro se abre como una puerta hacia lo desconocido, porque es el pasado lo que conocemos.Una desiderata es una lista de objetos que deseamos, pero además de objetos, podemos extenderlo a situaciones o hechos o procesos que aspiramos se den, continúen e inicien en el año que nace.
¿Cuáles son los míos? De seguro -al igual de lo suyos- muchos más de los que caben en este espacio. Por ello, debemos resaltar los más importantes:
1. Una decisión nacional real y efectiva de combatir la pobreza que azota a más de un millón de panameños, a través de una propuesta de desarrollo basada en la equidad, en la productividad y en propuestas de fondo para cerrar la brecha creciente entre los que tienen demasiado y los que les falta mucho. Propuesta que deberían resaltar la realidad agraria e indígena que concentran la pobreza nacional, pero que también reúnen saber popular, capacidad de asociación y solidaridad.
2. El cese de la violencia. El no-escalamiento de la guerra y la apertura de un proceso real de paz en Colombia, a través de un grupo Contadora que facilite el proceso. Un acuerdo entre las partes en conflicto y Panamá que permita la creación de una zona de paz, en las áreas limítrofes de la frontera Este. El impulso a un plan de desarrollo integral y participativo de Darién y Kuna Yala.
3. La mejora del nivel y calidad de vida de los y las panameños(as), a través del cese de aumento del costo de la vida, nuevas oportunidades de más y mejores empleos. Mejoramiento de los niveles de salud, educación y cultura de la población.
4. La obtención de una alternativa a la ampliación de la capacidad de operación del Canal, que no incluya la inundación de tierras, ni el desmejoramiento del ambiente. Un canal panameño cada vez más identificado con los desafíos de la realidad nacional, cuyos beneficios abonen al desarrollo de todos y todas.
5. Una mejora en la seguridad humana, en especial logrando la disminución apreciable de la inseguridad en las calles y de la inseguridad en el hogar, y la participación comunitaria en la construcción de esa seguridad humana.
6. El esclarecimiento de los crímenes pendientes en torno a dos momentos fundamentales del siglo que terminó: los muertos del período militar y los muertos de la invasión. ¿Cuántos son, donde están, quiénes son? Son cuentas pendientes necesarias de aclarar con la mayor objetividad y justicia, no permitiendo la impunidad.
7. Lucha frontal contra la corrupción en el ámbito público y privado, a través de medidas preventivas y punitivas.
8. Crecimiento de la participación ciudadana a todos los niveles, a través de acciones de auditoría social, gestión, y presencia en procesos de toma de decisiones y de acciones efectivas. Democratización, modernización y transparencia de los partidos políticos y establecimiento de vínculos de representación efectiva con la sociedad civil.
9. Inicio de la descontaminación efectiva de los polígonos de tiro por parte de los EE.UU. Cese del paso de barcos con desechos radioactivos, o con carga contaminante, que ponga en peligro la salud y seguridad de los habitantes de este país.
10. Una efectiva autorregulación, o gestión pública ciudadana de los contenidos de los programas de entretenimiento y publicidad, en lo que tiene que ver con la salud mental y física, en especial, de la niñez y juventud.
11. Cumplimiento del pacto por la descentralización y el desarrollo local, firmado por las fuerzas políticas en 1999, que permita la transferencia de competencias y recursos en el ámbito municipal, la democracia local, y el fortalecimiento de las acciones sociales locales.
12. El mejoramiento de la probidad y efectividad de la administración de justicia, permitiendo que sea accesible y justa.
13. La afirmación de la institucionalidad democrática de la Defensoría del Pueblo, a través de la elección objetiva y transparente, que permita una institución independiente y eficaz, que impulse los derechos humanos conculcados y una cultura de paz.
¿Será este nuevo año propicio para animar estos procesos, o más bien retrocederemos? Esperemos que no. Para que no ocurra, invito al lector a escribir su desiderata, y proponerse no ser sólo espectador del cumplimiento de sus deseos, sino fundamentalmente actor o actriz, pues como escribió el poeta Nazim Himket "Si yo no ardo, si tu no ardes, si nosotros no ardemos... ¿cómo podrán las tinieblas volverse claridad. (raulleisr@hotmail.com)
¿Cuáles son los míos? De seguro -al igual de lo suyos- muchos más de los que caben en este espacio. Por ello, debemos resaltar los más importantes:
1. Una decisión nacional real y efectiva de combatir la pobreza que azota a más de un millón de panameños, a través de una propuesta de desarrollo basada en la equidad, en la productividad y en propuestas de fondo para cerrar la brecha creciente entre los que tienen demasiado y los que les falta mucho. Propuesta que deberían resaltar la realidad agraria e indígena que concentran la pobreza nacional, pero que también reúnen saber popular, capacidad de asociación y solidaridad.
2. El cese de la violencia. El no-escalamiento de la guerra y la apertura de un proceso real de paz en Colombia, a través de un grupo Contadora que facilite el proceso. Un acuerdo entre las partes en conflicto y Panamá que permita la creación de una zona de paz, en las áreas limítrofes de la frontera Este. El impulso a un plan de desarrollo integral y participativo de Darién y Kuna Yala.
3. La mejora del nivel y calidad de vida de los y las panameños(as), a través del cese de aumento del costo de la vida, nuevas oportunidades de más y mejores empleos. Mejoramiento de los niveles de salud, educación y cultura de la población.
4. La obtención de una alternativa a la ampliación de la capacidad de operación del Canal, que no incluya la inundación de tierras, ni el desmejoramiento del ambiente. Un canal panameño cada vez más identificado con los desafíos de la realidad nacional, cuyos beneficios abonen al desarrollo de todos y todas.
5. Una mejora en la seguridad humana, en especial logrando la disminución apreciable de la inseguridad en las calles y de la inseguridad en el hogar, y la participación comunitaria en la construcción de esa seguridad humana.
6. El esclarecimiento de los crímenes pendientes en torno a dos momentos fundamentales del siglo que terminó: los muertos del período militar y los muertos de la invasión. ¿Cuántos son, donde están, quiénes son? Son cuentas pendientes necesarias de aclarar con la mayor objetividad y justicia, no permitiendo la impunidad.
7. Lucha frontal contra la corrupción en el ámbito público y privado, a través de medidas preventivas y punitivas.
8. Crecimiento de la participación ciudadana a todos los niveles, a través de acciones de auditoría social, gestión, y presencia en procesos de toma de decisiones y de acciones efectivas. Democratización, modernización y transparencia de los partidos políticos y establecimiento de vínculos de representación efectiva con la sociedad civil.
9. Inicio de la descontaminación efectiva de los polígonos de tiro por parte de los EE.UU. Cese del paso de barcos con desechos radioactivos, o con carga contaminante, que ponga en peligro la salud y seguridad de los habitantes de este país.
10. Una efectiva autorregulación, o gestión pública ciudadana de los contenidos de los programas de entretenimiento y publicidad, en lo que tiene que ver con la salud mental y física, en especial, de la niñez y juventud.
11. Cumplimiento del pacto por la descentralización y el desarrollo local, firmado por las fuerzas políticas en 1999, que permita la transferencia de competencias y recursos en el ámbito municipal, la democracia local, y el fortalecimiento de las acciones sociales locales.
12. El mejoramiento de la probidad y efectividad de la administración de justicia, permitiendo que sea accesible y justa.
13. La afirmación de la institucionalidad democrática de la Defensoría del Pueblo, a través de la elección objetiva y transparente, que permita una institución independiente y eficaz, que impulse los derechos humanos conculcados y una cultura de paz.
¿Será este nuevo año propicio para animar estos procesos, o más bien retrocederemos? Esperemos que no. Para que no ocurra, invito al lector a escribir su desiderata, y proponerse no ser sólo espectador del cumplimiento de sus deseos, sino fundamentalmente actor o actriz, pues como escribió el poeta Nazim Himket "Si yo no ardo, si tu no ardes, si nosotros no ardemos... ¿cómo podrán las tinieblas volverse claridad. (raulleisr@hotmail.com)