Desigualdad y pobreza, una misma ecuación
El gobierno panameño recibió, de una forma muy difundida, el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre los índices de pobreza y pobreza extrema en Panamá.
Cabe mencionar que la CEPAL es dependiente de la ONU, cuya responsabilidad es promover el desarrollo económico y social de la región. Su actual dirigente es la mexicana Alicia Bárcena.
Economistas serios han replicado este informe, argumentado que es muy determinante la situación de indigencia que vive Panamá, para que podamos aceptar su baja en 8% entre 2001 y 2007. Basta observar la existencia de miles de panameños habitando tugurios en la capital y en otras provincias; las escuelas ranchos; la falta de medicinas; los altos costos de la comida; el aumento de los servicios públicos; la desesperación por buscar objetos de algún valor y hasta comida en la basura o vertederos; y las enormes filas que se forman tratando de comprar el arroz que ocasionalmente ofrece el IMA.
Un proyecto para Panamá correspondiente al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, correspondiente al período 2007-2011, al tratar la pobreza, gobernabilidad, medio ambiente, entre otros, dice: "La población en estado de pobreza se divide en tres grandes segmentos: urbana, rural no indígena e indígena. Las características comunes a los tres grupos son: Los bajos niveles de ingresos, el bajo nivel de consumo y el limitado acceso a los servicios de salud, educacionales y culturales. En consecuencia, se ha establecido que la desigualdad y la pobreza deben abordarse como parte de una misma ecuación". Agrega la proyección que el crecimiento de la economía está contribuyendo muy poco a la reducción de la pobreza, puesto que hay altos niveles de desigualdad, no existe una equidad social, lo que imposibilita la reducción de la pobreza.
Las Naciones Unidas sugieren reformas para combatir la corrupción y promover la transparencia, mejorar la eficiencia en la gestión y coordinación interinstitucional, mejorar los sistemas de comunicación y fomentar la capacidad de los funcionarios. En su análisis señalan los enormes contrastes que existen en Panamá en los aspectos sociales y económicos; una riqueza natural, cuya verdadera magnitud no se conoce a ciencia cierta.
No sé a qué mercado laboral se refiere la actual administración gubernamental, ni se señala el salario correspondiente al que han ingresado 300,000 personas. Sabemos que el gobierno tiene una planilla que excede el porcentaje que se recomienda. La verdad es que centenares de miles de personas se encuentran sin trabajo en nuestro país. Informes y encuestas son cuestionables, puesto que una cosa es lo que se dice y otra la realidad que se vive en el país.
rogelio1944@hotmail.com