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Desinformación y el daño económico


Tal y como lo dijera en un artículo de prensa anterior, muchos factores nos están mostrando que existen oscuros intereses externos, con probable alianza interna para hacer daño a Panamá. La corroboración de ello la vemos con hechos desde diferentes organismos e instituciones internacionales relacionadas entre sí y que, muchas veces, proceden directamente del país más poderoso del mundo. ¡Qué ironía, con lo tanto que ese país se ha beneficiado del nuestro tan pequeño y pobre!.
Nos ha sorprendido, no por su procedencia, sino por los desaciertos que contiene un llamado "Informe" que, se dice, procede del Departamento de Estado de los Estados Unidos. La desinformación que se ha publicado proviene de un documento que hace señalamientos errados sobre la economía panameña, inconsultos con el gobierno de nuestro país, según se desprende de las declaraciones del ministro del ramo. El daño económico que este tipo de injerencias nos causa debería ser motivo de una demanda por daños y perjuicios, pues el documento del gobierno de los Estados Unidos daña la imagen de nuestro país y esto, efectivamente, nos perjudica.
Resulta no sólo injusto, sino errado e irresponsable que sin un conocimiento exacto, y sin una información obtenida en consulta con el gobierno panameño, se viertan a la opinión pública mundial aseveraciones tan perjudiciales. Es injusto e irresponsable, además, esta desinformación, por cuanto proviene de un país supuestamente amigo que se ha beneficiado, por largos años, de nuestro pequeño y pobre Panamá y que además, están en deuda por las sanciones y la última invasión del "89, así como por la basura contaminante de guerra que nos dejaron en miles de hectáreas y que vergonzosamente se niegan a limpiar, todo lo cual incurre en un daño económico a nuestro país.
El empobrecimiento cada vez mayor de nuestros países se debe, en parte, a actuaciones como éstas; como las del Plan Colombia con una "colaboración" para la guerra, siendo que el problema es social y del mercado de consumo. La armonía no se puede imponer unilateralmente ni por la fuerza y ahora ese conflicto nos afecta, lógicamente, negativamente, sin ser resarcidos.
El gobierno norteamericano ha cometido y comete errores garrafales, como el del actual régimen que ha condenado al mundo a la muerte, negándose al cumplimiento del pacto sobre contaminación del ambiente, o sea que el dinero y sus industrias, para ellos, están por encima del ser humano, de la vida, y eso no tiene excusa ni perdón. El reciente conflicto aéreo con China nos puede exponer a una guerra que es un negocio, y por ello, no piden disculpa. Estos macroerrores perjudican gravemente nuestras frágiles economías.
Existen gobiernos de naciones que se autoerigen directores del resto del mundo, que imponen sanciones, que imponen modelos económicos aberrantes, que manipulan organismos y gobiernos, que deciden sobre la vida y la muerte de los habitantes del planeta, y eso no sólo es delito, es herejía. Es cierto que hay cosas que corregir, somos el nuevo mundo, no el patio trasero de la basura. Ayuden a crecer, a vivir; no al enanismo económico y a la muerte.

101 años de Panamá América

 
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