Desmienten fraude en líneas telefónicas
Usuarios del servicio telefónico han mostrado su preocupación ante la circulación de un correo electrónico, donde se señala que personas se están dando a la tarea de llamar a los teléfonos residenciales solicitándoles a quienes contestan que marquen una serie de dígitos, con lo cual convierten su teléfono en receptor de llamadas.
Según el mensaje electrónico, llaman a determinada residencia diciendo que son del servicio técnico de la compañía telefónica o de una empresa que trabaja para ellos, donde preguntan si el teléfono es de dígitos, de recibir contestación positiva, le informan que necesitan comprobar la calidad de la línea, para lo cual le piden que marquen 90 # (nueve cero numeral).
Una vez hecho lo anterior informan que no hay problemas y te dan las gracias, sin saber que han convertido esa línea residencial en receptora de llamadas con la cual todas las que hagan se la cargarán al incauto usuario.
En el correo electrónico señalan que la compañía telefónica no sabe cómo parar, ni cómo evitar este fraude.
Ante esta información, El Panamá América entrevistó al vicepresidente de Seguridad de la Red de Cable & Wireless, Higinio Young, quien negó que esta situación se esté dando en Panamá.
Sostuvo que es imposible que en los teléfonos residenciales se registre este fraude, porque sólo cuentan con una línea y cuando se utiliza queda ocupada.
Señaló que esta información no es nueva, data de 1998 y se estaba dando en Estados Unidos y alguien en Panamá la adaptó a la situación local, pero hasta la fecha no se ha presentado una sola queja por parte de los usuarios sobre este particular.
Reconoció que el fraude telefónico existe en el ámbito mundial y no es algo nuevo, pero en Panamá no se han registrado casos. Young detalló que en el caso de Estados Unidos, esto se podía hacer en empresas que tienen centrales privadas y por ende varias líneas, las que deben ser programadas por una personas experta en la materia que conoce los códigos de la central y siempre y cuando el programador facilite este acceso a otro individuo se puede llevar a cabo el ilícito.
Para que el fraude se efectivo, el programador debe facilitar el código a otro individuo, quien es el que llama a determinada compañía que cuenta con la central privada, y le pide a la operadora que marque el código programado, ignorando que con esta acción, está facilitando una de las líneas de la empresa que en ese momento está libre a quien llama.
Reiteró que en Panamá no ocurre este fraude sino que la información que circula en Internet era el "modus operandi" que operaba en Estados Unidos. Recomendó a las empresas que tienen centrales privadas y que la programan con programadores independientes, que procuren contar con técnicos de su entera confianza en aras de evitar esta situación.
Manifestó que las personas que tienen centrales privadas con Cable & Wireless, la empresa le brinda servicios y seminarios acerca de fraude telefónico y otras situaciones que sólo a ellos le atañen.
Expresó que la empresa telefónica para la que trabaja no llama a residencias, ni a empresas para verificar el estado de las líneas. En caso de irregularidades en su línea telefónica puede llamar al 123 las 24 horas del día, de lunes a domingo.
Según el mensaje electrónico, llaman a determinada residencia diciendo que son del servicio técnico de la compañía telefónica o de una empresa que trabaja para ellos, donde preguntan si el teléfono es de dígitos, de recibir contestación positiva, le informan que necesitan comprobar la calidad de la línea, para lo cual le piden que marquen 90 # (nueve cero numeral).
Una vez hecho lo anterior informan que no hay problemas y te dan las gracias, sin saber que han convertido esa línea residencial en receptora de llamadas con la cual todas las que hagan se la cargarán al incauto usuario.
En el correo electrónico señalan que la compañía telefónica no sabe cómo parar, ni cómo evitar este fraude.
Ante esta información, El Panamá América entrevistó al vicepresidente de Seguridad de la Red de Cable & Wireless, Higinio Young, quien negó que esta situación se esté dando en Panamá.
Sostuvo que es imposible que en los teléfonos residenciales se registre este fraude, porque sólo cuentan con una línea y cuando se utiliza queda ocupada.
Señaló que esta información no es nueva, data de 1998 y se estaba dando en Estados Unidos y alguien en Panamá la adaptó a la situación local, pero hasta la fecha no se ha presentado una sola queja por parte de los usuarios sobre este particular.
Reconoció que el fraude telefónico existe en el ámbito mundial y no es algo nuevo, pero en Panamá no se han registrado casos. Young detalló que en el caso de Estados Unidos, esto se podía hacer en empresas que tienen centrales privadas y por ende varias líneas, las que deben ser programadas por una personas experta en la materia que conoce los códigos de la central y siempre y cuando el programador facilite este acceso a otro individuo se puede llevar a cabo el ilícito.
Para que el fraude se efectivo, el programador debe facilitar el código a otro individuo, quien es el que llama a determinada compañía que cuenta con la central privada, y le pide a la operadora que marque el código programado, ignorando que con esta acción, está facilitando una de las líneas de la empresa que en ese momento está libre a quien llama.
Reiteró que en Panamá no ocurre este fraude sino que la información que circula en Internet era el "modus operandi" que operaba en Estados Unidos. Recomendó a las empresas que tienen centrales privadas y que la programan con programadores independientes, que procuren contar con técnicos de su entera confianza en aras de evitar esta situación.
Manifestó que las personas que tienen centrales privadas con Cable & Wireless, la empresa le brinda servicios y seminarios acerca de fraude telefónico y otras situaciones que sólo a ellos le atañen.
Expresó que la empresa telefónica para la que trabaja no llama a residencias, ni a empresas para verificar el estado de las líneas. En caso de irregularidades en su línea telefónica puede llamar al 123 las 24 horas del día, de lunes a domingo.