Después de las elecciones
Unos años antes de la elección presidencial, empecé a decir que ésta la ganaría la oposición. Me basaba en que la oposición había ganado siempre, y que se repetiría la historia. Y eso, que ahora cualquiera podría decir por simple lógica, fue antes objeto de serias y enconadas controversias. Y desde hace unos meses afirmaba que ahora el triunfo de la oposición sería más contundente, porque Ricardo Martinelli tenía todos los cabos atados para triunfar. Con la unificación de los más importantes partidos de la oposición a su favor, su triunfo sería aplastante y definitivo. Lo apoyaban, además de Cambio Democrático, los panameñistas, Molirena, Unión Patriótica, la inmensa mayoría de los independientes, y miles de panameños que se suman porque querían votar a ganador. Así, Martinelli ganaría con un 50% de los votos por lo menos; y la candidata oficial, haciendo un esfuerzo heroico, podría llegar al 30%.
Y ahora que triunfó Martinelli, ¿qué va a pasar? Todos estamos atentos a lo que realizará el nuevo gobierno, que pueda concretar las promesas que se hicieron al calor de la contienda, y decir con el nombre de una famosa novela: La noche quedó atrás.