¿Después del Pacto qué?
La Comisión de Estado por la Justicia ha concluido su labor. Es de suma importancia que la ciudadanía busque informarse sobre lo acordado en el Pacto, para que entonces tenga sentido hacer un debate nacional por la justicia.
El Órgano Judicial, el Ministerio Público, la Asamblea Nacional, el Colegio de Abogados, la Alianza Ciudadana Pro-Justicia, la Defensoría del Pueblo y una significativa cantidad de personas individuales, aportaron valiosas propuestas de acciones y proyectos, que seguramente tienen aún un trecho por recorrer en el camino hacia su perfectibilidad. La soluciones a los problemas de credibilidad de la justicia, así como la lentitud y la mora en la expedición de resoluciones y sentencias, tendrán que ser forjadas en la vida pública de la Nación, pues sin transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana, no llegaremos a buen puerto.
En una labor pionera la Defensoría del Pueblo ha puesto a disposición de los internautas una serie de informes de subcomisiones, que seguramente son el producto del trabajo bien intencionado de un amplio número de personas, de las cuales no todas pertenecen al servicio público o a la carrera judicial. Se requiere que las instituciones que han tenido el liderazgo de este proceso divulguen el contenido de los acuerdos de Estado y se propicie un clima de cambio y optimismo en el logro de las metas acordadas. El país necesita volver a recuperar la confianza en su sistema de justicia y si dejamos que el Pacto por la Justicia se reduzca a un montón de papeles intrascendentes por desconocidos, habremos desperdiciado el tiempo y el esfuerzo, y perdido nuevamente otra oportunidad para empezar una tarea que tomará años antes de que podamos cosechar sus frutos.
El Órgano Judicial, el Ministerio Público, la Asamblea Nacional, el Colegio de Abogados, la Alianza Ciudadana Pro-Justicia, la Defensoría del Pueblo y una significativa cantidad de personas individuales, aportaron valiosas propuestas de acciones y proyectos, que seguramente tienen aún un trecho por recorrer en el camino hacia su perfectibilidad. La soluciones a los problemas de credibilidad de la justicia, así como la lentitud y la mora en la expedición de resoluciones y sentencias, tendrán que ser forjadas en la vida pública de la Nación, pues sin transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana, no llegaremos a buen puerto.
En una labor pionera la Defensoría del Pueblo ha puesto a disposición de los internautas una serie de informes de subcomisiones, que seguramente son el producto del trabajo bien intencionado de un amplio número de personas, de las cuales no todas pertenecen al servicio público o a la carrera judicial. Se requiere que las instituciones que han tenido el liderazgo de este proceso divulguen el contenido de los acuerdos de Estado y se propicie un clima de cambio y optimismo en el logro de las metas acordadas. El país necesita volver a recuperar la confianza en su sistema de justicia y si dejamos que el Pacto por la Justicia se reduzca a un montón de papeles intrascendentes por desconocidos, habremos desperdiciado el tiempo y el esfuerzo, y perdido nuevamente otra oportunidad para empezar una tarea que tomará años antes de que podamos cosechar sus frutos.