Destrucción del Parque Nacional Volcán Barú
El Parque Nacional Volcán Barú (PNVB) es producto de la iniciativa de la sociedad civil panameña con la visión de conservar para las futuras generaciones, muestras representativas de los ecosistemas de tierras altas del occidente de Panamá. La base legal de su creación es el Decreto Ejecutivo No. 40 del 24 de junio de 1976.
El PNVB es un bien nacional y le pertenece a todos los panameños y ningún individuo o entidad puede menoscabar tal bien, por lo tanto, causa gran decepción cuando el gobierno nacional de manera unilateral decide aprobar, a la fuerza, un proyecto carretero desde Boquete hasta Cerro Punta, dentro del perímetro del PNVB, aún a pesar que conocen que esta zona es altamente frágil en términos ecológicos. Nada podrá reemplazar, ni mitigar el impacto sobre los hermosos paisajes de bosques nubosos, las salientes rocosas y la riqueza biológica especial del área. ¿Quién le responderá a las futuras generaciones del daño causado al patrimonio natural del Parque Nacional Volcán Barú?
222La historia se va repetir, solo los dueños del capital, serán los beneficiados de este camino, aún a pesar del alto costo ambiental que ello representa.
Cuánto lamento, aún bajo un precepto de ignorancia ambiental, que los gobiernos hayan promovido "la conquista de la selva" como método de desarrollo. Esto provocó una destrucción de nuestra riqueza natural sin precedentes y de la cual, todavía no nos recuperamos. Al día de hoy, los campesinos ya no son dueños de las tierras que deforestaron, ahora pertenecen a los dueños del capital y los campesinos son guardias de seguridad de las fincas y de los centros comerciales y financieros citadinos.
La historia se va repetir, solo los dueños del capital, serán los beneficiados de este camino, aún a pesar del alto costo ambiental que ello representa. Después de todo, ¿cuándo les ha interesado el bienestar de la colectividad?
Hace un par de meses me congratulé cuando se licitó una Evaluación Ecológica Rápida (EER) del Parque Nacional Volcán Barú. Me imaginé que este esfuerzo científico ofrecería contundentes criterios de conservación que descartarían cualquier intento de construir caminos asfaltados en un sector del Parque. Mi sorpresa ha sido grande, cuando todo lo contrario, los datos de la gran riqueza florística, faunística, paisajista e hidrológica del área, no han servido de elementos de juicio necesarios para detener tan apresurado proyecto carretero. Parece, sin lugar a dudas, que los intereses creados con amplios nexos gubernamentales, son el único elemento de juicio válido para continuar este proyecto. Es hora que la sociedad panameña refuerce su posición contra este tipo de proyectos que atienden a intereses particulares, por encima del interés nacional o de la colectividad.
*Presidente Alianza para la Conservación y el Desarrollo.
Por tanto, el ministerio no puede garantizar que se hayan hecho o no transferencias, tal como lo aseveran fuentes universitarias, debido a que nunca se informó, pero el director de Presupuesto sí garantiza que "por el Ministerio de Economía y Finanzas jamás pasaron esas transferencias de partidas".
La universidad es responsable por el manejo de su presupuesto en la parte financiera y administrativa, pero cualquier modificación al presupuesto general del Estado debe ser aprobado por el MEF, sentenció. "Nosotros nos mantenemos en nuestra aseveración de que los recursos fueron asignados a la Universidad de Panamá", resaltó.
Evitó contestar cuántos traslados de partidas hizo la UP, aunque aceptó que en el 2002 se hicieron unas para reforzar otras, pero basadas en las normas de administración presupuestaria. Si los traslados son por una suma mayor a los 100 mil, deben también remitirse a la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa.
Entretanto, siguen los empleados administrativos en paro, mientras los docentes comentan por los corrillos universitarios que en ese centro de estudios superiores solo se preocupan por lavarle la cara al rector, pero dejan de lado la búsqueda de una fórmula para resolver la crisis, que también incluye el pago de sus salarios atrasados.
Por ahora nadie ha dicho dónde están los 750 mil balboas ni en qué se utilizaron. Ese es el secreto mejor guardado en la universidad.
La crisis había sido anunciada por este medio. Hace exactamente un año, los días 26, 27 y 29 de noviembre de 2001, se publicaron tres entregas donde se denunciaba que la abultada planilla estaba sepultando a la universidad, y que el clientelismo político la tenía dividida.
Y más aún: El 7 de noviembre del año pasado, la primera plana anunciaba que el contralor había ordenado auditar la Universidad de Panamá, en respuesta a una serie de denuncias sobre irregularidades en la casa de estudios, recibidas en su despacho. Un año después, no se conocen aún los resultados de esa auditoría.
Hace 13 meses, tanto docentes como ex catedráticos, funcionarios y estudiantes señalaron que, "a raíz del abultamiento de la planilla, debido al nombramiento de unos 400 docentes, más de una veintena de asesores con salarios exorbitantes y personal eventual, se ha producido un sobregiro y desencadenado una serie de traslados de partidas para hacer frente a los gastos".
En el año 2001, según publicó El Panamá América, 75.7 millones de balboas del presupuesto se usaron para pagar la planilla, mientras que sólo 8.1 millones se utilizaron para inversiones.
La historia no ha cambiado. Otras fuentes dicen lo mismo un año después. También es una realidad que hay múltiples casos de una misma persona que es nombrada para dos cargos, tal como se publicó el año pasado. Para comprobarlo, basta con buscar en Internet la planilla de la universidad.
La doctora Aura Emérita de Villalaz, catedrática de la universidad y ex candidata a la rectoría, denunció en su momento, a través de este medio, el desgreño administrativo en la UP. Ahora sostiene que se han confirmado los grandes vicios de clientelismo político, que traen como consecuencia que los rectores tengan compromisos con quienes los apoyaron y eso los lleva a nombrar "a asesores de todo, de cuanta cosa se les ocurra". Son líderes de grupo nombrados con cargos inferiores a los que han ocupado antes, pero con salarios similares. Defienden esas políticas porque les beneficia. Hoy están en un puesto, pero saben que mañana estarán en otro.
Así se ha aumentado la planilla, lo que ha llevado a la universidad a donde está. "Eso lo señalamos hace tiempo y lamentablemente llegamos a donde no queríamos llegar. Esto daña la imagen internacional", sustentó.
La catedrática tiene interés en que el MEF y la Contraloría expliquen a la ciudadanía el porqué no se percataron de lo que estaba sucediendo en la universidad. "Se había pedido con mucha anticipación que se hiciera una auditoría, pero se le dio largas... los auditores no tenían tiempo", se quejó Villalaz, y ahora los resultados saltan a la vista.
El PNVB es un bien nacional y le pertenece a todos los panameños y ningún individuo o entidad puede menoscabar tal bien, por lo tanto, causa gran decepción cuando el gobierno nacional de manera unilateral decide aprobar, a la fuerza, un proyecto carretero desde Boquete hasta Cerro Punta, dentro del perímetro del PNVB, aún a pesar que conocen que esta zona es altamente frágil en términos ecológicos. Nada podrá reemplazar, ni mitigar el impacto sobre los hermosos paisajes de bosques nubosos, las salientes rocosas y la riqueza biológica especial del área. ¿Quién le responderá a las futuras generaciones del daño causado al patrimonio natural del Parque Nacional Volcán Barú?
222La historia se va repetir, solo los dueños del capital, serán los beneficiados de este camino, aún a pesar del alto costo ambiental que ello representa.
Cuánto lamento, aún bajo un precepto de ignorancia ambiental, que los gobiernos hayan promovido "la conquista de la selva" como método de desarrollo. Esto provocó una destrucción de nuestra riqueza natural sin precedentes y de la cual, todavía no nos recuperamos. Al día de hoy, los campesinos ya no son dueños de las tierras que deforestaron, ahora pertenecen a los dueños del capital y los campesinos son guardias de seguridad de las fincas y de los centros comerciales y financieros citadinos.
La historia se va repetir, solo los dueños del capital, serán los beneficiados de este camino, aún a pesar del alto costo ambiental que ello representa. Después de todo, ¿cuándo les ha interesado el bienestar de la colectividad?
Hace un par de meses me congratulé cuando se licitó una Evaluación Ecológica Rápida (EER) del Parque Nacional Volcán Barú. Me imaginé que este esfuerzo científico ofrecería contundentes criterios de conservación que descartarían cualquier intento de construir caminos asfaltados en un sector del Parque. Mi sorpresa ha sido grande, cuando todo lo contrario, los datos de la gran riqueza florística, faunística, paisajista e hidrológica del área, no han servido de elementos de juicio necesarios para detener tan apresurado proyecto carretero. Parece, sin lugar a dudas, que los intereses creados con amplios nexos gubernamentales, son el único elemento de juicio válido para continuar este proyecto. Es hora que la sociedad panameña refuerce su posición contra este tipo de proyectos que atienden a intereses particulares, por encima del interés nacional o de la colectividad.
*Presidente Alianza para la Conservación y el Desarrollo.
Por tanto, el ministerio no puede garantizar que se hayan hecho o no transferencias, tal como lo aseveran fuentes universitarias, debido a que nunca se informó, pero el director de Presupuesto sí garantiza que "por el Ministerio de Economía y Finanzas jamás pasaron esas transferencias de partidas".
La universidad es responsable por el manejo de su presupuesto en la parte financiera y administrativa, pero cualquier modificación al presupuesto general del Estado debe ser aprobado por el MEF, sentenció. "Nosotros nos mantenemos en nuestra aseveración de que los recursos fueron asignados a la Universidad de Panamá", resaltó.
Evitó contestar cuántos traslados de partidas hizo la UP, aunque aceptó que en el 2002 se hicieron unas para reforzar otras, pero basadas en las normas de administración presupuestaria. Si los traslados son por una suma mayor a los 100 mil, deben también remitirse a la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa.
Entretanto, siguen los empleados administrativos en paro, mientras los docentes comentan por los corrillos universitarios que en ese centro de estudios superiores solo se preocupan por lavarle la cara al rector, pero dejan de lado la búsqueda de una fórmula para resolver la crisis, que también incluye el pago de sus salarios atrasados.
Por ahora nadie ha dicho dónde están los 750 mil balboas ni en qué se utilizaron. Ese es el secreto mejor guardado en la universidad.
La crisis había sido anunciada por este medio. Hace exactamente un año, los días 26, 27 y 29 de noviembre de 2001, se publicaron tres entregas donde se denunciaba que la abultada planilla estaba sepultando a la universidad, y que el clientelismo político la tenía dividida.
Y más aún: El 7 de noviembre del año pasado, la primera plana anunciaba que el contralor había ordenado auditar la Universidad de Panamá, en respuesta a una serie de denuncias sobre irregularidades en la casa de estudios, recibidas en su despacho. Un año después, no se conocen aún los resultados de esa auditoría.
Hace 13 meses, tanto docentes como ex catedráticos, funcionarios y estudiantes señalaron que, "a raíz del abultamiento de la planilla, debido al nombramiento de unos 400 docentes, más de una veintena de asesores con salarios exorbitantes y personal eventual, se ha producido un sobregiro y desencadenado una serie de traslados de partidas para hacer frente a los gastos".
En el año 2001, según publicó El Panamá América, 75.7 millones de balboas del presupuesto se usaron para pagar la planilla, mientras que sólo 8.1 millones se utilizaron para inversiones.
La historia no ha cambiado. Otras fuentes dicen lo mismo un año después. También es una realidad que hay múltiples casos de una misma persona que es nombrada para dos cargos, tal como se publicó el año pasado. Para comprobarlo, basta con buscar en Internet la planilla de la universidad.
La doctora Aura Emérita de Villalaz, catedrática de la universidad y ex candidata a la rectoría, denunció en su momento, a través de este medio, el desgreño administrativo en la UP. Ahora sostiene que se han confirmado los grandes vicios de clientelismo político, que traen como consecuencia que los rectores tengan compromisos con quienes los apoyaron y eso los lleva a nombrar "a asesores de todo, de cuanta cosa se les ocurra". Son líderes de grupo nombrados con cargos inferiores a los que han ocupado antes, pero con salarios similares. Defienden esas políticas porque les beneficia. Hoy están en un puesto, pero saben que mañana estarán en otro.
Así se ha aumentado la planilla, lo que ha llevado a la universidad a donde está. "Eso lo señalamos hace tiempo y lamentablemente llegamos a donde no queríamos llegar. Esto daña la imagen internacional", sustentó.
La catedrática tiene interés en que el MEF y la Contraloría expliquen a la ciudadanía el porqué no se percataron de lo que estaba sucediendo en la universidad. "Se había pedido con mucha anticipación que se hiciera una auditoría, pero se le dio largas... los auditores no tenían tiempo", se quejó Villalaz, y ahora los resultados saltan a la vista.