Diablos sueltos en las noches de Panamá
Si tiene programado salir por algún motivo a la ciudad en horas de la noche, no olvide persignarse, pues los diablos andan sueltos. Así es, los "Diablos rojos", transitan sin Dios ni ley y sin autoridad que les ponga un alto.
Resulta impresionante, que a pesar de la gran cantidad de accidentes con resultados fatales, donde están involucrados estos vehículos, aún existan conductores que optan por ignorar las señalizaciones y transitar a excesivas velocidades.
Las quejas con relación a estas irregularidades son frecuentes. Malestares que fueron corroborados por los usuarios de este servicio.
Alicia Valdés manifestó que tan sólo la semana pasada, cerca de las 9:15 de la noche abordó un autobús de la ruta Mañanitas-Vía España, en la parada del coliseo Gallístico, en el corregimiento de Río Abajo y en menos de cinco minutos llegó a su destino en la vía España, a la altura del antiguo Teatro Opera.
"Ese conductor en ese trayecto se pasó dos luces rojas y a pesar que algunos pasajeros le solicitaban que manejara despacio, el chofer se reía y contestaba que quien tuviera miedo que se comprara un perro", indicó.
Valdés indicó que lo más lamentable es que a pesar que eran las primeras horas de la noche, no había un solo agente del Tránsito en el trayecto.
Mientras tanto, Efraín González, expuso que no hay manera que las autoridades acaben con el relajo de los "diablos rojos", pues en horas de la noche continúan con la práctica de manejar desordenadamente, pasarse las luces rojas, realizan regatas y no hay una guardia que los multe.
"Si de día el desorden sigue, ahora imagínese durante las noches", enfatizó.
Por su parte, Rafael Martínez precisó que este problema no es nuevo y que hasta el momento aparentemente no hay mecanismo eficaz para ponerle un alto a este tipo de conductores.
"Todos los usuarios de las diferentes rutas de alguna manera han vivido un mal momento con conductores irresponsables, que creen que transportan animales y no personas". Añadió.
A juicio de Martínez el 50 por ciento de la responsabilidad de este problema recae sobre la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y la Dirección de Operaciones del Tránsito (DOT) de la Policía Nacional, que hacen su trabajo a medias.
"Que no me digan que no puede hacer nada, ya que a los infractores se les puede suspender la licencia de manera provisional y en caso de reincidencia, se les puede quitar definitivamente y a los propietarios de los autobuses también se les debe sancionar, para evitar que busquen a estos conductores irresponsables", agregó.
Sobre este particular, el alcalde Juan Carlos Navarro señaló que lamentablemente el transporte público en la ciudad capital no funciona. "Hay un consenso al nivel de las autoridades y de la población, que este sistema de transporte colapsó. Quien quiera ignorar esto, trata de tapar el sol con las manos", dijo.
Expresó que los usuarios claman desde hace años por un sistema eficiente y moderno, no obstante, reconoció que este sistema es injusto también con los palancas, quienes se ven obligados a trabajar hasta 18 horas diarias para llevar el sustento a sus casas.
"Para cambiar el sistema debemos trabajar todos en conjunto; tanto las autoridades como transportistas y usuarios, para buscar la mejor solución a este problema", acotó el alcalde.
Para el director de la ATTT, Pablo Quintero Luna, esta entidad hace su labor hasta donde puede, pues las normas que rigen el transporte público está desfasada.
Detalló que la ATTT ha quitado decenas de certificados de operación, pero como la ley brinda el derecho a apelar, generalmente se le devuelve el certificado a los propietarios de los buses.
Quintero Luna se manifestó convencido que la ley del transporte debe ser objeto de reformas.
Por su lado el director de la DOT, el comisionado Roberto Joudry, refutó el planteamiento de algunos usuarios que aseguran que en horas de la noche, la vigilancia es nula.
Joudry indicó que en horas de la noche hay igual cantidad de policías y de patrullas del tránsito que en el día. "Lo que pasa es que durante el día nos hemos acostumbrado a ver a los guardias en cada semáforo, lo que no ocurre en las noches", argumentó.
El comisionado detalló que no hay conciencia de parte de los conductores al momento de respetar las señales de tránsito.
"A pesar de la cantidad de accidentes en general, aún es frecuente observar a personas hablar por teléfono, peinarse o maquillarse mientras conduce...eso es irresponsabilidad", dijo.
El oficial asegura que la DOT mantiene las acciones en horas de la noche, pero reconoció que los directivos de los gremios transportistas deben ser más estrictos en las ejecuciones de sus reglamentos para eliminar a las malas unidades que son los menos.
Resulta impresionante, que a pesar de la gran cantidad de accidentes con resultados fatales, donde están involucrados estos vehículos, aún existan conductores que optan por ignorar las señalizaciones y transitar a excesivas velocidades.
Las quejas con relación a estas irregularidades son frecuentes. Malestares que fueron corroborados por los usuarios de este servicio.
Alicia Valdés manifestó que tan sólo la semana pasada, cerca de las 9:15 de la noche abordó un autobús de la ruta Mañanitas-Vía España, en la parada del coliseo Gallístico, en el corregimiento de Río Abajo y en menos de cinco minutos llegó a su destino en la vía España, a la altura del antiguo Teatro Opera.
"Ese conductor en ese trayecto se pasó dos luces rojas y a pesar que algunos pasajeros le solicitaban que manejara despacio, el chofer se reía y contestaba que quien tuviera miedo que se comprara un perro", indicó.
Valdés indicó que lo más lamentable es que a pesar que eran las primeras horas de la noche, no había un solo agente del Tránsito en el trayecto.
Mientras tanto, Efraín González, expuso que no hay manera que las autoridades acaben con el relajo de los "diablos rojos", pues en horas de la noche continúan con la práctica de manejar desordenadamente, pasarse las luces rojas, realizan regatas y no hay una guardia que los multe.
"Si de día el desorden sigue, ahora imagínese durante las noches", enfatizó.
Por su parte, Rafael Martínez precisó que este problema no es nuevo y que hasta el momento aparentemente no hay mecanismo eficaz para ponerle un alto a este tipo de conductores.
"Todos los usuarios de las diferentes rutas de alguna manera han vivido un mal momento con conductores irresponsables, que creen que transportan animales y no personas". Añadió.
A juicio de Martínez el 50 por ciento de la responsabilidad de este problema recae sobre la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y la Dirección de Operaciones del Tránsito (DOT) de la Policía Nacional, que hacen su trabajo a medias.
"Que no me digan que no puede hacer nada, ya que a los infractores se les puede suspender la licencia de manera provisional y en caso de reincidencia, se les puede quitar definitivamente y a los propietarios de los autobuses también se les debe sancionar, para evitar que busquen a estos conductores irresponsables", agregó.
Sobre este particular, el alcalde Juan Carlos Navarro señaló que lamentablemente el transporte público en la ciudad capital no funciona. "Hay un consenso al nivel de las autoridades y de la población, que este sistema de transporte colapsó. Quien quiera ignorar esto, trata de tapar el sol con las manos", dijo.
Expresó que los usuarios claman desde hace años por un sistema eficiente y moderno, no obstante, reconoció que este sistema es injusto también con los palancas, quienes se ven obligados a trabajar hasta 18 horas diarias para llevar el sustento a sus casas.
"Para cambiar el sistema debemos trabajar todos en conjunto; tanto las autoridades como transportistas y usuarios, para buscar la mejor solución a este problema", acotó el alcalde.
Para el director de la ATTT, Pablo Quintero Luna, esta entidad hace su labor hasta donde puede, pues las normas que rigen el transporte público está desfasada.
Detalló que la ATTT ha quitado decenas de certificados de operación, pero como la ley brinda el derecho a apelar, generalmente se le devuelve el certificado a los propietarios de los buses.
Quintero Luna se manifestó convencido que la ley del transporte debe ser objeto de reformas.
Por su lado el director de la DOT, el comisionado Roberto Joudry, refutó el planteamiento de algunos usuarios que aseguran que en horas de la noche, la vigilancia es nula.
Joudry indicó que en horas de la noche hay igual cantidad de policías y de patrullas del tránsito que en el día. "Lo que pasa es que durante el día nos hemos acostumbrado a ver a los guardias en cada semáforo, lo que no ocurre en las noches", argumentó.
El comisionado detalló que no hay conciencia de parte de los conductores al momento de respetar las señales de tránsito.
"A pesar de la cantidad de accidentes en general, aún es frecuente observar a personas hablar por teléfono, peinarse o maquillarse mientras conduce...eso es irresponsabilidad", dijo.
El oficial asegura que la DOT mantiene las acciones en horas de la noche, pero reconoció que los directivos de los gremios transportistas deben ser más estrictos en las ejecuciones de sus reglamentos para eliminar a las malas unidades que son los menos.