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¡Dieciséis años después!...¿Otro Panamá? (V)


¿Otro Panamá? ¡Sí, por supuesto, pero solamente en algunos aspectos! Veamos. En lo urbanístico hemos cambiado notablemente, al menos si nos comparamos con muchos de nuestros países hermanos de Centro y Sur América. Lo que es de lamentar al respecto es que no siempre hemos atendido las recomendaciones ofrecidas hasta gratuitamente por algunos de nuestros mejores urbanistas. Ellos, por razones explicables, llevan muy dentro el ideal de su profesión y, aunque su consulta pueda retrasar en algo futuras obras de mayor significación, no deben ser jamás dejados de lado, por simple celo profesional o estrechez política.
En lo político, parece que nos hubiésemos estancado en la polarización iniciada en 1968, alrededor de dos personas carismáticas ya desaparecidas. A nivel de los pocos sectores organizados de la sociedad civil, sin embargo, sí he podido constatar que hemos superados en buena medida la división, que incluso a nivel de los gremios profesionales. Es decir, los siguientes tres segmentos bien definidos en cada asociación: Los que aprobaban todo lo que hacía el gobierno, cuyo poder arbitrario radicaba en las armas y los cuarteles; lo que se oponían a todo, con igual vehemencia; y los indiferentes a quienes únicamente parecía importar su beneficio fenicio y personal.
En aspectos como la estructura familiar y la armonía que debe reinar entre educadores, educando y padres de familia, las estadísticas indican que hemos retrocedido. ¿Signo de los tiempos? ¿Mala influencia extranjera, única que copiamos? ¿Cosecha de la siembra de sapos universitarios, en forma similar al modelo franquista del infame SEU o Sindicato Español Universitario? Igual que parece que copiamos, conscientes o no, el lema del ejército de aquella España hitleriana: "Todo por la Patria". Pudiesen ser explicaciones válidas, pero no aceptables, si de veras queremos un país cada vez mejor.
¡Ah! También he observado algo en lo cual no parecemos haber cambiado en lo absoluto: Que los varones continuamos persiguiendo a las damas... hasta que éstas nos atrapan. Ojalá que ello no cambie nunca y que nuestros jóvenes sepan ser cada vez más caballeros y nuestras jóvenes verdaderas damas, tanto personal como socialmente. Y ya que toco ese tema en broma y en serio, mucho me complace el incremento que ha tenido en estos años la música típica. Lejanos están mis días de inicio de los estudios de leyes en nuestra Facultad de Derecho, cuando viajé hasta Guararé para presenciar la labor profunda y patriótica que iniciaba entonces el profesor Manuel Zárate. Bien le recuerdo, acompañado de su esposa doña Dora Pérez de Zárate, así como de su inseparable y pequeña grabadora durante los festivales de Mejorana. Los carnavales en muchas comunidades de la provincia de Los Santos, y no únicamente en Las Tablas, son bien conocidos y constituyen bellísima manifestación de esta expresión folclórica de nuestra auténtica nacionalidad.
Otro aspecto diferente e igualmente digno de mención es el ejemplo, a nivel del continente, que sigue ofreciendo hace ya muchas décadas la juventud panameña esforzada y estudiosa. Ese esfuerzo meritísimo y característico nuestro se remonta al período anterior a la creación de la Universidad de Panamá, pero cuando ya ésta se gestaba en las aulas del Instituto Nacional. Nos referimos sobre todo a esa juventud que estudia y trabaja, completando su larga jornada diaria durante avanzadas horas de la noche. De esta manera están hechos muchos de nuestros mejores profesionales del presente. Este afán debe continuar - y ha continuado - no solamente como timbre de orgullo patrio, sino como ejemplo edificante para las nuevas generaciones.
Otros aspectos que han llamado especialmente la atención, deberían no solamente ser incluidos en la serie que hoy concluyo, sino que son merecedores de verdaderas y necesarias monografías. Entre ellos, el apreciable incremento de las prácticas religiosas de diversos grupos cristianos y hasta no cristianos.
Unicamente beneficios podrán derivarse de semejante incremento. Mientras pueda producirse una reunión e integración de la variedad de respetables grupos que se generaron a partir de la Reforma, pero que siguen leyendo la misma biblia, al menos dos consecuencias, ambas positivas, podemos esperar. Primero que, respetando la división de la Iglesia y el Estado, se desarrolle una verdadera Cruzada de Conciencia Etica ante el Futuro Nacional, en contra de la corrupción pública-privada, y segundo, que todos los grupos se activen cada día mejor en beneficio de la colectividad.
Por limitaciones de espacio, hemos deseado procurado, querido lector, llamar tu atención sobre algunos aspectos a que el diario vivir nos tiene acostumbrados, pero que me parecen dignos del mayor relieve: a los negativos, pero también a los muchos positivos que nos adornan. Una evaluación objetiva, crítica y constructiva debe ser tarea permanente de todos, por supuesto. Especialmente... si se aplica también a las sociedades el aforismo de Marco Aurelio de que "Nuestra vida es lo que nuestros pensamientos hacen de ella".

101 años de Panamá América

 
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