default

Dietilenglicol, aún más grave


El envenenamiento masivo por el dietilenglicol es un caso no superado aún por el Estado panameño. Las cifras de la tragedia demuestran que las instituciones encargadas de las investigaciones fueron superadas por la dimensión del problema. Por otra parte, la indiferencia de las autoridades del sector salud transforma las insuficientes respuestas institucionales en un acto criminal contra la salud pública del pueblo, puesto que ya han fallecido 765 personas y otras miles no están siendo atendidas debidamente.

Esta semana el Ministerio Público dio a conocer la alarmante cifra de nuevos pacientes de la CSS afectados por el jarabe envenenado en Panamá, se estima que son 1,155 nuevas víctimas. No obstante, seguramente serán muchos más puesto que faltan por examinar 6 mil frascos. Lo grave es que de éstos tan sólo 3 mil frascos están debidamente identificados con el nombre y cédula de la persona a la que se le suministró el jarabe. Es decir, tanto la CSS y el MINSA no saben aún cuántos panameños han sido envenenados, quiénes son y en qué estado se encuentran.

El panorama pinta un cuadro preocupante de anemia gubernamental para atender los problemas planteados. Y el impacto en la salud del país podría ser en extremo peligroso, pues se sabe que hay otras 3 mil personas más envenenadas y que no podrán ser halladas, debido a que los frascos fueron entregados a los pacientes sin identificación. Estas cifras no admiten otra conclusión: ya no estamos solamente frente a un caso penal, sino de urgencia sanitaria. El gobierno tiene la responsabilidad de salvarles las vidas a miles de panameños que están amenazados y muriendo víctimas de la burocracia, insuficiencia de recursos legales, indolencia de la CSS y el MINSA y falta de solidaridad nacional.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América