Dilma Rousseff
Hay dos novedades en América Latina del Siglo XXI a la hora de elegir gobernantes. Una es el que crece el número de presidentas y otro es el que cada vez hay más ex presos sindicados de ‘terroristas’ que llegan a palacio.
Hoy, Lula ha decido amalgamar esas dos modas en una y ha logrado que la candidata oficial de su ‘Partido de los Trabajadores’ para reemplazarle en el cargo sea Dilma Rousseff. Ella es la ministro jefe del personal del gobierno brasileño, aunque de joven fue una dirigente de la guerrilla urbana de la ‘Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares’ (fue encarcelada y torturada en 1970-72).
A pesar de la popularidad de Lula no es seguro que ella gane las elecciones del 3 de octubre, va segunda en las encuestas.
Sin embargo, si ella sale electa Brasil se convertiría en el primer país del mundo con más de 50 millones de habitantes en que tenga o haya tenido una presidenta. Ella sería la décima gobernanta en la historia americana y América Latina por primera vez tendría simultáneamente a tres presidentas (ella, Cristina Kirchner de Argentina y Laura Chinchilla de Costa Rica).
Rousseff comparte con los actuales presidentes de Uruguay (Pepe Mujica) y de Nicaragua (Daniel Ortega) y con los vicepresidentes de Bolivia (Alvaro García) y de El Salvador (Salvador Sánchez) el haber evolucionado desde ser comandantes de la ‘vía armada al socialismo’ hasta ser funcionarios de la ‘vía electoral por el capitalismo’.