Diplomacia del etanol
Tras la imposibilidad de Estados Unidos de controlar las fuentes petroleras en Irán y Venezuela, actualmente países "hostiles" a Washington, además de la inestabilidad en Irak y del agotamiento de las reservas en los Emiratos, el presidente George Bush le está dando un nuevo giro a la diplomacia de su gobierno y está impulsado alianzas estratégicas para producir bio-combustible.
En este nuevo escenario diplomático Brasil es clave, pues junto con Estados Unidos, produjo el año pasado 20 millones de metros cúbicos de etanol. Pero esto sólo representa el 3% del consumo mundial de combustible. En cambio, Venezuela y los demás países miembros de la OPEP, producen el 40% del petróleo que se consume en el mundo.
La dependencia de EE.UU. del petróleo es demasiado grande y frágil por lo que las decisiones en la oficina oval sobre energía alternativa están andando y podrían poner en jaque a la geopolítica venezolana basada en sus inmensas reservas de petróleo. Las señales de esta nueva diplomacia se pueden observar: Jeb Bush, ex gobernador de la Florida y hermano del mandatario estadounidense, es el presidente de la recién creada Comisión Interamericana de Etanol, fundada en diciembre del 2006 en Miami. La integran empresarios de varios países del continente, en su mayoría de EE.UU. y Brasil. Por otra parte, el presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, ha estado realizando varios viajes a Brasil para "re-alinear" la nueva estrategia a la cual se le destinarán muchos recursos.
La alianza de Washington y Brasilia procura liderar la nueva estrategia y seguramente producirá nuevos "re alineamientos continentales" basada en la diplomacia del etanol.