Dirigentes de mentira
Panamá ha sido una tierra bendecida por Dios, tanto por nuestra envidiable posición geográfica, ubicada en el centro del mundo, como por la exuberante y variada naturaleza que nos distingue como punto de atracción turística. Pero, además, los nativos de esta prodigiosa y pequeña nación, desde siempre se han distinguido por su creatividad, laboriosidad y tenacidad.
De entre todo el grupo humano que conforma la panameñidad, merecen una mención especial nuestros deportistas. Esos atletas que, con contadas excepciones, provienen de los sectores populares y que por obra y gracia de su consagración y sacrificio, hallan en la práctica deportiva una manera de mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias.
La lista de exitosos deportistas panameños, reconocidos internacionalmente, es larga. Bástenos mencionar a nuestro campeón mundial Roberto "Mano de Piedra" Durán y al jinete panameño más exitoso de todos los tiempos, Laffit Pincay Jr. Ambos están retirados de la actividad deportiva, y con su ejemplo han contribuido a nutrir el semillero de nuevos deportistas que buscan cosechar logros a nivel mundial.
Pero, así como nuestros atletas son ejemplo de patriotismo, dedicación y honra, hay sectores de la dirigencia deportiva que han llegado a ser una verdadera vergüenza nacional. La disputa existente entre el Comité Olímpico de Panamá y diversas federaciones deportivas, en la que para avergonzarnos aún más, tuvo que venir a mediar el Comité Olímpico Internacional, está poniendo en peligro la participación de atletas en las justas deportivas avaladas por el Olimpismo mundial.
Si Panamá no ha logrado hasta ahora ninguna medalla de oro en los Juegos Olímpicos, la oportunidad la tenemos ahora más que nunca, con el excepcional colonense Irving Saladino. Pero ella está en peligro gracias a las disputas intestinas de una dirigencia deportiva de mentira. Tanto, que el propio Saladino ha tenido que verse precisado a pedir, en esta ocasión, la intervención del mismísimo Presidente de la República. Qué falta de patriotismo la de estos mal llamados dirigentes.