Discriminación racial y género
La discriminación tiene muchas formas y rostros. Sus principales víctimas son las mujeres y las niñas. Las desventajas que ellas deben enfrentar en todo el mundo son bien conocidas: altos índices de analfabetismo, menor remuneración de salarios, a pesar de realizar trabajos de igual valor; limitadas posibilidades de empleo; pobreza; víctimas de la violencia familiar y social; acceso limitado a los servicios básicos de salud, a los espacios de poder, al conocimiento y a la tecnología.
Estos son apenas algunos ejemplos de las desigualdades que aún persisten para la mitad de la humanidad. Pero ocurre que dentro de las formas de discriminación, la racial constituye una de las más inhumanas, especialmente porque va dirigida mayoritariamente contra las mujeres.
La discriminación es una conducta injusta contra un grupo humano determinado, es un fenómeno de relaciones entre diversos grupos sociales y tiene sus raíces en la opinión que uno tiene sobre otro.
Existen diversas formas de discriminación que no siempre afectan a mujeres y a hombres de la misma manera y, por otro lado, la discriminación de género puede intensificarse y producirse simultáneamente a otras formas, como son, además de las antes mencionadas, la discriminación por discapacidad, por creencias religiosas o políticas.
De allí que si bien la desigualdad sustentada en la raza es diferente de la basada en el género, estas formas de discriminación con demasiada frecuencia se entrecruzan, lo que conduce a una discriminación por doble motivo; es decir, cuando al hecho de ser mujer se le añade el motivo de la raza.
Para muchas mujeres, los factores que se relacionan con su identidad social, con la raza, el color, el origen étnico, se convierten en diferencias que tienen una enorme importancia, ya que esos factores producen problemas que afectan sólo a grupos particulares de ellas o que afectan a algunas féminas de manera desproporcionada respecto a otras, haciendo evidente el peso de la doble, y a veces hasta triple, discriminación.
El tema de la discriminación racial, en última instancia, tiene que ver con la convivencia pacífica, solidaria y equitativa entre los seres humanos, y quien se arroga el derecho a discriminar por motivos de sexo, raza, religión, ideas políticas o por cualquier otra causa, no sólo deteriora la convivencia social, sino que se hace acreedor a ser víctima de la discriminación que practica.
En esta fecha que se conmemora el día internacional por la eliminación de la discriminación racial, es nuestro deber reafirmar nuestro compromiso de combatir la ignorancia y los prejuicios con conocimientos, y luchar contra la discriminación racial en todas sus formas; pues ello no sólo es una violación a los derechos humanos, sino que constituye una amenaza a la paz y a la seguridad mundial.
El punto 3 reitera "su preocupación...por las graves violaciones a los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo iraquí", y eso lo dice un presidente de Nicaragua, que sufrió una masiva violación de sus derechos humanos en los "80 por parte de EE.UU., confirmada por la Corte Internacional de Justicia, que calificó al gobierno de Reagan como "terrorista". Y lo dice el presidente de Honduras, que prestó su territorio para albergar a la "contra" y agredir los derechos humanos de los nicaragüenses y cuya población sufrió la agresión sanitaria del SIDA traído por las fuerzas de EE.UU. a Honduras Y lo dice la presidenta de Panamá, que sufrió la agresión militar más grande desde Vietnam realizada por EE.UU. y sin que hayamos tenido la mínima vergüenza de contar nuestros muertos.
En cuanto a Panamá, la palabra precisa es "alcahueta" o, para no caer en ofensas, "celestina", porque, desde la Declaración de Presidentes (ver: "La Declaración de Presidentes: un aullido desde las bananeras", El Panamá-América, 24 de febreo de 2003), y desde las palabras del sub jefe del Comando Sur Mayor General Robert Bishop en Miami (3 de marzo de 2003), sobre nuestra presidenta, al parecer nuestro país está siendo utilizado como "lleva y trae", como correa de transmisión de lo que viene del Potomac. ¿De qué valieron las palabras del canciller, cuyo nombre no mencionamos por respeto al expresidente Harmodio Arias, cuando afirmó que Panamá se atendría a lo que decidiera el Consejo de Seguridad, si ahora está haciendo justamente lo contrario?
(julioyao@pa.inter.net)
Estos son apenas algunos ejemplos de las desigualdades que aún persisten para la mitad de la humanidad. Pero ocurre que dentro de las formas de discriminación, la racial constituye una de las más inhumanas, especialmente porque va dirigida mayoritariamente contra las mujeres.
La discriminación es una conducta injusta contra un grupo humano determinado, es un fenómeno de relaciones entre diversos grupos sociales y tiene sus raíces en la opinión que uno tiene sobre otro.
Existen diversas formas de discriminación que no siempre afectan a mujeres y a hombres de la misma manera y, por otro lado, la discriminación de género puede intensificarse y producirse simultáneamente a otras formas, como son, además de las antes mencionadas, la discriminación por discapacidad, por creencias religiosas o políticas.
De allí que si bien la desigualdad sustentada en la raza es diferente de la basada en el género, estas formas de discriminación con demasiada frecuencia se entrecruzan, lo que conduce a una discriminación por doble motivo; es decir, cuando al hecho de ser mujer se le añade el motivo de la raza.
Para muchas mujeres, los factores que se relacionan con su identidad social, con la raza, el color, el origen étnico, se convierten en diferencias que tienen una enorme importancia, ya que esos factores producen problemas que afectan sólo a grupos particulares de ellas o que afectan a algunas féminas de manera desproporcionada respecto a otras, haciendo evidente el peso de la doble, y a veces hasta triple, discriminación.
El tema de la discriminación racial, en última instancia, tiene que ver con la convivencia pacífica, solidaria y equitativa entre los seres humanos, y quien se arroga el derecho a discriminar por motivos de sexo, raza, religión, ideas políticas o por cualquier otra causa, no sólo deteriora la convivencia social, sino que se hace acreedor a ser víctima de la discriminación que practica.
En esta fecha que se conmemora el día internacional por la eliminación de la discriminación racial, es nuestro deber reafirmar nuestro compromiso de combatir la ignorancia y los prejuicios con conocimientos, y luchar contra la discriminación racial en todas sus formas; pues ello no sólo es una violación a los derechos humanos, sino que constituye una amenaza a la paz y a la seguridad mundial.
El punto 3 reitera "su preocupación...por las graves violaciones a los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo iraquí", y eso lo dice un presidente de Nicaragua, que sufrió una masiva violación de sus derechos humanos en los "80 por parte de EE.UU., confirmada por la Corte Internacional de Justicia, que calificó al gobierno de Reagan como "terrorista". Y lo dice el presidente de Honduras, que prestó su territorio para albergar a la "contra" y agredir los derechos humanos de los nicaragüenses y cuya población sufrió la agresión sanitaria del SIDA traído por las fuerzas de EE.UU. a Honduras Y lo dice la presidenta de Panamá, que sufrió la agresión militar más grande desde Vietnam realizada por EE.UU. y sin que hayamos tenido la mínima vergüenza de contar nuestros muertos.
En cuanto a Panamá, la palabra precisa es "alcahueta" o, para no caer en ofensas, "celestina", porque, desde la Declaración de Presidentes (ver: "La Declaración de Presidentes: un aullido desde las bananeras", El Panamá-América, 24 de febreo de 2003), y desde las palabras del sub jefe del Comando Sur Mayor General Robert Bishop en Miami (3 de marzo de 2003), sobre nuestra presidenta, al parecer nuestro país está siendo utilizado como "lleva y trae", como correa de transmisión de lo que viene del Potomac. ¿De qué valieron las palabras del canciller, cuyo nombre no mencionamos por respeto al expresidente Harmodio Arias, cuando afirmó que Panamá se atendría a lo que decidiera el Consejo de Seguridad, si ahora está haciendo justamente lo contrario?
(julioyao@pa.inter.net)