Disculpas vs. Impunidad
Con motivo del 39 aniversario del "proceso"o de la "revolución", me alegra observar que los pelechadores de la narcodictadura están siendo cautelosos y sus exageradas publicidad y arengas son más medidas. Me imagino que los cómplices y pelechadores de los crímenes y delitos del proceso están pensando en la propaganda negativa que inspiran y que el inicio de la campaña relativa a las elecciones del 2009 prácticamente está aquí. Por lo que su accionar y discurso son fríamente calculados.
Mientras, duele observar que los horrendos crímenes cometidos por los "revolucionarios" parece que quedarán en la impunidad. En Panamá nada presagia que surgirán grupos como los que se han formado en Argentina y Chile exigiendo justicia sin cejar por los crímenes de sus dictaduras. Peor, prominentes arrastrados del torrinorieguismo ocupan posiciones claves y con cara de concreto alardean acerca de supuestas proezas no sólo del presente, sino del pasado tenebroso, quizás porque tienen la seguridad de que la impunidad seguirá campeando en nuestra tierra.
Entre los opositores al "proceso" hay muchos que han cometido actos punibles y que a pesar de que sus delitos fueron probados o, por lo menos, las mayorías perciben que los han cometido, exigen orondos que se les pida disculpas porque están convencidos que su impunidad seguirá inalterable. Al adoptar esa actitud están contribuyendo a que no se pueda lograr la unión de quienes se opusieron a la narcodictadura y que se oponen a sus herederos de hoy.
Es inaceptable que un ciudadano malgaste millones de balboas, cuyos legítimos dueños son los contribuyentes panameños, con el único objetivo de poder optar por la reelección presidencial. Igualmente, los casos del HP-1430, de la notoria casa de Punta Mala, de los relojes Cartier, de los autos Cadillac y del CEMIS, con todo y sus dólares blandientes indicativos de vergonzosas coimas. Ni hablar de los angelicales viajes frecuentes.
Debe ser motivo de vergüenza nacional que las disculpas se conviertan en aliadas encubridoras de la impunidad. De no cesar estas actitudes, principalmente por parte de los opositores de la narcodictadura, lo que seguirá prevaleciendo es la impunidad, la ominosa corrupción de la cual todos hablamos, pero sin tomar medidas correctivas. Siento gran escepticismo de que avanzaremos en este campo. Esto sería un palo loco. ¡Pobre Panamá!