Disparate del siglo XXI
Fue recientemente cuando el presidente ecuatoriano Rafael Correa por fin nos dio una definición del tan cacareado socialismo del siglo XXI: "una derrota social del neoliberalismo". Añadió que se trata de un proceso en construcción y que se diferencia del socialismo del siglo XX en que no incita a lucha de clases.
Sin embargo, hablemos de lo que significa para uno de sus principales exponentes, el sociólogo Heinz Dieterich, autor del libro "El socialismo del siglo XXI".
Llama particularmente la atención lo que Dieterich considera ser la única forma de realizar la transición de una economía capitalista a la socialista del siglo XXI: "la sustitución del sistema de precio-mercado por el cálculo en valores, y el intercambio de valores iguales". Esto significa que un producto o servicio valdrá el tiempo que se requirió para producirlo.
En una sociedad libre, las miles de millones de transacciones realizadas por las personas determinan de la manera más democrática posible los productos y servicios que quieren. Se ignorarían las preferencias de cada persona. ¿Es eso democratizar los precios de una economía?
Además, si le van a pagar de acuerdo a cuánto se demora en producir su servicio, pues demórese que así se hará rico bajo el socialismo del siglo XXI. Mientras que uno de los gobiernos más socialista del siglo XXI intenta realizar tan descabellados experimentos en Venezuela, en su participación en el mercado internacional el gobierno de Hugo Chávez no solo está de acuerdo con el sistema de precios para el intercambio de mercancías como el petróleo, sino que se aprovecha de lo que Marx llamó "precios monopolísticos" fijados por el cartel de la OPEP.
Si Venezuela es el norte del socialismo del siglo XXI, mejor nos vamos al sur, hacia Chile. En el primer quinquenio del gobierno chavista (1999-2004), la pobreza en Venezuela aumentó de 42,8% a 53% de la población, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela. En 2004, Chávez decidió cambiar la metodología para medir la pobreza, la cual ahora, misteriosamente, muestra un descenso. Pero la investigación independiente del Proyecto Pobreza de la Universidad Católica Andrés Bello coloca la pobreza por encima del 55% de la población.
Chile, entre 1990 y 2006 redujo la pobreza de 40% de la población a menos de 15% y desde 2003 la pobreza extrema se redujo en un tercio, sin los disparates del socialismo del siglo XXI.
(*) Editora de ElCato.org.
www.aipenet.com
El candidato que salga favorecido, tendrá la certeza de que la fuerza opositora, lo apoyará íntegramente.
¿Será esto posible? ¿Tendremos los panameños la capacidad de deponer nuestros intereses personales, por el bien del país de Panamá? ¿Seremos capaces los partidos políticos de oposición, de llegar a este gran acuerdo nacional?
Amanecerá y veremos, yo apuesto a que lo lograremos.
(*) De la provincia de Panamá.
Sin embargo, hablemos de lo que significa para uno de sus principales exponentes, el sociólogo Heinz Dieterich, autor del libro "El socialismo del siglo XXI".
Llama particularmente la atención lo que Dieterich considera ser la única forma de realizar la transición de una economía capitalista a la socialista del siglo XXI: "la sustitución del sistema de precio-mercado por el cálculo en valores, y el intercambio de valores iguales". Esto significa que un producto o servicio valdrá el tiempo que se requirió para producirlo.
En una sociedad libre, las miles de millones de transacciones realizadas por las personas determinan de la manera más democrática posible los productos y servicios que quieren. Se ignorarían las preferencias de cada persona. ¿Es eso democratizar los precios de una economía?
Además, si le van a pagar de acuerdo a cuánto se demora en producir su servicio, pues demórese que así se hará rico bajo el socialismo del siglo XXI. Mientras que uno de los gobiernos más socialista del siglo XXI intenta realizar tan descabellados experimentos en Venezuela, en su participación en el mercado internacional el gobierno de Hugo Chávez no solo está de acuerdo con el sistema de precios para el intercambio de mercancías como el petróleo, sino que se aprovecha de lo que Marx llamó "precios monopolísticos" fijados por el cartel de la OPEP.
Si Venezuela es el norte del socialismo del siglo XXI, mejor nos vamos al sur, hacia Chile. En el primer quinquenio del gobierno chavista (1999-2004), la pobreza en Venezuela aumentó de 42,8% a 53% de la población, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela. En 2004, Chávez decidió cambiar la metodología para medir la pobreza, la cual ahora, misteriosamente, muestra un descenso. Pero la investigación independiente del Proyecto Pobreza de la Universidad Católica Andrés Bello coloca la pobreza por encima del 55% de la población.
Chile, entre 1990 y 2006 redujo la pobreza de 40% de la población a menos de 15% y desde 2003 la pobreza extrema se redujo en un tercio, sin los disparates del socialismo del siglo XXI.
(*) Editora de ElCato.org.
www.aipenet.com
El candidato que salga favorecido, tendrá la certeza de que la fuerza opositora, lo apoyará íntegramente.
¿Será esto posible? ¿Tendremos los panameños la capacidad de deponer nuestros intereses personales, por el bien del país de Panamá? ¿Seremos capaces los partidos políticos de oposición, de llegar a este gran acuerdo nacional?
Amanecerá y veremos, yo apuesto a que lo lograremos.
(*) De la provincia de Panamá.