Doña Rosario Arias de Galindo
Cuánta complacencia nos ha causado la publicación del artículo "Ayer, hoy y mañana", de la distinguida dama Rosario Arias de Galindo, presidenta vitalicia de la Editora Panamá América S, A.
Siempre Doña Rosario, en su permanente anhelo de que en nuestro país haya una verdadera democracia libertad y justicia social, no ha desmayado un solo instante y día a día la vemos defendiendo con mucho patriotismo la libertad de expresión. Y es que todo gobierno democrático debe respetar el derecho que tienen todos los ciudadanos a esta libertad que debe ser utilizada, eficazmente, para orientar la opinión pública con un elevado grado de responsabilidad y objetividad.
Cuando los pueblos carecen del privilegio de la libertad de expresión se encaminan hacia el caos y hacia la dictadura, y eso lo pudimos constatar los panameños durante el régimen militar que persiguió, implacablemente, a quienes luchaban por la libertad y por la democracia.
Dice Doña Rosario que "la historia no es lo que sólo algunos quieren que se recuerde. Acepto, quizás, que estoy más sensitiva que otros; pero no puedo dejar de pensar que por algo sería que una de las primeras órdenes de los militares después del golpe de l968, fue cerrar y controlar todos los medios de comunicación. Sólo 10 días le tomó el proceso judicial para el despojo total de la Editora Panamá América S.A. con todas sus pertenencias tramitado por el Juez Primero del Circuito, Licenciado Leo Santizo Pérez. El Licenciado Santizo Pérez se jubiló unos años después como miembro de la Corte Suprema de Justicia".
Todo ese pasado está muy reciente y los panameños tenemos el compromiso de luchar y de hacernos conscientes, para que esa realidad no vuelva a hacer tanto daño a la nación; para que las leyes de prensa existentes sufran revisiones que vayan limpiando los caminos hacia una genuina libertad de expresión a tono con los tiempos, y en donde los medios de comunicación no encuentren obstáculos en su labor orientadora como ha ocurrido con el semanario El Periódico. Aún quedan lastres del pasado en lo que se refiere a la libertad de expresión; las leyes mordazas son la muestra vergonzosa de esta realidad.
El pueblo panameño tiene el importante papel de luchar sin descanso, a fin de que la libertad de expresión sea una realidad en nuestro medio, ya que de esa manera estamos fortaleciendo los valores que son inherentes al hombre y a la mujer, quienes solamente pueden desenvolverse a plenitud en un medio en donde se respeten los derechos humanos.