¿Dónde está la justicia?
Victoriano Rodríguez S. (diostesalvepanama@yahoo.com)
SOMOS CONSCIENTES de cómo se vive en una cárcel como La Joya? Los medios de comunicación hacen desplegados con respecto a esta penitenciaría y a la alimentación que se les provee, sobre todo, el exquisito menú al cual solamente tienen acceso determinados detenidos, mientras otros reciben arroz mal hecho y pan prácticamente crudo.
Hicimos un recorrido a la cárcel y pudimos conversar con los reclusos, percatándonos que cualquier información obtenida con anterioridad era poca. La situación es realmente deprimente. La convivencia en celdas que duplican la cantidad de personas, obviamente sin espacio, baños, luz eléctrica, humedad (producto de filtraciones de agua lluvia y ocasionalmente hasta aguas negras), suciedad, moho, gusanos (en las aceras, baños y otras áreas). Nada comparables con zoológicos donde los animales gozan de mejor alimentación y habitad que los detenidos en La Joya.
Por ello, consideramos necesario abrir los ojos y sensibilizar a la comunidad respecto las condiciones que puede sufrir una persona cuando por encontrarse en el sitio y momento equivocado, es detenida, razón que motiva muchas veces ser "retenida como medida preventiva" (cárcel), aún siendo inocente.
Así como hacer un llamado de atención a las autoridades, para que tomen con urgencia las medidas correspondientes, para establecer un Sistema Penitenciario innovador, de corte humanista, que no quede en letra muerta y garantice la ejecución de procesos de justicia organización, administración, dirección y funcionamiento del servicio público penitenciario, que respeten la dignidad del ser humano.
En los privados de libertad se crea un conflicto de supervivencia que implica convivencia sin condiciones higiénicas, atención médica humanizada e insuficiente (ya que solamente tienen un médico que los atiende (al cual debe exigírsele un informe diario de atención, supervisada), con enfermedades crónicas, obviamente, escasez de medicamentos; sin salidas al patio ni actividades (trabajo o recreación), mala alimentación, falta de atención legal, lo cual los lleva a la afectación de la salud, física y mental. ¡Totalmente desastroso y desesperante!
Importante también mencionar que aún cuando la Ley 55 del Sistema Penitenciario señala que la Policía debe cumplir solamente las funciones de seguridad externa y vigilancia (en los entornos penitenciarios, ver artículo 100), ha tenido que asumir las funciones de custodio, producto de la falta éstos, también se ven afectados, porque su condición de seres humanos está por encima de cualquier actividad que realicen, máxime si tienen que cumplir instrucciones de custodia inoperante o con muy poca capacidad para asumir la responsabilidad por mandato legal.
En consecuencia, por su poca capacidad para resolver las situaciones, tienen que desempeñarse de acuerdo a la labor que realizan y lo desfavorable del ambiente.
En esta situación empeora ante la la mora judicial existente. Conocemos que el Arq. Rogelio Paredes, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional adelanta un proyecto de ley a fin de impedir que privados de libertad, en "preventiva", pasen más de un año de reclusión si el supuesto delito es menor, es decir cuya pena sea inferior a los tres años. Esta ley, de aprobarse permitirá disminuir el hacinamiento y posibles injusticias.
Una gran cantidad de reos se quejan por no recibir "el mandamiento" (documento que certifica o informa la condena impuesta). Esta situación también es responsabilidad de los órganos de justicia.
Generalmente nos quejamos del alto índice de delincuencia, pero nos hemos preguntado en algún momento quién o quiénes son los verdaderamente responsables de esta situación? ¿Tenemos total conciencia y sensibilidad para reconocer las condiciones y secuelas por las que atraviesa una persona que al salir de presidio procura reinsertarse a su núcleo familiar (de existir aún) y a la sociedad en su conjunto? Dios te salve Panamá.
SOMOS CONSCIENTES de cómo se vive en una cárcel como La Joya? Los medios de comunicación hacen desplegados con respecto a esta penitenciaría y a la alimentación que se les provee, sobre todo, el exquisito menú al cual solamente tienen acceso determinados detenidos, mientras otros reciben arroz mal hecho y pan prácticamente crudo.
Hicimos un recorrido a la cárcel y pudimos conversar con los reclusos, percatándonos que cualquier información obtenida con anterioridad era poca. La situación es realmente deprimente. La convivencia en celdas que duplican la cantidad de personas, obviamente sin espacio, baños, luz eléctrica, humedad (producto de filtraciones de agua lluvia y ocasionalmente hasta aguas negras), suciedad, moho, gusanos (en las aceras, baños y otras áreas). Nada comparables con zoológicos donde los animales gozan de mejor alimentación y habitad que los detenidos en La Joya.
Por ello, consideramos necesario abrir los ojos y sensibilizar a la comunidad respecto las condiciones que puede sufrir una persona cuando por encontrarse en el sitio y momento equivocado, es detenida, razón que motiva muchas veces ser "retenida como medida preventiva" (cárcel), aún siendo inocente.
Así como hacer un llamado de atención a las autoridades, para que tomen con urgencia las medidas correspondientes, para establecer un Sistema Penitenciario innovador, de corte humanista, que no quede en letra muerta y garantice la ejecución de procesos de justicia organización, administración, dirección y funcionamiento del servicio público penitenciario, que respeten la dignidad del ser humano.
En los privados de libertad se crea un conflicto de supervivencia que implica convivencia sin condiciones higiénicas, atención médica humanizada e insuficiente (ya que solamente tienen un médico que los atiende (al cual debe exigírsele un informe diario de atención, supervisada), con enfermedades crónicas, obviamente, escasez de medicamentos; sin salidas al patio ni actividades (trabajo o recreación), mala alimentación, falta de atención legal, lo cual los lleva a la afectación de la salud, física y mental. ¡Totalmente desastroso y desesperante!
Importante también mencionar que aún cuando la Ley 55 del Sistema Penitenciario señala que la Policía debe cumplir solamente las funciones de seguridad externa y vigilancia (en los entornos penitenciarios, ver artículo 100), ha tenido que asumir las funciones de custodio, producto de la falta éstos, también se ven afectados, porque su condición de seres humanos está por encima de cualquier actividad que realicen, máxime si tienen que cumplir instrucciones de custodia inoperante o con muy poca capacidad para asumir la responsabilidad por mandato legal.
En consecuencia, por su poca capacidad para resolver las situaciones, tienen que desempeñarse de acuerdo a la labor que realizan y lo desfavorable del ambiente.
En esta situación empeora ante la la mora judicial existente. Conocemos que el Arq. Rogelio Paredes, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional adelanta un proyecto de ley a fin de impedir que privados de libertad, en "preventiva", pasen más de un año de reclusión si el supuesto delito es menor, es decir cuya pena sea inferior a los tres años. Esta ley, de aprobarse permitirá disminuir el hacinamiento y posibles injusticias.
Una gran cantidad de reos se quejan por no recibir "el mandamiento" (documento que certifica o informa la condena impuesta). Esta situación también es responsabilidad de los órganos de justicia.
Generalmente nos quejamos del alto índice de delincuencia, pero nos hemos preguntado en algún momento quién o quiénes son los verdaderamente responsables de esta situación? ¿Tenemos total conciencia y sensibilidad para reconocer las condiciones y secuelas por las que atraviesa una persona que al salir de presidio procura reinsertarse a su núcleo familiar (de existir aún) y a la sociedad en su conjunto? Dios te salve Panamá.