Duelo de bufones
Hugo Chávez abortó su viaje a Nueva York en el cual asistiría a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el "Cambio Climático". Mucho se especula sobre las razones. Algunos analistas sostienen que las bufonadas del año pasado son insuperables y que temía no poder hacer el ridículo al mismo nivel que en su comparecencia anterior. Otros piensan que como buen estatista le teme a la competencia y su participación no sería tan notable como la de su entrañable amigo y colega Mahmoud Ahmadineyad, presidente de Irán.
Sea cual sea la razón, ha preferido hacer noticia desde otro ángulo. Es interesante que resalte ahora su posición de mediador en el tema de los rehenes de las FARC, entre ellos un grupo de norteamericanos, y en particular de la candidata franco colombiana Ingrid Betancourt, cuya liberación es para el presidente de Francia "una obsesión", según reveló éste recientemente. Es interesante porque Chávez, al igual que su mentor Castro, son los protectores regionales de las FARC -sin cuya tutela estos grupos armados de narcotraficantes pseudoideologizados, no tendrían capacidad de maniobra- y porque en Nueva York estaría el presidente Sarkozy, con quien pudiera haberse reunido para estos temas.
También es llamativo que un líder tan "progresista" no considere importante una cumbre sobre el "Cambio Climático" que tanto afecta a los países más pobres como los africanos, por ejemplo, pero cuyas consecuencias globales no reconocen fronteras. Tal vez el ser uno de los mayores exportadores de la materia prima del "Efecto Invernadero" le cause remordimientos a Chávez, pero seguro que no le quita el sueño a Ahmadineyad, que concurrió con su cara dura y nos regaló una sarta de eufemismos hilados con embustes que nadie se creyó.
Definitivamente Chávez lo que busca es atención y no está dispuesto a competir por ella ni con el Cambio Climático ni con su par Ahmadineyad, cada uno más catastrófico que el otro. Es aterrador lo que puede hacer el petróleo, con el clima y con los pueblos cuando su poder es desquiciado. No hay nada que cause risa en este duelo de bufones.
Calificó la cantidad de detenciones por hora como "altas", lo que quiere decir que hay panameños con una "conducta desviada" y que estamos inmersos en una cultura de violencia.