Duelo nacional por un demócrata
Hoy Panamá rinde honores y da cristiana sepultura a los restos mortales del licenciado Guillermo Endara Galimany, el primero de los presidentes de la nueva era democrática, que hemos vivido luego de los 21 nefastos años de la dictadura militar, culminada trágicamente con la invasión de las tropas estadounidenses al país en diciembre de 1989.
Endara encabezó junto a Ricardo Arias Calderón y Guillermo Ford Boyd, la alianza de oposición que obtuvo el triunfo indiscutible en los comicios generales realizados el domingo 7 de mayo de 1989, ahogando en votos a los candidatos de la dictadura militar.
Luego de la victoria en las urnas y el desconocimiento de ella por parte del régimen de Noriega, el talante de Endara, Arias Calderón y Ford, respaldado por la férrea voluntad de un pueblo que clamaba por democracia, justicia y libertad, forjaron la que sería una jornada histórica librada en el Parque de Santa Ana, el 10 de mayo de ese mismo año. La brutalidad y ferocidad de la dictadura y sus adláteres quedaron en evidencia ante la faz del planeta.
Recuperada la democracia, Guillermo Endara enfrentó con su equipo de gobierno la realidad de un país en bancarrota moral y económica. Lejos de claudicar y a pesar de los múltiples tropiezos, se tuvo el éxito suficiente para que hoy, 20 años después, todos, sin excepción reconozcan la importancia de su aporte a la reconstrucción de la aún incipiente democracia panameña. Paz a su tumba y resignación cristiana a sus deudos.